El directorio del Instituto Nacional de Inclusión Social Adolescente (Inisa) se reunió con el ministro del Interior, Carlos Negro, y el director de la Policía Nacional, Juan Manuel Azambuya, para conversar sobre la situación de seguridad de la institución, tras el asesinato del adolescente de 19 años que fue acribillado en la puerta del ex Hogar Burgues, el pasado 28 de julio.
En diálogo con la diaria, Saavedra informó que en la reunión se habló de la implementación de medidas adicionales de seguridad en el local en el que ocurrió el hecho y otras medidas de seguridad en el directorio del Inisa. Saavedra agregó que el jueves el directorio evaluará un informe realizado por el Ministerio del Interior (MI) con recomendaciones sobre las condiciones de seguridad en el local del ex Hogar Burgues y señaló que el Inisa lleva una agenda de trabajo con el MI, que está revisando todos los programas de seguridad de la institución.
El MI también recibió a una delegación del Sindicato del INAU. Luego, el presidente del sindicato, Joselo López, dijo a la diaria que durante el encuentro hablaron sobre el impacto de la proliferación de armas automáticas que facilita que ocurran este tipo de hechos y manejaron algunas de las alternativas en seguridad que serán puestas a consideración del sindicato en una reunión que tendrán este martes con el directorio. El sindicato planteó la necesidad de incrementar el patrullaje en esa zona de la ciudad, además de las medidas que recomendó el ministerio vinculadas a aspectos logísticos de seguridad e inteligencia.
Entrevistado por la diaria Radio, Saavedra dijo que el Inisa “desde hace un tiempo está trabajando en una revisión general de su esquema de seguridad con el Ministerio del Interior, de ese trabajo van a surgir una serie de sugerencias que nosotros vamos a aplicar a rajatabla”.
Saavedra se refirió al asesinato del joven, que estaba a poco tiempo de salir. “Sentí mucha perplejidad, horror, mucha tristeza y angustia, es la sensación que tiene el directorio, mucho cansancio también. Hemos hecho las cosas, todos los que tenemos algún grado de compromiso o cargo de responsabilidad pública, lo suficientemente mal como para que hayan llegado al punto que llegaron”, expresó.
El presidente del Inisa dijo que el joven asesinado estaba estudiando en UTU, era uno de los candidatos a participar del proyecto de Richard Read, Cosechando Esperanza, y visitaba a su familia. “Tenía un respeto absoluto por lo cotidiano, cumplía con todas sus actividades, llegaba en hora. El otro día había visitado a su familia, estaba llegando al centro y a 40 metros lo ajusticiaron, según lo que nos dijo la Policía Científica, tres personas, dos de espalda y otro de frente; es una desgracia inenarrable”, comentó.
Saavedra señaló que existe preocupación porque un hecho así se reitere, por lo que se está evaluando encontrar otro lugar para realizar ese programa que implica ocho horas libres para los internos. El presidente del Inisa dijo que en la institución “hay un nivel de despliegue, de capacitación y de oportunidades que se ponen a disposición como nunca antes”. El problema es que tenemos más propuestas que chiquilines, pero advirtió que hay una minoría con “un perfil muy complicado”, que no sale por seguridad o se tienen protocolos de seguridad para evitar contacto con posibles familias rivales.
Saavedra dijo que dentro del Inisa hay una “respuesta fabulosa” de los internos y los trabajadores a las diferentes actividades que propone la institución, pero señaló que “aquellos gurises con ese perfil tan desdibujado en términos generales son refractarios a estas propuestas, porque no les interesa, o porque cuando salgan del Inisa tienen pensado seguir en el mundo que habitaban, o se sienten más seguros adentro”.
