La liberación por parte del Departamento de Justicia de Estados Unidos de más de tres millones de páginas de documentos, 2.000 videos y 180.000 imágenes sobre el pedófilo Jeffrey Epstein, el pasado 30 de enero, puso más luz sobre cómo operaba el agresor sexual y también evidenció sus conexiones con otros hombres poderosos, compatriotas y extranjeros. Por la brutalidad de las situaciones que fueron develadas, el alto perfil de muchos de los involucrados y la enorme cantidad de víctimas –en su mayoría niñas, adolescentes y mujeres–, el caso generó una ola de repudio en todas partes del mundo.

Este lunes, a la lista de reacciones se sumó la de expertas y expertos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que en un comunicado conjunto aseguraron que “tan grave es la escala, la naturaleza, el carácter sistemático y el alcance transnacional de estas atrocidades contra mujeres y niñas, que varias de ellas podrían razonablemente cumplir el umbral legal de crímenes de lesa humanidad”. En esa línea, señalaron que los archivos recientemente publicados “contienen evidencia inquietante y creíble de abuso sexual sistemático y a gran escala, trata y explotación de mujeres y niñas”, actos que “podrían constituir esclavitud sexual, violencia reproductiva, desaparición forzada, tortura, tratos inhumanos y degradantes, y femicidio”.

“Estos crímenes se cometieron en un contexto de creencias supremacistas, racismo, corrupción, misoginia extrema y la mercantilización y deshumanización de mujeres y niñas de diferentes partes del mundo”, agregaron las nueve expertas y expertos que firman el texto, entre quienes están la relatora especial sobre la Violencia contra las Mujeres y las Niñas, Reem Alsalem; la relatora especial sobre el Derecho a la Privacidad, Ana Brian Nougrères; y George Katrougalos, experto independiente sobre la Promoción de un Orden Internacional Democrático y Equitativo.

A su vez, afirmaron que el material desclasificado “sugiere la existencia de una organización criminal global” y manifestaron que “estos delitos deben ser procesados en todos los tribunales nacionales e internacionales competentes”. “Todas las acusaciones contenidas en los ‘Archivos Epstein’ son atroces y requieren una investigación independiente, exhaustiva e imparcial, así como indagaciones para determinar cómo pudieron cometerse tales delitos durante tanto tiempo”, declararon.

Por otra parte, cuestionaron que, a pesar de la magnitud del material publicado, “los graves errores en el proceso de divulgación” de la información “subrayan la urgente necesidad de contar con procedimientos operativos estándar centrados en las víctimas para la divulgación y la censura, a fin de que ninguna víctima sufra más daños”. De hecho, muchas de las víctimas y sobrevivientes de Epstein denunciaron en las últimas semanas que sus identidades no fueron protegidas.

En ese sentido, en el comunicado instaron a las autoridades estadounidenses a “remediar urgentemente estas deficiencias, garantizar la divulgación completa para comprender los métodos de la organización criminal, la reparación integral a las víctimas por todos los daños sufridos y poner fin a la impunidad de los perpetradores”, a la vez que pidieron que se “levanten los plazos de prescripción que impiden el enjuiciamiento de los graves crímenes atribuidos a la organización criminal de Epstein”.

“Si los gobiernos no investigan ni enjuician eficazmente a los responsables de estos crímenes, incluso por complicidad u omisión, cuando existe jurisdicción, se corre el riesgo de socavar los marcos legales destinados a prevenir y responder a la violencia contra las mujeres y las niñas”, advirtieron, y concluyeron que “es imperativo que los gobiernos actúen con decisión para que los perpetradores rindan cuentas”, en tanto “nadie es demasiado rico ni demasiado poderoso para estar por encima de la ley”.