La fiscal especializada en Estupefacientes de 4º turno, Angelita Romano, continúa la investigación por el túnel que fue descubierto en Ciudad Vieja el 3 de febrero. El conducto partía de un local alquilado en Colón y 25 de Mayo y terminaba a metros de la bóveda de la sucursal del BBVA, en la esquina de 25 de Mayo y Zabala.

Fuentes de la investigación informaron a la diaria que la Policía ya interrogó a la dueña de una inmobiliaria en Punta del Este que es allegada a Jorge Fulco, el uruguayo detenido que estaba conectado con el Primer Comando de la Capital (PCC), grupo al que pertenecían los demás integrantes de la organización criminal. De acuerdo a los informantes, por intermedio de Fulco alquilaron un apartamento en la zona de Aidy Grill, de Punta del Este, por unos 3.500 dólares.

Ese apartamento es el mismo que utilizó la banda mexicana que en 2018 asaltó la joyería Sensation du Temps, en el Conrad, y luego ocultó las joyas, valuadas en tres millones de dólares, en una plaza cercana al apartamento, con la intención de recuperarlas en la madrugada. Ese grupo había realizado otros asaltos similares en Costa Rica.

Según la investigación, el alquiler del apartamento en Punta del Este era parte del plan de fuga que tenían preparado los asaltantes para huir del país una vez concretado el asalto al banco. Se estima que en la preparación del robo, incluyendo alquileres, traslados y gastos de los asaltantes, se gastaron más de 50.000 dólares.

Los integrantes extranjeros de la banda, cinco brasileños y dos paraguayos, estaban alojados en una casa alquilada en El Pinar y eran trasladados todos los días por Fulco hasta la zona del dique Mauá. Desde allí caminaban hasta el local de Colón y dedicaban toda la jornada a la excavación del túnel. A partir de un seguimiento que estaba haciendo la Policía por un caso de microtráfico en Neptunia, a raíz de una denuncia anónima realizada en setiembre, se logró conectar con la casa de El Pinar y luego con el local de Ciudad Vieja, que fue alquilado en julio de 2025.

Al realizar el seguimiento, detectaron el ingreso de varias cajas al local y la fiscalía definió pedir el allanamiento en el marco de una investigación por estupefacientes; al ingresar, encontraron el túnel de 200 metros que utilizó la infraestructura de los canales pluviales de la época colonial para acercarse al BBVA, donde uno de los imputados tenía dos cofres con objetos de poco valor.

La Policía uruguaya manejaba desde noviembre la información de un posible atraco a un banco en Ciudad Vieja y los controles se intensificaron durante la noche del 24 de diciembre y el 31 de diciembre, ya que se manejó la hipótesis de que el golpe se iba a dar en el marco de esas celebraciones. En un primer momento, según pudo saber la diaria, se pensó que el túnel podría conducir a la sede central del Banco Central, también ubicada en Ciudad Vieja, y se desplegaron operativos especiales en esa zona.

Entre los planes para evitar cualquier plan de fuga hubo contactos de alto nivel con las Fuerzas Armadas y con la Prefectura Naval, ante la eventualidad de una posible salida en alguna embarcación desde la zona portuaria.

En febrero, finalmente, quedó claro que el objetivo de los asaltantes era la bóveda del BBVA, ya que se encontraron filmaciones en las que uno de los integrantes del grupo abría un cofre fort dentro de esa sucursal. El operativo lo llevaron adelante la Dirección General de Represión al Tráfico Ilícito de Drogas, la Dirección de Investigaciones de la Policía Nacional, con apoyo de la Dirección General de Operaciones Especiales, Bomberos y Policía Científica, que lograron la detención de 11 personas, de las cuales diez fueron imputadas por la Justicia.

Entre los imputados se encuentran dos miembros del PCC con varios antecedentes penales. Se trata de Raimundo de Souza Pereira, de 61 años, quien fue condenado por el intento de robo al banco Banrisul, en Porto Alegre, en 2006, que implicó la construcción de un túnel en el centro histórico de la ciudad, y por el asalto al Banco Central de Fortaleza en agosto de 2005, que se concretó tras la excavación de un túnel de 80 metros hasta la zona de cofres de la institución.

De Souza había sido detenido en abril de 2017 por la construcción de un túnel de dos kilómetros de largo y cuatro metros de profundidad en la Barra da Funda, en San Pablo. El otro integrante del PCC que figura entre los imputados es Eduardo Félix Farias, quien participó en el asalto de un banco en San Pablo en 1996 y en el atraco del Banco do Brasil en 2001.

La investigación aún tiene pendientes varias diligencias, entre ellas las pericias de los celulares de los detenidos, que podrían servir para identificar otros contactos en el exterior y conocer cuál era el plan para el ingreso al banco, dado que por los sistemas de seguridad que actualmente tienen las bóvedas en ese tipo de sucursales, el ingreso directo al tesoro por túnel no parece ser una opción viable sin un apoyo dentro del banco que permita desactivar los sistemas de alarmas antes de finalizar el túnel.

Otros uruguayos involucrados

Fulco jugó un rol clave, pero no era el líder del grupo. Fuentes vinculadas a la investigación señalaron que otro uruguayo, Álvaro Quiroga Cadenasso, tenía contactos más directos con el PCC. Quiroga Cadenasso, que operaba en Costa de Oro y tiene antecedentes por una causa de narcotráfico en 2010, logró escapar y se encuentra actualmente prófugo.

En el marco de las investigaciones, se logró identificar que ambos uruguayos viajaron varias veces a la frontera Rivera-Livramento para coordinar acciones con integrantes del PCC que traían “directrices” de capos de la organización que viven en San Pablo. A ese nivel, señalaron los informantes, los capos del PCC serían socios del uruguayo Sebastián Marset, que estaba al tanto de este posible asalto en Ciudad Vieja. Marset, que está detenido desde marzo en Estados Unidos, habría ofrecido avionetas para trasladar a los asaltantes y el dinero desde Artigas hasta una finca en Santa Cruz de la Sierra, donde estaba su centro de operaciones.