El comienzo de las reformas anunciadas por el grupo brasileño JHSF, nuevo dueño del hotel y casino Enjoy de Punta del Este, tiene en vilo al núcleo del Sindicato Único Hotelero y Gastronómico del Uruguay (Sughu) en el resort. Esta semana, en una reunión con el referente de Recursos Humanos de Baluma SA, se enteraron de los primeros envíos a seguro de paro para trabajadores eventuales.
Fabricio Terzaghi, vocero de Enjoy-Sughu, dijo a la diaria que no se informó con exactitud cuántos serán ni en qué áreas se desempeñan, pero estiman que en principio la medida recaerá sobre unas 30 mucamas. Actualmente, “la mitad de las habitaciones ya están en reforma, lo que implica una merma en el llamado de personal eventual en el área de mucamas para la limpieza”, dijo.
Por el momento, no se han abierto instancias de diálogo con ningún referente del grupo JHSF. “Al no estar claro el cronograma de obras, persiste la incertidumbre sobre el plan de desarrollo de la empresa y su nueva estrategia de negocio”, y cuántas fuentes laborales se requerirán cuando culminen las reformas.
Reducción de áreas pone en jaque las fuentes laborales
“¿Cuál será la modalidad de ejecución de estas reformas?, ¿se enviarán trabajadores al seguro de paro durante este proceso?, ¿de qué manera se instrumentará si se lleva adelante?, ¿cuáles son las garantías?”, cuestionó Enjoy-Sughu en un comunicado.
También cargó contra “el sistema político” por la “falta de análisis respecto a las consecuencias reales” del proyecto de JHSF, y reclamaron una evaluación “del impacto a mediano y largo plazo en empleo genuino y sostenido”.
En particular, preocupa “la ausencia de definiciones claras respecto al futuro del centro de convenciones”, que actualmente “sostiene de forma directa e indirecta a cientos de familias”. “La eventual reducción o cierre del centro implica un impacto social y económico de gran magnitud para el departamento”, advirtió el sindicato.
Si esto ocurre, “se verían afectadas directamente entre 50 y 60 personas”, además de empresas tercerizadas vinculadas al área, dijo Terzaghi, al tiempo que remarcó que “no se conoce el tamaño de la reforma ni cuánta mano de obra se incorporará a esta área”.
El sindicato también cuestiona una posible reducción del casino. Reconoce que “el sector del juego ha experimentado transformaciones”, pero afirma que “el casino presencial continúa registrando crecimiento, aunque a un ritmo más moderado”.
En la misma línea, advirtió que una posible reducción del spa y la unificación de habitaciones “llevaría a una baja en el área de mucamas” y que los restaurantes “estarían a cargo de firmas internacionales”, por lo que dudan que “incorporen a trabajadores cesados del hotel”.
Contactos a nivel político
El temor de los trabajadores y trabajadoras no es infundado. El sindicato recordó el antecedente de 2014, cuando el ex Conrad pasó a manos de la firma chilena Enjoy SA: durante los primeros meses de gestión “se intentaron implementar procesos de reestructura con despidos masivos, en conflicto con acuerdos laborales vigentes y con la normativa establecida por el MTSS [Ministerio de Trabajo y Seguridad Social]”.
Por eso creen que hoy la estabilidad laboral “se encuentra nuevamente amenazada”, y exigen que cualquier transformación “contemple el respeto a las fuentes laborales existentes” y que se preserve “toda la red de empleo directa e indirecta que hoy depende de esta actividad”.
En defensa de sus derechos y fuentes de trabajo que sustentan a cientos de familias y al “equilibrio económico y social de todo un departamento”, promoverán una serie de encuentros con legisladores. También prevén concurrir a la Comisión de Trabajo de la Junta Departamental de Maldonado y dialogar con el intendente Miguel Abella.
A nivel del gobierno nacional, se pretende tener instancias con los ministerios de Trabajo y Seguridad Social, Economía y Turismo, y con la Comisión de Legislación del Trabajo y Seguridad Social de la Cámara de Representantes.