“No hay ningún preso más”, anunció el abogado defensor, Jorge Barrera, en su cuenta en X, luego de que la Justicia brasileña dispusiera liberar al último hincha de Peñarol que se encontraba preso en Brasil, luego de haber sido detenido en Río de Janeiro, en la previa del partido de semifinales de la Copa Libertadores de 2024.

Barrera contó que hubo una “resolución favorable” de un recurso que presentó la defensa uruguaya y permitió la libertad del único uruguayo que permanecía preso. “Ahora trabajar para asegurar su retorno al país”, señaló, y agregó que se trató de un “capítulo triste que hoy cierra una etapa”.

En diálogo con la diaria, Barrera explicó que el hincha de Peñarol estaba condenado, pero la defensa apeló la condena porque entendía que “se debía aplicar la ley de tercios en Brasil, que implicaba que pudiera ya estar en en libertad, aún cuando no estuviera la condena firme”.

El abogado defensor puntualizó que el hincha todavía tiene como medida cautelar el cierre de fronteras, dado que no tiene una condena firme, por lo tanto, tiene que estar en Brasil, pero no en prisión. “Esperamos el resultado de la apelación para poder determinar si ya está en condiciones de volver, o si tiene que estar un tiempo más en en Brasil en libertad,como han estado los otros que que ya han regresado del país”, ejemplificó.

Contó que desde el “primer momento” Rodrigo Rey , Eduardo Benfica y Roger Gomes y él se pusieron como “objetivo” que “no haya ningún preso más en Brasil y que puedan volver todos con su familia”. “Indudablemente esto deja muchísimas reflexiones en todos los sentidos, no solamente desde el punto de vista jurídico, sino también desde el punto de vista de lo que puede pueden significar a futuro los partidos por Copa Libertadores en Brasil”, señaló y explicó que la absoluciones y sentencias favorables que se dieron muestran que “no fue un proceder conforme a las garantías esenciales de un estado de derecho democrático”.

21 hinchas de Peñarol fueron procesados por la Justicia brasileña tras los incidentes del 23 de octubre de 2024 en Río de Janeiro y detenidos en cárceles brasileñas. En la madrugada, en el hotel en el que descansaba Peñarol y horas antes del encuentro en Praça do Pontal, en Recreio –el punto de encuentro establecido por Peñarol, desde donde estaba previsto que salieran 35 ómnibus rumbo al estadio olímpico Nilton Santos–, hubo una serie de disturbios en los que participaron hinchadas de varios equipos brasileños. La Policía Militar de Río de Janeiro reprimió a los parciales uruguayos con balas de goma y gas pimienta, y en total detuvo a 130 personas.