El presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva y su homóloga mexicana Claudia Sheinbaum mantuvieron el lunes por la noche una conversación telefónica en la que abordaron temas de interés común y de la agenda internacional.

Los líderes de las dos economías más importantes de América Latina, que juntas suman la mitad del producto interno bruto de la región, están además en una posición política muy particular ya que ambos, si bien mantienen una relación correcta con su par estadounidense Donald Trump, tienen una idea muy distinta de la que tiene el republicano para los países del continente.

Reflejo de ello es que ninguno de los dos fue invitado a participar en el lanzamiento del Escudo de las Américas, iniciativa promovida por Trump para “erradicar” a los cárteles de droga de la región.

“Es muy probable que vaya. Van como cuatro veces que me invita Lula. Hasta ahora le había dicho que no, pero ha sido tan insistente que es probable que vaya a Brasil”, afirmó Sheinbaum en la conferencia de prensa que dio en la mañana de este martes.

“Ellos tienen jornada electoral este año –apuntó–, y entiendo que inicia en junio o algo así. Entonces, tendría que ser antes de junio que yo vaya, pues ya no puedo ir con la jornada electoral”, agregó la mandataria mexicana.

Sheinbaum dijo también que durante la conversación telefónica que tuvieron el lunes, ella le comentó a Lula lo positivo de acordar durante su presencia allá “algo más concreto” de lo ya han venido trabajando funcionarios de ambos gobiernos durante los últimos meses.

La mandataria destacó que “no se trata de firmar tratados de libre comercio, pues a lo mejor nos hacen daño a ambos países”, sino impulsar acciones complementarias, porque quizá “ellos producen algo que pudiera impactar en México o viceversa”, informó la agencia Prensa Latina.

Entre los temas en los cuales han trabajado, la gobernante mencionó el etanol, que “interesa mucho” a esta nación latinoamericana.

Sheinbaum informó en la víspera que dialogó con su homólogo de Brasil para dar seguimiento a proyectos conjuntos de desarrollo económico, educación y ciencia.

En enero, ambos gobernantes mantuvieron otra llamada telefónica durante la cual conversaron sobre la situación regional y la defensa de la soberanía, en un contexto marcado por la entonces reciente intervención estadounidense en Caracas, que terminó con la captura y detención de Nicolás Maduro, quien actualmente se encuentra en la ciudad de Nueva York a la espera de ser juzgado por una serie de crímenes de los cuales se lo acusa y él rechaza.

En la conversación del lunes, Lula y Sheinbaum también aludieron al seguimiento a la visita realizada en agosto del año pasado por el vicepresidente de Brasil, Geraldo Alckmin, quien fue a Ciudad de México junto a un grupo muy amplio de integrantes del gabinete de gobierno de Lula, además de centenares de empresarios.

En aquel momento Alckmin y el canciller mexicano, Juan Ramón de la Fuente, firmaron la Declaración Conjunta para el seguimiento y la implementación de los acuerdos comerciales y de inversión, así como los referentes a temas de agricultura, salud y energía.