El fiscal especializado en Lavado de Activos, Enrique Rodríguez, comenzó esta semana un nuevo ciclo de declaraciones ante la fiscalía, en el que fueron citados todos los hijos de los fundadores de Conexión Ganadera, Pablo Carrasco, Ana Iewdiukow, Gustavo Basso y Daniela Cabral, que nunca habían declarado en la causa.
La nueva ronda de indagatoria tiene el cometido de conocer el nivel de involucramiento de los hijos en las empresas asociadas al fondo ganadero y su participación en movimientos bancarios desde o hacia cuentas que les pertenecen y compras de inmuebles, bienes o activos en los que figuran como titulares.
Los primeros en declarar fueron Agustina Basso y su esposo, Alfredo Rava, quienes fueron indagados por Rodríguez el miércoles. Ambos declararon por más de cinco horas, principalmente sobre movimientos de dinero realizados desde su cuentas personales al escritorio rural Gustavo Basso y el cobro de parte de la deuda que el frigorífico Casablanca tenía con el escritorio que supera los 20 millones de dólares. También se indagó sobre la compra, por parte de Agustina Basso y Rava, de tres campos, dos en Florida y uno en Durazno que fueron adquiridos con un préstamo del Banco República, sujeto a un proyecto de inversión, por unos dos millones de dólares, que forman parte del embargo contra la familia Basso.
En el inventario de los bienes de Basso, al que accedió la diaria, figuran el apartamento en el centro de Punta del Este, donde Cabral se encuentra cumpliendo prisión domiciliaria; un apartamento en la Ciudad Vieja de Montevideo; una fracción de campo en el paraje Goñi de Florida; un apartamento en el Centro de Montevideo, en la calle Rondeau, y la participación en las empresas Conexión Ganadera SRL, Sildeka SA, Lerosur SA, Sauce Chico SAS, Menafra SAS, Etranil SA y Del Terruño Ltda.
Una semana previo a su declaración ante la fiscalía, el abogado Juan Pablo Decia presentó un escrito a Rodríguez, en el que solicitó que se investiguen los movimientos bancarios de Cabral, Agustina Basso y Rava luego de la muerte de Gustavo Basso, que fue el 28 de noviembre de 2024. Con base en información de la Unidad de Información y Análisis del Banco Central y de la Secretaría Nacional para la Lucha contra el Lavado de Activos, el abogado remarcó que transfirieron en total 1.800.000 dólares en las cuentas familiares entre diciembre de 2024 y enero de 2025. En su declaración Basso respondió que utilizaron la cuenta personal para triangular con las del escritorio para el pago de proveedores ante la posibilidad de que fueran congeladas por el fallecimiento de su padre.
Decia también presentó ante la Fiscalía un listado con 81 cuentas bancarias en las que Gustavo Basso figura como beneficiario o ordenatario para que sean investigadas. Del total, 16 pertenecen al Banco República; hay 45 cuentas en dólares, dos en euros, una en unidades indexadas y el resto en pesos uruguayos.
Este viernes declaró uno de los hijos de Carrasco y Iewdiukow, Baltasar Carrasco. En la declaración, que fue realizada telemáticamente porque se encuentra radicado en España, el joven de 25 años dijo no tener vínculo con los negocios de sus padres, y fue consultado por algunos movimientos específicos hacia España y la compra de un apartamento en Pocitos a su nombre y el de su hermana Guadalupe. Baltasar dijo que solo tiene la cuenta con la que cobra el sueldo y agregó que había invertido 17.000 dólares en Conexión Ganadera.
Los movimientos previos a la sucesión
El pedido para efectuar la sucesión de Basso se presentó el 4 de diciembre y allí Cabral y sus hijas habían aceptado la herencia a beneficio de inventario, lo que implica no disponer de los fondos a la espera de que haya un pronunciamiento judicial respecto de quiénes son los herederos acreedores y culmine el proceso.
Sin embargo, lo que constataron los abogados de los damnificados fue que desde que se murió Basso hubo más de 100 transferencias bancarias por montos millonarios a distintas cuentas locales e internacionales de la familia. Graciana Abelenda, abogada de varios damnificados, puso como ejemplo a la diaria que Cabral, los días siguientes al fallecimiento de Basso, tuvo movimientos millonarios en sus cuentas, a tal punto que, por ejemplo, en 24 horas hizo transferencias por encima del los 870.000 dólares que vale el apartamento Imperiale, donde cumple prisión preventiva en Punta del Este. “Si mirás el estado de cuenta de un día, de repente mueve más que una familia a lo largo de toda su vida trabajando, y lo mismo pasa con las cuentas de las hijas”, ejemplificó
En el caso de Candelaria Basso, los abogados de las víctimas han denunciado que su rol tiene que ser investigado por los movimientos bancarios con Jorge Cunietti, quien fue socio de Basso, y su participación en la sociedad Cuchilla Da Silvera SRL.
Sobre este punto, el abogado Decia presentó una denuncia contra Candelaria y Cunietti por la compra de un inmueble en Punta del Este por 565.000 dólares, de los cuales fueron aportados por cuentas de Basso y Conexión Ganadera unos 370.000. Por otra parte, denunció giros realizados después del fallecimiento de Gustavo Basso, entre el 16 de diciembre y el 15 de enero de 2025, que suman 380.000 dólares; 300 fueron girados desde una cuenta compartida entre Cabral y Basso y 80 desde una cuenta de Basso.
Por otra parte, Carrasco y Iewdiukow tienen dos hijos juntos, Baltasar y Guadalupe, y Carrasco tiene tres hijos más de un matrimonio previo, que son Carrasco Piaggio. De la carpeta investigativa los abogados detectaron que todos los hijos de la pareja tienen bienes a su nombre y recibieron múltiples transferencias. De los Carrasco Piaggio, Matías Carrasco figura como tomador de contratos de ganado de Conexión Ganadera y Marcela Carrasco es investigada por haber recibido un sueldo de Conexión Ganadera por, al menos, 14 meses por 3.000 dólares, aproximadamente, además de figurar como la titular de un apartamento en Punta del Este que compraron unos días antes de que falleciera Basso y vendieron al poco tiempo.
La fiscalía buscará determinar cómo fue que hicieron su patrimonio. “Es gente con unos patrimonios y transferencias que, prima facie, no tendrían relación con una actividad remunerada o el rol que cumplían en Conexión Ganadera, y esas son las incongruencias que se fueron denunciando a los efectos de que, efectivamente, si compraron tal o cual campo con plata por sus propios medios, lo demuestren”, señaló Abelenda.