En el marco del Día Internacional de los Cuidados y el Apoyo, que se conmemora cada 29 de octubre, el gobierno presentó este jueves los principales avances del Plan Nacional de Cuidados 2026-2030, a seis meses de su lanzamiento y puesta en marcha. El evento contó con la rendición de cuentas de representantes de distintos organismos del Estado involucrados en este plan, cuya implementación se presenta desde un enfoque integral e interinstitucional.
El primero en hablar fue Gonzalo Civila, ministro de Desarrollo Social y presidente de la Junta Nacional de Cuidados, que recordó que hace poco se lanzó la campaña “Compartir los cuidados para una sociedad justa”, un título que a su entender “da cuenta de una concepción de los cuidados por un lado como un derecho humano, y por otro lado como una perspectiva transversal a la política pública en general y a la política social en particular”.
En ese sentido, aseguró que cuando se habla de “caminar hacia una sociedad del cuidado” también se habla de “una ética, una concepción de la sociedad y de la vida, que va mucho más allá de lo que podemos hacer incluso desde el propio Sistema Nacional Integrado de Cuidados [SNIC] en su interinstitucionalidad”. A su vez, afirmó que el gobierno está “convencido” de que esta “es una política prioritaria, que necesita también discutir su financiamiento a mediano y largo plazo”, una cuestión que, recordó, “fue parte del Diálogo Social y de sus conclusiones”.
Por su parte, la adjunta a la dirección de la Secretaría Nacional de Cuidados, Valentina Perrotta, destacó el desarrollo de un sistema de “ventanilla única”, junto con la Facultad de Psicología de la Universidad de la República y el apoyo de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo, que va a permitir una “puerta de entrada única” al SNIC: “La persona no tiene que adivinar qué servicio le corresponde, simplemente tiene que acercarse al sistema, señalar que tiene una necesidad de cuidados y el sistema la va a valorar integralmente, no solamente a ella, sino a ella y al hogar”, explicó.
Además, Perrotta resaltó el avance en términos de la “interoperabilidad de los sistemas de información”, un proceso que permitirá diagnosticar “cómo son los registros de cada uno de estos sistemas de información”, para dejar atrás los registros manuales y abarcar en tiempo real de forma segura los datos del Programa de Asistentes Personales, la teleasistencia, el Programa de Apoyo al Cuidado Permanente –gestionado por el Ministerio de Desarrollo Social (Mides) y el Banco de Previsión Social (BPS)–, para el registro nacional de personas habilitadas para cuidar.
Acciones desde la educación, la atención a la infancia y el acompañamiento a adultos mayores
La primera mesa profundizó en el primer eje del Plan Nacional de Cuidados, que tiene que ver con “avanzar en el derecho universal al cuidado, asegurando servicios, subsidios y programas de cuidados a lo largo del curso de vida y regulación de la calidad”.
La consejera del Consejo Directivo Central de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP), Elbia Pereira, compartió los avances en materia de educación, en el entendido de que “no alcanza con garantizar formalmente el derecho a la educación si no generamos las condiciones para que efectivamente se pueda ejercer”. Entre esos avances, mencionó la renovación de un convenio con el Mides “para fortalecer la atención socioeducativa de niños, niñas y adolescentes entre los 3 y los 15 años en centros educativos asistidos por las facilitadoras y facilitadores de autonomía”. Dijo que esto se integra en dos líneas de trabajo: la continuidad del programa piloto “Construyendo un sistema de apoyos para la educación inclusiva”, que promueve la figura de las facilitadoras y facilitadores de autonomía; y la dimensión pedagógica, “porque no alcanza solo con garantizar el cuidado, hay que garantizar los aprendizajes”. La consejera dijo que se pasó de 20 a 58 facilitadoras y facilitadores entre 2024 y lo que va de 2026, y “se continúan los trámites para alcanzar los 100” en todo el país.
Por otra parte, señaló que “se está ampliando el tiempo pedagógico en escuelas y jardines de infantes”, y que, para 2027, se pasará “de 143 a 195 escuelas de verano, incorporando por primera vez a niños y niñas de educación inicial”.
Sobre cuidados y educación también habló Gabriel Quirici, director nacional de Educación del Ministerio de Educación y Cultura, que destacó que Uruguay está frente a “la posibilidad verdadera” de “llegar a una oferta universal para niños y niñas de 3 años”. A su vez, explicó que “más de 2.000 educadoras y educadores en diferentes tramos del acompañamiento de los cuidados” recibieron cursos de formación.
En su turno, Jimena Pardo, presidenta del BPS, informó que en 2027 se implementará en Pando, Canelones, un programa piloto de cuidados comunitarios que estará dirigido a 42 personas que integran el programa Soluciones Habitacionales del BPS, de las cuales “la mayoría son mujeres, 81% viven solas y casi la mitad son usuarias de ASSE”.
El vicepresidente del Instituto Nacional del Niño y Adolescente, Mauricio Fuentes, cerró este primer bloque poniendo en el centro la atención en la primera infancia. Concretamente, anunció la extensión del horario en 22 CAIF, y dijo que en diez de ellos se está trabajando en conjunto con la ANEP para “la adecuación y la extensión del tiempo educativo, pensando en las niñas y niños de 3, 4 y 5 años que tienen una cobertura de cuatro horas en las instituciones educativas de educación formal” con el objetivo de “hacer una atención combinada, es decir, que niñas y niños estén cuatro horas en la propuesta de educación de ANEP y las restantes cuatro horas estén en un centro CAIF”.
Al mismo tiempo aseguró que “18 proyectos que tenían una atención de cuatro horas por turno han reconvertido su propuesta y pueden dar atención ocho horas diarias para las gurisas y gurises de esos barrios, y en 12 centros diferentes también se ha trabajado con las modificaciones necesarias para extender el horario de atención”.
Otros avances que mencionó Fuentes están vinculados a la implementación de seis centros rurales de referencia comunitaria, así como a la creación de dos espacios nuevos de cuidado en Salto y Artigas para hijas e hijos de estudiantes, “fundamentalmente mujeres que quieren culminar o continuar sus procesos educativos”.
El aporte de la salud, el trabajo y la formación
La segunda parte del evento se centró en los demás ejes del plan, que están relacionados con “promover el trabajo y la formación de calidad garantizando las condiciones laborales dignas para el sector de cuidados; generar y disponibilizar información y conocimiento de calidad para la toma de decisiones acerca de una política pública de cuidados; y promover el cambio cultural para transformar la actual organización social de los cuidados”.
En este caso, la primera intervención fue de la ministra de Salud Pública, Cristina Lustemberg, que recordó que en julio se implementó en Canelones una experiencia piloto para la fiscalización de los Establecimientos de Larga Estadía para Personas Mayores (Elepem), con equipos técnicos específicos distribuidos en cinco regiones del departamento que elaboran reportes mensuales de residentes para monitorear sus necesidades de atención.
La jerarca se refirió a la conformación de una mesa de trabajo integrada por el Ministerio de Salud Pública, Mides, BPS, UTE, la Dirección Nacional de Bomberos, la Intendencia de Canelones y las asociaciones de residenciales, que abordó las dificultades de los establecimientos y desarrolló herramientas para avanzar en su regularización. Una de estas herramientas es el Fondo Rotatorio Elepem, creado mediante un convenio con la Intendencia de Canelones, que ofrece créditos de hasta 250.000 pesos para realizar reformas y adquirir los insumos necesarios para la certificación por parte de Bomberos. Entre junio y agosto de este año, se inscribieron 60 establecimientos, dijo Lustemberg.
Por su parte, el ministro de Trabajo y Seguridad Social, Juan Castillo, destacó como avances principales que más del 50% de los acuerdos tripartitos vigentes contienen cláusulas de cuidados –frente al 10% registrado en rondas salariales anteriores–, y la creación de nuevas categorías laborales del servicio de trabajo doméstico, lo que posiciona a Uruguay como “un ejemplo para el resto de la región”. En contrapartida, dijo que “todavía tenemos desafíos importantes”, como “profundizar los mecanismos de corresponsabilidad, avanzar en los regímenes de licencias para el cuidado de personas dependientes y continuar mejorando las condiciones de trabajo de quienes sostienen cotidianamente esa tarea esencial”.
El director del Instituto Nacional de Empleo y Formación Profesional, Juan Andrés Roballo, destacó la renovación de un convenio con el Mides para capacitar en atención a la dependencia a unas 3.000 personas. En esa línea, dijo que ya hay 19 propuestas activas en Montevideo y 10 en localidades del interior del país –Mercedes, San José, Las Piedras, Salto, Paysandú, Tacuarembó, Paso de los Toros, Rivera, Fray Bentos y Florida–, sumado al llamado a certificación para trabajadoras de los Elepem.
En tanto, Marisol Fuentes, presidenta del Instituto Nacional del Cooperativismo, anunció la firma de un convenio por dos años con el Mides para fortalecer la calidad de los cuidados domiciliarios en el marco del Programa de Asistentes Personales. En esa línea, dijo que “se consolidó el modelo en todo el país” con 17 cooperativas inscriptas, 116 asistentes personales y 131 personas beneficiarias.
