La planta de agua potable de OSE en la Laguna del Sauce tuvo un “pico de producción que alcanzó 109.000 metros cúbicos, el mayor nivel registrado”, el 31 de diciembre pasado, dijo a la diaria el gerente general de la Unidad de Gestión Desconcentrada (UGD) de OSE, Hugo Trías. Este incremento respondió tanto a la afluencia de turistas como a la ola de calor que afectó al país.

En ese contexto, informó que la laguna –principal fuente de abastecimiento para el departamento de Maldonado– “se encuentra en un estado de absoluta normalidad” tras la presencia de cianobacterias detectadas en diciembre. Así lo indicaron los muestreos de alta frecuencia realizados junto al Centro Universitario Regional Este (CURE) en seis puntos georreferenciados de la laguna, el pasado 23 y 29 de diciembre. “No hay problemas en la calidad del agua”, afirmó.

Agregó que “no se han implementado procesos especiales en el sistema de potabilización para tratar eventos de calidad en la laguna”. Sin embargo, mencionó que se mantiene la “cautela”, ya que “pueden generarse floraciones importantes hacia fines del verano y comienzos del otoño”.

Ante ese escenario, dijo que la planta “está preparada para enfrentarlo, debido a que presenta mejores condiciones que en 2015, cuando ocurrió el último evento de mal olor y sabor en el agua por una floración de cianobacterias”.

Actualmente, cuenta con nuevos filtros biológicos y sistemas de adición de carbón activado, tanto granular como en polvo, y nuevas instalaciones de ozonización, por lo que, ante una situación similar a la de 2015, “se está en mejores condiciones para afrontar fenómenos de floraciones algales y de producción de cianotoxinas en el curso para que no generen problemas en la calidad del agua”.

Baja presión por falta de energía eléctrica

Por otra parte, dijo que el déficit de presión del agua que se verificó días atrás en el norte de Maldonado, en zonas aledañas a la reductora de Cerro Pelado, suele producirse por picos de consumo. La situación afectó a barrios como Lausana, el fraccionamiento 4H y La Sonrisa.

Si bien aclaró que “no hay escasez de agua”, Trías reconoció que el servicio “no resulta totalmente satisfactorio en comparación con períodos sin una demanda elevada en la franja costera”. Añadió que el descenso de temperatura “aminoró la presión sobre el sistema hidráulico”.

Asimismo, mencionó que las zonas topográficamente más altas de Maldonado “son las más críticas”, por lo que “se está trabajando y se deberá continuar haciéndolo durante el año para mejorar el estándar de presión a los usuarios de esas áreas”.

Explicó que algunas zonas altas abastecidas por sistemas de bombeo de menor porte –como booster o recalques–, que dependen de la energía eléctrica de UTE, “se vieron restringidas en cuanto a los volúmenes de reserva porque UTE registró problemas eléctricos en toda la costa”. En ocasiones “hubo tanques vacíos porque no había disponibilidad de energía para el bombeo”, aunque esto “no implicó cortes de agua prolongados”.

Avería afectó servicios el domingo 4

Por otra parte, informó que el pasado domingo 4 se rompió una tubería de fibrocemento de 200 milímetros de diámetro que desciende de uno de los troncales de Sierra Ballena y abastece a las zonas de La Sonrisa y Lausana, por lo que “afectó el suministro en esos barrios”.

Indicó que este tipo de tuberías “presentan problemas estructurales que producen que bolsas de aire o los efectos de la temperatura generen roturas”; en este caso, se presume que el problema se debió a la primera causa.

Sin embargo, el servicio “se encuentra totalmente recuperado” y actualmente “no se registra un déficit de presión, producto de la mejora del clima y de menores consumos”.

Dos obras garantizaron el abastecimiento

Trías informó que se concretaron dos obras en el marco del fideicomiso de 55 millones de dólares destinado a un plan de obras de agua potable y saneamiento. Una de ellas fue la construcción de un tanque de 5.000 metros cúbicos y un sistema de bombeo en el Cerro del Toro, en Piriápolis, con el objetivo de “absorber los picos de demanda desde Punta Negra hasta Balneario Solís, y desde Gregorio Aznárez a los Cerros Azules, ubicados al norte”.

Resaltó que en estas zonas “no hubo problemas de abastecimiento durante los picos de fin de año, especialmente el 29, el 30 y, sobre todo, el 31 de diciembre, cuando se registró la ola de calor”. Agregó que, a diferencia de años anteriores, en los que hubo “restricciones en el suministro de agua”, la experiencia de este comienzo de temporada “ha sido sumamente positiva”. Sostuvo que, de no haberse concretado esta obra, “se hubieran generado serios problemas en las zonas balnearias” y consideró que ya “se superó la etapa de mayor demanda”.

La segunda obra mencionada es la construcción de un tanque de menor capacidad, también con un sistema de bombeo, en la zona de El Tesoro, que alimenta el tanque de La Barra y a los sistemas ubicados al este del arroyo Maldonado. Si bien reconoció que hubo algunos reclamos por bajas presiones, aseguró que “se logró cumplir con el servicio de abastecimiento en la costa”. En Punta del Este y Maldonado, en tanto, “no hubo problemas, más allá de alguna rotura puntual”.

El departamento cuenta con aproximadamente 1.900 kilómetros de redes, de los cuales “el 95% se concentra en el sur, desde el sistema oeste, pasando por Maldonado y Punta del Este, hasta llegar a José Ignacio”. Aseguró que, una vez que se dispone de agua, “el desafío es distribuirla adecuadamente” y que, gracias a las obras realizadas, estas zonas balnearias “están bien atendidas”.

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