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Mundo América
Diputados del Encuentro Nacional durante la sesión extraordinaria, el 5 de noviembre de 2026, en el Congreso Nacional, en Asunción. Foto: Daniel Duarte, AFP

Diputados del Encuentro Nacional durante la sesión extraordinaria, el 5 de noviembre de 2026, en el Congreso Nacional, en Asunción. Foto: Daniel Duarte, AFP

Santiago Peña, quien sigue siendo el presidente paraguayo pese a se renuncia, se defenderá en el juicio político en su contra

El Congreso comenzó a tratar en la noche del jueves el juicio político al mandatario, que había renunciado horas antes por su responsabilidad en la quiebra fraudulenta del Ueno Bank.

En la mañana de este viernes, más precisamente a las 10.00, el presidente paraguayo Santiago Peña está citado a presentarse en el Congreso para ejercer su defensa en el marco del juicio político en su contra que comenzó en la noche del jueves en la Cámara de Senadores, después que la iniciativa fuera aprobada por unanimidad en la Cámara de Diputados.

Si bien Peña, totalmente desbordado por su innegable participación en la quiebra fraudulenta del Ueno Bank, entidad que durante su mandato se convirtió de manera acelerada en el banco más importante del país, había presentado su renuncia a la presidencia en las primeras horas del jueves, la Cámara de Diputados, que estaba tratando el juicio político contra el mandatario siguió adelante con la sesión y aprobó la iniciativa por unanimidad.

Posteriormente, el tema debería ser tratado por el pleno del Congreso, pero en esta instancia se produjeron irregularidades por las discrepancias internas que existían en la interna del oficialista Partido Colorado.

Si se aceptaba la renuncia del mandatario y se dejaba de lado el juicio político, Peña iba a conservar los fueros, algo que era apoyado por un sector importante del oficialismo, que cuenta con una amplia mayoría en ambas cámaras. Por ello, la oposición insistía en que debía votarse el juicio político y ante la posibilidad de que fuera aprobado, muchos legisladores colorados abandonaron la sala, por lo que, al no llegar al quórum, la sesión fue suspendida y fue declarada como nula.

Mientras esto pasaba, crecía la incertidumbre entre la población sobre lo que iba a pasar con sus ahorros, y también comenzaron a circular versiones de que Peña se había fugado a Argentina. Pero algunas horas después, mientras una multitud ya se encontraba reunida en las afueras del Congreso exigiendo respuestas, el Senado decidió retomar la sesión, ya comenzando con el juicio político a Peña, en el que una comitiva designada por la Cámara de Diputados comenzaba a ejercer el rol de parte acusadora, según lo establecido por la Constitución paraguaya.

Poco antes, el mandatario, quien todavía sigue siéndolo, porque el Congreso no aceptó en ningún momento su renuncia, realizó una publicación en X, en la que afirmó que se defendería en el juicio político abierto en su contra.

“Sé que estamos viviendo horas de preocupación e incertidumbre. Quiero hablarles con claridad y serenidad. Ante la continuidad del juicio político, me presentaré y ejerceré mi derecho a la defensa. Lo haré con argumentos y pruebas, con respeto a la Constitución y a las instituciones de la República. Aun cuando ya hayan adelantado su decisión, voy a ejercer ese derecho. No por una cuestión de orgullo personal, sino porque rendir cuentas y dar explicaciones también es una responsabilidad frente al pueblo paraguayo. Colaboraré plenamente con las instituciones competentes para que se esclarezca lo ocurrido, se determinen las responsabilidades y quienes hayan infringido la ley respondan ante la Justicia”, manifestó Peña.

Mientras tanto, en el correr de la sesión, los diputados acusadores pidieron declarar culpable al mandatario, exponiendo una extensa serie de argumentos que sugieren que el titular del Ejecutivo actuó de manera premeditada para favorecer al Ueno Bank, facilitando el pasaje a la entidad de centenares de millones de dólares del erario público, que luego fueron trianguladas a empresas privadas vinculadas a Peña y su entorno.

En concreto, al todavía mandatario paraguayo se lo acusa de conflicto de intereses; mal manejo de fondos públicos y del dinero del Instituto de Previsión Social (IPS) destinado a las jubilaciones; de designaciones incompatibles y también de enriquecimiento ilícito y beneficio patrimonial indebido.

Pero además del juicio político en el Congreso, este jueves se informó que la Fiscalía abrió una investigación penal contra Peña, el vicepresidente Pedro Alliana, y otros funcionarios y exfuncionarios en el marco de la quiebra fraudulenta del Ueno Bank.