Luis Fernández Albín levantó la huelga de hambre este jueves y envió una carta a las autoridades de la unidad de Punta de Rieles, donde está recluido, en la que informó sobre el cese de la medida. Según supo la diaria, en la misiva escribió: “Levanto el ayuno sin más que agregar”.

También finalizó la huelga de hambre el grupo de privados de libertad en el Penal de Libertad que se habían sumado a la medida en solidaridad con él. El lunes, Fernández Albín comenzó con la medida para denunciar las condiciones de reclusión, y varias personas privadas de libertad del sector conocido como La Piedra se sumaron al reclamo.

Su abogada, Paula Gutiérrez, explicó en su momento a la diaria que Fernández Albín se encuentra aislado en la platea baja del penal de Punta de Rieles, en un sector supuestamente destinado a derivaciones y personas que se encuentran sin condena, donde hay cuatro celdas, pero solo él está allí, en un régimen en el que solo tiene contacto con otra persona en la visita semanal de una hora, y no tiene derecho a visitas conyugales.

A mediados de enero, luego de ser imputado por delitos de narcotráfico, contrabando y lavado de activos, el Ministerio del Interior informó mediante un comunicado que Fernández Albín iba a estar recluido con “estrictos controles de seguridad”, dado que las evaluaciones habían arrojado que es un recluso con un perfil de “alto riesgo”.

Según informó el Ministerio del Interior, la Unidad 1 de Punta de Rieles cuenta con “videovigilancia, escáneres, bloqueadores de celulares, así como sensores de movimiento, entre otros dispositivos, además de doble cerca y dobles muros perimetrales”.

Gutiérrez señaló que el Instituto Nacional de Rehabilitación elaboró un protocolo que en los hechos solamente se está aplicando a él. “Ese protocolo fue creado para él”, cuestionó la abogada, y apuntó que las condiciones de reclusión y el aislamiento impuesto contra Fernández Albín violan las convenciones interamericanas de derechos humanos.