La presidenta de la Asociación de Magistrados Fiscales del Uruguay (AMFU), María Claudia González, dialogó con Panorama informativo de la diaria Radio y cuestionó que el diálogo con la fiscal de Corte, Mónica Ferrero, “se ha hecho bastante difícil” y ha optado por enviar emisarios en lugar de participar personalmente en algunas reuniones: “Por supuesto que puede ser representada por quien entienda pertinente, pero lamentablemente eso hace que el diálogo se dificulte”, acotó, consultada sobre cómo es el vínculo de la gremial con la autoridad del Ministerio Público.
Desde la asociación buscan que “de una vez por todas se nombre realmente a quien tenga que dirigir”, sea Ferrero o “cualquier otro colega”, porque su calidad de subrogante implica “una situación que no es definitiva” y en algunas circunstancias, opinó, se utiliza como “una excusa”. “A veces la doctora toma decisiones –como son los traslados u otro tipo–, y cuando le solicitamos que cite al Consejo Consultivo Asesor, porque entendemos que ya es hora de que se cite, nos manifiesta que en realidad es subrogante y que cuando venga el titular lo va a citar”, ejemplificó.
En ese marco, González también abordó el traslado del fiscal especializado en Delitos Económicos Alejandro Machado hacia la nueva Fiscalía Especializada en Cibercrimen. En diálogo con la diaria, el profesional señaló que nunca lo solicitó, sino que se postuló al cargo, “al igual que otros colegas”.
Frente a lo anterior, González explicó que es el segundo llamado con estas características en la institución –el primero fue para Homicidios–, y que “cuando uno acude a un llamado, la consecuencia lógica debe ser, quizá, que a uno lo nombren. Puede ser que en materia semántica no haya pedido el traslado, pero la consecuencia de acudir a un llamado, indudablemente”, es “ser nombrado en ese lugar”, aseveró.
Machado investigaba casos de alto perfil como Cardama y la destrucción de documentación pública en el marco de la entrega de un pasaporte al narcotraficante Sebastián Marset, casos que involucran a las altas esferas políticas del gobierno anterior, incluso al expresidente Luis Lacalle Pou. Consultada sobre cómo impacta en estas causas el traslado del fiscal, González respondió que para los magistrados fiscales “todas las causas son importantes” y el hecho de que tomen estado público o involucren a personas mediáticas no las vuelve prioritarias, a pesar de que así sea en el “ideario colectivo”, aunque entiende que implican “situaciones que al país le pueden ser más significativas que otras”.
“Usted no puede tener a una persona, que además ha manifestado su voluntad de que quizás estaría interesado en trabajar en otro ámbito, atada a una causa, porque a las causas en realidad no tendría que importar quién las lleve adelante, porque la fiscalía es una sola”, indicó. Con la salida de Machado, González dijo que se plantea una hoja de ruta junto con una modalidad de trabajo, y eventualmente acude otro fiscal “que quizás tendrá intereses en otro tipo de pruebas”, pero quien “decide en última instancia siempre es el juez, y además está la defensa de los imputados para ir vigilando el trabajo de la Fiscalía”.
La capacitación de Diego Pérez en Roma “no puede llamarle la atención a nadie”
Diego Pérez, quien ocupará el lugar de Machado, asumirá su cargo al regreso de un viaje a Roma, ya que Ferrero lo envió a capacitarse en Italia durante todo junio. González señaló que en la Fiscalía los movimientos son “en cascada”, y sobre la capacitación señaló que “es una situación que no puede llamarle la atención a nadie”. “Los traslados dentro de la Fiscalía no los vemos como algo que tenga detrás algo espurio. No los leemos en esa clave”, aseguró.
Sobre el posible impacto que podría tener el movimiento en el avance de las causas, reparó en que el lugar es ocupado por una persona que “se entrena para conocer esa carpeta”, y que “cuando viene el nuevo equipo de trabajo tiene a una persona que lo va a asesorar en lo que está sucediendo”. En ese sentido, opinó que, aunque “lleva su tiempo de estudio”, no es “tan complicado ponerse a tiro”, además de que “son causas que llevan mucho tiempo en su investigación y no es que hay que salir corriendo a perseguir a un delincuente”.
Finalmente, sostuvo que no siente amenazada la independencia de la institución. Los políticos “politizan” y los fiscales “judicializamos”, planteó: “Yo no creo que la independencia esté en este momento amenazada por el poder político. Eso es cuestión de cada uno de los fiscales y cómo se sienta. Veo que sí se opina y se opina mucho, pero cada uno sabe cómo tiene que ejercer su tarea”.
“Agobiados”, resumió González tras ser consultada por el tenor del trabajo que llevan adelante los magistrados. Dijo que los trabajadores están “llegando al límite” de lo que pueden “hacer como seres humanos”, puesto que se trabaja con “muy poco presupuesto”, y subrayó que “la falta de fiscales lo que genera es, a la larga, impunidad”.
