La jueza federal subrogante, Analía Graciela Ramponi, procesó a cuatro militares argentinos por privación de libertad y torturas ejercidas contra uruguayos en Concordia, en la provincia de Entre Ríos, en julio de 1977, en el marco del Plan Cóndor.
Los militares procesados fueron Juan Ignacio Alemán, Jorge Enrique Echeverría, Horacio Alberto Goris y Miguel Ángel Galeano, quienes se desempeñaban en el Regimiento de Tanques 6 Blindados, de Concordia, en el período investigado. En la sentencia, de la que dio cuenta Brecha y a la que accedió la diaria, se narra que en julio de 1977 siete uruguayos, uno de ellos, de tres años, fueron privados de libertad y, posteriormente, cuatro de ellos sometidos a torturas en distintos centros de detención.
En la tarde del 3 de julio, una patrulla de la Jefatura Departamental de Concordia de la Policía de Entre Ríos detuvo a María Julia Suárez, quien se encontraba visitando a su hermano Jesús Suárez, que estaba trabajando en una obra de construcción en Concordia. María Julia había viajado a Argentina con su otro hermano, Luis Suárez, su cuñada, Brenda Levith, y su sobrino Joaquín Suárez, de tres años. Los dos efectivos policiales que bajaron del patrullero le preguntaron por su hermano Jesús Suárez, y al no encontrarse, se la llevaron detenida.
Su hermano trabajaba en la construcción junto a Eduardo Robatto y Luis Urrutia y, tras una discusión que mantuvieron con un cliente por unos quinchos que estaban haciendo, este presentó una denuncia. En el allanamiento del lugar de la obra, los efectivos encontraron documentación vinculada al Partido Comunista Revolucionario (PCR) y procedieron a hacer una detención masiva.
María Julia y Jesús Suárez, Robatto y Urrutia fueron trasladados a la Jefatura de la Policía de Concordia, en donde los efectivos policiales pidieron información a Uruguay y allí se informó que Jesús Suárez estaba requerido por pertenecer al PCR. Luego de eso fueron trasladados a otros centros clandestinos de detención, donde los torturaron. En el caso de María Julia, además, fue abusada sexualmente en distintas oportunidades.
En su declaración, María Julia dijo que en los interrogatorios le preguntaban por información vinculada al partido, pero ella no era militante ni estaba vinculada. También dijo que estaba brindando su testimonio en el proceso judicial “por la memoria, para que se sepa la verdad de las cosas horribles que pasaron y todo lo que a ella le causó hasta el día de hoy”, consta en la sentencia.
En el caso de Levith, estuvo detenida junto a su hijo de tres años en la Jefatura de Concordia por 15 días. Mientras la interrogaban y torturaban psicológicamente, su hijo quedaba en manos de un funcionario de la comisaría.
A María Julia y Jesús Suárez, a Robatto y a Urrutia los trasladaron a la Unidad Panel 3 de Concordia, donde los mantuvieron por aproximadamente 20 días. María Julia, junto con su hermano Luis Suárez, su cuñada Levith y el hijo de tres años, fueron trasladados de forma clandestina por vía fluvial hacia Uruguay.
Por otra parte, Urrutia y Robatto fueron trasladados desde la Unidad Penal 3 hasta una ruta y luego, desde allí, de forma clandestina, en una camioneta marca Chevrolet del Ejército Uruguayo hasta Salto, donde fueron derivados al Penal de Libertad, en el que estuvieron presos hasta 1982.
En tanto, Jesús Suárez fue trasladado hasta la ciudad de Paraná, provincia de Entre Ríos, y luego a un centro clandestino de detención en Don Torcuato, provincia de Buenos Aires. Allí logró fugarse y vivir con una identidad falsa hasta que volvió la democracia.
Los cargos por el homicidio de Papetti
La fiscal a cargo, Josefina Minatta, situó el caso en dos “núcleos de hechos” ocurridos en 1977 en el Regimiento de Tanques 6 Blindados de Concordia, “a los que calificó como delitos de lesa humanidad”. Uno fue la detención y torturas de los uruguayos y otro fue anterior, en marzo de 1977, que estuvo vinculado al homicidio y desaparición del soldado Jorge Emilio Papetti.
Según consta en la sentencia, Papetti “cumplía el servicio militar obligatorio” en dicho regimiento y fue detenido “supuestamente por integrar la OPM ‘Montoneros’ y por sus actividades ‘subversivas’, según la versión militar”. Papetti murió como consecuencia de las torturas que recibió en distintas unidades militares.
Galeano, Alemán, Echeverría y Goris fueron procesados por encubrir el homicidio de Papetti, “a manos de represores de la ciudad de Paraná, a través del montaje de un simulacro de fuga sobre la Ruta Nacional 18”, el 22 de marzo de 1977. “Dicho montaje consistió en labrar falsas actuaciones administrativas y declaraciones tendientes a fraguar un traslado inexistente en cuyas circunstancias se habría fugado Papetti, lo cual nunca pudo acontecer porque Papetti ya había sido asesinado en Paraná.
