El presidente Yamandú Orsi participó ayer en la cumbre del Mercosur en Asunción del Paraguay, durante la cual la presidencia rotativa del bloque pasó de Paraguay a Uruguay. Apenas un par de horas después del acto oficial de traspaso de la presidencia, la popularidad del Mercosur bajó diez puntos porcentuales de popularidad. El responsable de una consultora de opinión pública consideró que la “luna de miel” entre Orsi y los 295 millones de habitantes del bloque regional fue “inusualmente corta”, algo que atribuyó al discurso “tibio y poco cautivante” del mandatario durante la cumbre. “La mayoría de los encuestados creen que el Mercosur es muy inútil o algo inútil; las opiniones neutras fueron muy pocas, y la cantidad de personas que consideran que es muy útil o algo útil son ínfimas. Claramente, el presidente Orsi va a tener mucho trabajo en los próximos meses para dar vuelta esta situación. Esperemos que no se le ocurra comprar algún vehículo con descuento, porque eso sería su ruina”.
El modelo: “Tienen un presidente que se la juega en las cumbres, una selección que avanza en el Mundial y un gobierno que persigue a narcotraficantes. Creo que deberíamos tomar el ejemplo de Paraguay”. Uruguayo algo envidioso.
