El mandatario de Estados Unidos, Donald Trump, evitó referirse a la carta hecha pública el miércoles por el excandidato Flávio Bolsonaro, quien primero se autoproclamó “presidente electo de Brasil” a través de una carta , aunque poco tiempo después se rectificó y dijo ser “el líder de Brasil”.
En un contacto con medios de prensa en la Casa Blanca, Trump afirmó que no pretende “involucrarse” en la situación brasileña. “No voy a hacer comentarios al respecto”, dijo el líder estadounidense al ser interrogado sobre el tema. “No voy a involucrarme, pero fue una elección muy extraña, sin duda”, señaló Trump.
La carta pública de Bolsonaro fue su primera acción política luego de su llegada en la mañana del miércoles a Miami. Si bien el martes se había especulado con que el excandidato ya estaba en esa ciudad, esto no era cierto, porque todavía se encontraba junto a su familia en territorio sudamericano.
El plan de fuga de Brasil se ejecutó a partir de la noche del martes y tras las escalas en Argentina y Ecuador, el postulante derrotado por Lula en el balotaje del domingo llegó a Estados Unidos.
La fuga de Bolsonaro sorprendió a todo el mundo, incluyendo a muchos de sus más cercanos aliados políticos, como es el caso del senador del Partido Liberal (PL), Rogério Marinho, quien lideró la campaña.
Este miércoles Marinho dijo que no le habían informado sobre la salida de Bolsonaro del país. Además, el legislador tomó distancia del expostulante y afirmó que ni él ni el PL pueden asegurar que hubo fraude en las elecciones, como afirmó Bolsonaro en su carta con tono golpista, ya que “no existen pruebas en ese sentido”.
“Es evidente que, si uno hace una afirmación, debe presentar pruebas. Yo no puedo hacer esa afirmación, no tengo pruebas; acabo de decir que se trata de un desahogo. Supongo que es el desahogo de alguien que se siente víctima de una injusticia”, declaró Marinho desde el Senado, de acuerdo a lo que consignó Folha de São Paulo.
La interna del PL, sector que tendrá una numerosísima bancada en ambas cámaras gracias a su gran votación en la primera vuelta, está convulsionada por la intempestiva fuga de su líder. En ese sentido, este jueves habrá más movimientos.
El presidente a nivel nacional del partido, Valdemar Costa Neto, se reunirá en la mañana con el expresidente Jair Bolsonaro, quien se encuentra cumpliendo prisión domiciliaria en su casa de Brasilia. La visita de Costa Neto al exmandatario fue autorizada por el ministro del Supremo Tribunal Federal, Alexandre de Moraes, a pedido de Bolsonaro. En el encuentro se prevé que se hable sobre el futuro del PL, pero Costa Neto ya dio alguna pista este miércoles, al publicar una foto suya con Michelle Bolsonaro, esposa de Jair y senadora electa por Brasilia. “Seguimos unidos, con diálogo, responsabilidad y compromiso con Brasil”, escribió el presidente del PL acompañando la imagen.
Pero la fuga de Bolsonaro también tomó por sorpresa al presidente Luiz Inácio Lula da Silva y a los dirigentes del gobierno y del Partido de los Trabajadores. En este sentido, este miércoles CNN Brasil informó que los asesores de Lula instruyeron al mandatario y a los integrantes de su gobierno que eviten referirse al tema con la finalidad de impedir que el episodio sea utilizado por los aliados del excandidato para sustentar acusaciones de persecución política contra la familia Bolsonaro.
La estrategia definida en el Palacio de Planalto consiste en dejar el seguimiento del caso bajo la responsabilidad de la Policía Federal y del Ministerio de Justicia. Desde el gobierno consideran que las continuas declaraciones de los ministros podrían reforzar el discurso adoptado por el entorno del senador para justificar su salida de Brasil.
La decisión se produce a pesar de que Lula ya había criticado públicamente la actitud de su adversario. El martes, en el contexto de un evento en el que celebró su cumpleaños número 81, el presidente cuestionó los motivos que llevaron a Flávio Bolsonaro a abandonar el territorio brasileño tras conocerse los resultados electorales. “Me pregunto qué tendrá en su conciencia un ciudadano que acaba de perder unas elecciones y huye de su país”, afirmó Lula.
En esa misma intervención, el presidente volvió a cuestionar la conducta del senador y rechazó cualquier justificación basada en la situación democrática de Brasil. “Quien no debe nada no teme. Si un ciudadano se marcha a escondidas del país, es porque debe algo. Y que no venga a decir que no hay democracia”, declaró.
