Durante un consejo de ministros transmitido por televisión, el presidente colombiano, Gustavo Petro, afirmó que su país fue bombardeado desde Ecuador, en la zona de la frontera: “Ha aparecido una bomba tirada desde un avión”. Si bien señaló que es necesaria una investigación a fondo, dijo que esto “ratifica un poco” su sospecha: “Que están bombardeándonos desde Ecuador y no son los grupos armados”.
Petro declaró también que la semana pasada, durante una conversación telefónica, le pidió al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que “actúe y llame al presidente de Ecuador” y le dijo: “Nosotros no queremos ir a una guerra”.
La semana pasada Ecuador firmó con el gobierno estadounidense un acuerdo para abrir una oficina del FBI en su territorio con el objetivo de que apoye allí las acciones contra el crimen organizado internacional. También se creó un nuevo equipo policial en el que trabajarán los dos países para “identificar, desmantelar y llevar ante la Justicia a quienes trafican drogas, lavan dinero, contrabandean armas y financian el terrorismo”, según anunció la Embajada de Estados Unidos en Quito. Además, Ecuador es uno de los estados que se sumaron al Escudo de las Américas, una alianza de seguridad a la que Trump invitó a gobernantes de derecha del continente.
Este martes, Petro publicó en la red X que “los bombardeos en la frontera de Colombia y Ecuador no parecen ser ni de los grupos armados” ni de “la fuerza pública” de su país. “Yo no he dado esa orden”, agregó. “La soberanía nacional se respeta”, dijo el presidente colombiano. “La bomba está activa, entonces es peligrosa y tenemos que tomar las decisiones del caso”, afirmó. “Las bombas están en el piso cerca de familias”, dijo, y agregó que “hay 27 cuerpos calcinados y la explicación no es creíble”, aludiendo presuntamente a las explicaciones de autoridades de Ecuador.
Para entonces, el presidente Daniel Noboa le había respondido a Petro en la red X que “sus declaraciones son falsas”: “Estamos actuando en nuestro territorio, no en el suyo”. Además, en su respuesta, Noboa acusó a Colombia de alojar a la familia del líder del grupo criminal Los Choneros, José Adolfo Macías, conocido como Fito. Dijo que, con “cooperación internacional”, se están “bombardeando los lugares que servían de escondite para estos grupos, en gran parte colombianos”.
El presidente de Ecuador también involucró a la oposición de su país al afirmar que esos familiares de Fito viajaron al exterior “en pleno toque de queda nacional, coincidentemente al mismo tiempo que la excandidata [a la presidencia] Luisa González”, del movimiento Revolución Ciudadana, de Rafael Correa.
González dijo que inició una gira a varios países y que en el aeropuerto de Quito había decenas de personas tomando vuelos, no solo ella, durante el horario en el que desde el domingo se aplica el toque de queda en el marco de la política contra la criminalidad que impulsa Noboa.
Otra respuesta a Petro fue la del ministro del Interior de Ecuador, John Reimberg. Según citó el portal local Primicias, el ministro dijo que se actuó dentro del territorio ecuatoriano y aprovechó para criticar al presidente vecino: “La Policía y las Fuerzas Armadas de Colombia son de primer nivel, falta decisión política, que es lo más importante. Queremos ver lo mismo de quien hoy nos está causando un problema a la región y al mundo”.
Segun recordaron el medio ecuatoriano y la agencia Efe, las tensiones entre los dos gobiernos ya suman varios episodios, en particular, desde que en enero Noboa anunció la imposición de una tasa de 30% -que después elevó a 50%- a los productos que su país importa de Colombia. La llamó “tasa de seguridad”, en alusión a que, según Noboa, el gobierno de Petro no vigila lo suficiente la frontera. Esa ofensiva comercial tuvo como respuesta la decisión de Bogotá de aplicar aranceles a 73 productos de Ecuador y suspender el suministro de electricidad a ese país.
Este martes, las acciones militares ecuatorianas continuaron en zonas fronterizas con Colombia y también en regiones limítrofes con Perú.