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Mundo Europa
Movilizaciones en Albania, el 31 de octubre de 2026 · Foto: Adnan Beci, AFP

Movilizaciones en Albania, el 31 de octubre de 2026

Foto: Adnan Beci, AFP

Protestas en Albania: el águila contra los flamencos

Las manifestaciones continúan en la capital albanesa, Tirana, y exigen la dimisión del primer ministro Edi Rama. La Policía informó la detención de 269 menores de edad a raíz de las protestas del sábado.

Las protestas comenzaron de manera pacífica en mayo, con denuncias por corrupción y mala gestión de los recursos estatales y demandas por más presupuesto para la educación. Escalaron a manifestaciones violentas hace dos semanas, cuando comenzaron las obras –vinculadas a la familia del presidente estadounidense Donald Trump– para la construcción de un complejo turístico en el delta Vjosa-Narta, sobre las costas del mar Adriático, que hasta mayo era un área protegida.

Desde entonces las protestas de la llamada revolución de los flamencos han sido ininterrumpidas. El nombre se debe a que esa especie de aves se reproduce precisamente en la zona de humedales que ahora quedaron sin protección. La rebelión es liderada por los estudiantes y cuenta con la adhesión de diversos sectores sindicales y políticas.

En la manifestación del sábado los manifestantes incendiaron contenedores, prendieron bombas de humo y bengalas y arrojaron piedras y cócteles molotov a la Policía, que respondió con camiones hidrantes y gases lacrimógenos para reprimir las protestas.

Por otra parte, en la propia manifestación se hizo presente un grupo que apoya al primer ministro y que cantó en contra de la protesta, mientras hacía flamear las banderas de Albania y Estados Unidos en un mismo mástil. Como respuesta recibieron cánticos e insultos de los manifestantes, y ambos bandos se arrojaron mutuamente objetos contundentes.

Luego de los hechos, la Policía albanesa informó que entre los cientos de detenidos que dejó como saldo la protesta hay 269 menores de edad. Desde el pasado miércoles, además, entraron en vigor las multas anunciadas por el primer ministro Edi Rama: se impondrán sanciones de hasta 500.000 leks (5.500 euros), el equivalente a diez sueldos mínimos albaneses, a “cualquiera que decida permanecer en una multitud” que esté llevando a cabo actos violentos en el espacio público u “ocultando su identidad”, aun cuando no perpetre hechos de violencia.

El primer ministro ya ha responsabilizado a “fuerzas extranjeras” de estar detrás de los disturbios. Declaró que manifestantes violentos estaban siendo “explotados” por el movimiento Antifa y los servicios de inteligencia extranjeros, en referencia a Rusia e Irán. Rama ya había denunciado el 16 de octubre las “manos extranjeras” que, a su entender, tienen como objetivo obstaculizar la entrada de Albania a la Unión Europea, principal bandera del gobierno para este período.

El miércoles, además, legisladores del opositor Partido Demócrata encendieron bengalas y bombas de humo dentro del Parlamento con el fin de bloquear la votación de una ley relacionada con el Banco Central. Los parlamentarios también arrojaron botellas de agua al primer ministro, a quien acusan de ignorar la crisis.

Las manifestaciones callejeras, cabe aclarar, también son contrarias al Partido Demócrata. Además de la dimisión del primer ministro, las protestas exigen la constitución de un gobierno provisional que no esté marcado por el bipartidismo constituido por el Partido Socialista (que integra el primer ministro) y el Partido Demócrata, que dictan la vida política de Albania desde principios de los 90.

Rama afirma que quiere mantenerse en el poder y prepara el proyecto presupuestal para 2027, que deberá presentar al Parlamento. A su vez, el primer ministro debe anunciar antes del viernes la fecha de las elecciones locales, a celebrarse entre el 15 de abril y el 15 de mayo de 2027.