En su ensayo Gran salto: Maldonado como polo de educación superior en el Uruguay (2000-2020), Daniel Cajarville, doctor en Ciencias del Centro Universitario Regional del Este (CURE) en Maldonado y docente del Departamento de Sociología de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de la República (Udelar), analizó el rol de la gestión pública departamental en el desarrollo de instituciones terciarias. El trabajo fue publicado en la Revista Histórica de Maldonado III en noviembre de 2025 y, en diciembre del mismo año, obtuvo el Premio a las Letras del Ministerio de Educación y Cultura (MEC) en la categoría Ensayo sobre ciencias de la educación.

Cajarville explicó a la diaria que el período estuvo marcado por “oscilaciones, rupturas, giros, revisiones y continuidades” sobre la manera de concebir lo público y lo privado, los comodatos, el potencial de desarrollo y el rol de la educación superior”, aunque condujo a la consolidación “de más de 12 centros educativos de enseñanza superior y 60 ofertas terciarias”. El estudio se basó en documentos públicos como expedientes, exposiciones, resoluciones y versiones taquigráficas de la Junta Departamental de Maldonado (JDM), y en entrevistas a informantes calificados.

El objetivo fue “analizar cómo surge la apropiación local de este proceso”, a través de actores locales, tomadores de decisiones e instituciones gubernamentales, evaluando “la capacidad de liderazgo, de priorizar el tema y de acción”. Según Cajarville, “esta capacidad de desarrollo institucional terciario no es usual en otros departamentos del interior, incluso con densidad poblacional similar”.

El papel político y de la sociedad local

A principios de los 2000, los discursos del legislativo departamental se centraron en que “los jóvenes tuvieran oportunidades [educativas] tras la formación secundaria”, contó el investigador. Con el tiempo, la atención se orientó a la educación superior como “medio para el desarrollo local y [para] desestacionalizar la temporada turística”.

Cajarville destacó el “consenso” entre partidos políticos y actores locales “sobre la importancia del desarrollo de la educación superior”, pese a ciertas “oscilaciones” que motivaron la “búsqueda de alternativas para los estudiantes, incluso frente a cierres o falta de concreción de instituciones”.

Como hito central, subrayó el Estudio diagnóstico de demanda de la educación superior, financiado en 2001 por la Intendencia de Maldonado (IDM), que evaluó la viabilidad de instalar ofertas universitarias en el departamento. Cree que significó un punto de inflexión, al contar con el “apoyo explícito” de Enrique Antía, [exintendente de Maldonado]”.

Otros hitos del proceso de consolidación

Entre los hitos también se incluyen la llegada del Centro Regional de Profesores en 1998; la cesión de predios municipales, en 2003, para el Campus Universitario Abierto del Este, que no se concretó; y el Instituto Universitario Punta del Este, creado a finales del siglo XX y clausurado en 2010 debido a irregularidades administrativas y financieras.

También aparece el trabajo de la Comisión Pro Universidad de la República –integrada por figuras de la comunidad, del ámbito político y estudiantes– que promovió la llegada de carreras itinerantes. Más adelante llegaría la instalación del CURE en Maldonado, en 2007, para cuyo edificio –que comenzó a construirse en 2009– el exintendente Óscar de los Santos donó parte de sus salarios.

En tanto, en 2009 surgió el Clúster Punta del Este Ciudad Universitaria, orientado a la descentralización de la educación superior, que reunió a universidades y actores locales y generó diálogo entre públicos con privados, aseguró Cajarville.

En 2014 se inauguró el Parque Urbano Educativo, que agrupó instituciones terciarias, y se expandió la formación terciaria de la UTU con nuevos institutos vinculados a la construcción, la gastronomía, el ambiente, el arte, entre otros. Mientras tanto, crecieron instituciones privadas como el Instituto Universitario Francisco de Asís (2001), la Universidad Claeh (1997), la Universidad Católica del Uruguay (1985), el Centro de Estudios Informáticos (1987) y la Universidad de la Empresa en Punta del Este (2018).

Por último, en diciembre de 2018, la JDM aprobó desafectar del dominio público el padrón 11.927 de la manzana 1.137 de Punta del Este para su enajenación a la Udelar, y en 2019 el entonces intendente Antía resolvió rectificar el número de padrón como 11.521. En junio de 2025, esta tierra fue objeto de intercambio para ampliar la sede del CURE en Maldonado.

De la actualidad hacia el futuro

Cajarville destacó que, actualmente, jóvenes de la región este y del resto del país “vienen a estudiar a Maldonado durante todo el año, más allá de la temporada turística”. Consideró que esto se debe a que las instituciones terciarias fomentan no sólo la formación académica, sino también “una vida social, cultural y económica en la ciudad, visible en alquileres, lugares de entretenimiento y otras actividades”.

También apuntó que la sociedad local “ha sido clave para recibir mejor a los visitantes y apoyar a los nuevos sectores productivos”, y resaltó la “heterogeneidad de formaciones y de docentes que se radican en el departamento, así como el apoyo de instituciones a emprendimientos”.

No obstante, señaló la necesidad de desarrollar la formación en posgrados y de fomentar “mayor diálogo” entre instituciones no educativas; en este sentido, valoró el reciente convenio firmado entre la Udelar y la IDM como un “avance”.