En la tarde de este viernes, un policía de 26 años asesinó con su arma de reglamento a su expareja, una mujer de 18 años, y a los padres de esta, de 43 y 56 años, y posteriormente se suicidó, según informó Subrayado.

El triple crimen ocurrió en la casa de los padres de la expareja, ubicada en la zona de Punta de Rieles, en el noreste de Montevideo. El cuerpo del funcionario policial fue encontrado en un auto, a unas diez cuadras del lugar.

En un comunicado de la Jefatura de Montevideo, consignado por Subrayado, se señala que, “en la zona, se entrevistó a una mujer mayor de edad, quien manifestó ser madre del presunto autor del hecho, indicando que su hijo —funcionario policial— se había comunicado telefónicamente con ella, expresando su intención de quitarse la vida tras haber cometido un hecho grave”.

En el comunicado se agrega que el policía había finalizado recientemente un vínculo de seis meses con su expareja. Según informó Telemundo, se había incorporado a la Polícia Nacional en 2025.

El caso será investigado por la fiscal de Homicidios de 2º turno, Mirta Morales.

A través de un comunicado, el Sindicato Nacional de Policía (Sipolna) lamentó “profundamente el trágico hecho ocurrido” y expresó sus “más sinceras condolencias a los seres queridos de las víctimas en este momento de inmenso dolor”.

El sindicato manifestó que “este episodio vuelve a poner sobre la mesa una realidad que no puede seguir siendo postergada: la salud mental en la función policial”. En ese sentido, el Sipolna afirmó que “resulta imprescindible revisar y fortalecer los controles psicológicos y psiquiátricos en las etapas de ingreso, así como durante toda la carrera funcional”.