Las autoridades del Ministerio del Interior brindaron una conferencia para dar a conocer los resultados de la Operación Ñandubay, que apunta a fiscalizar los vehículos, en particular las motos, al constatar que se relacionaba la participación de las motos con hechos delictivos.

Según se informó el jueves, desde que se comenzó a aplicar el operativo, el 12 de enero, se controló 29.369 vehículos y se identificaron 33.941 personas. Asimismo, se incautaron 4.471 motos y 22 vehículos y 68 personas quedaron detenidas luego del operativo. Se incautaron cuatro armas, así como diferentes sustancias, y, en total, se aplicaron 9.192 multas.

El director de la Policía Nacional, José Manuel Azambuya, señaló que la operación surgió a raíz de buscar minimizar la situación que estaba generando “desde el punto de vista delictivo”, a partir de los análisis y datos que tiene la Policía a nivel nacional. Según dijo, la operación tiene “fecha indeterminada de finalización”. Uno de los objetivos principales de la operación fue “instrumentar puntos de control y fiscalización” de las motos. Luego se analizaba semana a semana la información recibida, que llevó a un resultado “muy significativo”, añadió.

El subdirector de la Policía Nacional, Alfredo Clavijo, destacó que se hizo un estudio pormenorizado por mucho tiempo del tema y que la evidencia mostró que existía una “situación delictiva irregular” en torno a las motos, en el sentido de que se utilizan con fines ilícitos, además de afectar la convivencia. “Estamos en condiciones de decir que había y hay un desorden en torno al vehículo moto, que está generando problemas en la convivencia por todas las irregularidades que hay en torno a él”, apuntó.