A pocos días de la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores tras un bombardeo y despliegue militar el 3 de enero, el presidente estadounidense, Donald Trump, anunció por intermedio de la red social Truth Social que las “autoridades provisionales” de Venezuela entregarán a Estados Unidos “entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo de alta calidad y sancionado”.
En el mensaje, el presidente indicó que el crudo se venderá “a precio de mercado” y el dinero será controlado por él mismo para “garantizar que se utilice en beneficio del pueblo venezolano y de Estados Unidos”. “Le solicité al secretario de Energía, Chris Wright, que ejecute este plan de inmediato. Se transportará en buques de almacenamiento directamente a los muelles de descarga en Estados Unidos”, escribió.
El país latinoamericano pasó a estar presidido por la ex vicepresidenta ejecutiva Delcy Rodríguez, quien se juramentó en el cargo este lunes luego de recibir una advertencia directa por parte de Trump el fin de semana. Además de conformar una comisión de alto nivel para gestionar la liberación de Maduro y Flores tras su primer Consejo de Ministros extraordinario y extender una invitación a Estados Unidos para trabajar en “una agenda de cooperación” conjunta, Rodríguez dijo el martes que “no hay agente externo que gobierne a Venezuela”.
Nuevos petroleros incautados: Bella 1 y M/T Sophia
El 22 de diciembre de 2025, la diaria consignó que la administración Trump intentó detener el petrolero Bella 1 cuando estaba de camino a cargar petróleo en Venezuela, pero la embarcación viró y se inició una persecución. Este miércoles, según la agencia Efe, la Guardia Costera estadounidense a través del barco militar USCGC Munro logró capturarlo en el Atlántico Norte tras casi tres semanas de persecución.
Según consignó la agencia, en el transcurso del seguimiento la tripulación cambió de bandera a una rusa, modificó el nombre del navío para pasar a llamarse Marinera y cambió su matrícula también a una de Rusia. En el momento del abordaje, el buque se convirtió en el tercer petrolero incautado luego del Skipper y el Centuries, en línea con el bloqueo marítimo total que dispuso Trump el mes pasado.
Moscú protestó. A través de un mensaje en Telegram, el Ministerio de Transportes de Rusia indicó que “el 24 de diciembre de 2025 el Marinera recibió un permiso temporal para navegar bajo la bandera de la Federación Rusa, expedido con base en la legislación rusa y el derecho internacional”. Debido a lo anterior, indicaron que tras el abordaje perdieron la comunicación con el barco y que la acción contraviene la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar de 1982, ya que “ningún Estado tiene derecho a usar la fuerza contra buques debidamente registrados en la jurisdicción de otros estados”.
Por otro lado, el Comando Sur estadounidense informó en la red X que también este miércoles el Departamento de Guerra y el Departamento de Seguridad Nacional detuvieron a “un buque cisterna a motor de la flota oscura, apátrida y sancionado”.
La publicación indicó que se trata del M/T Sophía, embarcación que “operaba en aguas internacionales y realizaba actividades ilícitas en el mar Caribe” y tras ser interceptado “la Guardia Costera lo escolta a Estados Unidos para su destino final”.
El diario The New York Times complementó que, en principio, el buque navegaba falsamente bajo la bandera de Camerún, considerada una bandera de conveniencia. “A través de la Operación Southern Spear, el Departamento de Guerra se mantiene firme en su misión de erradicar las actividades ilícitas en el hemisferio occidental. Defenderemos nuestra patria y restauraremos la seguridad y la fortaleza en todo el continente americano”, consignó la misiva oficial.
La secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Kristi Noem, escribió en X que ambos navíos pertenecientes a “la flota fantasma” se encontraban “atracados por última vez en Venezuela o se dirigían hacia ese país”. “Uno de estos buques cisterna, el Bella 1, ha intentado evadir a la Guardia Costera durante semanas, incluso cambiando su bandera y pintando un nuevo nombre en el casco mientras era perseguido, en un intento desesperado y fallido por evadir la Justicia”, dijo la funcionaria.