Human Rights Watch (HRW) presentó esta semana una guía para periodistas destinada a los trabajadores de prensa que cubrirán el Mundial de fútbol que comenzará el 11 de junio y que por primera vez en la historia del evento se disputará en tres países: Estados Unidos, México y Canadá.
La organización defensora de los derechos humanos con sede en Nueva York remarcó que el Mundial se celebrará en “un clima de miedo”, teniendo en cuenta las políticas migratorias abusivas que está impulsando la administración que encabeza el presidente Donald Trump, nuevas amenazas a la libertad de prensa, discriminación y el incumplimiento de compromisos en materia de derechos humanos por parte de la FIFA y de las ciudades anfitrionas.
El torneo, que se desarrollará hasta el 19 de julio, será el primero en el que participarán 48 selecciones; además, al jugarse en tres países presentará desafíos logísticos sin precedentes para los profesionales de los medios encargados de cubrirlo. Los periodistas deberán cruzar fronteras internacionales con distintos regímenes migratorios, requisitos de visado y contextos de libertad de prensa, en algunos casos varias veces durante el torneo.
Minky Worden, directora de iniciativas globales de HRW, dijo durante la presentación de la guía para periodistas que “la brutal ofensiva migratoria de la administración estadounidense, sus políticas discriminatorias y las amenazas a la libertad de prensa hacen que el torneo corra el riesgo de quedar marcado por la exclusión y el miedo”.
Bajo el auspicio de Trump, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) puso en marcha políticas y medidas abusivas dirigidas contra personas migrantes, manifestantes, personas defensoras de los derechos humanos, personas transgénero y la sociedad civil. Es por eso que desde HWR entienden que hinchas de decenas de países se enfrentarán a restricciones para obtener visados.
Además, las personas de comunidades migrantes que se reúnan en estadios o zonas de aficionados pueden estar expuestas a un mayor riesgo de abusos. También corren riesgo aquellas personas a las que los agentes perciban como migrantes en función de su color de piel, idioma o lugar de trabajo.
Desde HRW instaron a la FIFA a promover una “tregua de ICE”, que incluya un compromiso público de las autoridades federales de abstenerse de llevar a cabo operativos migratorios durante los partidos del Mundial y en el entorno de los estadios donde se celebrarán estos encuentros.
“La Copa Mundial 2026 corre el riesgo de convertirse en un gran escaparate de blanqueo deportivo para la administración Trump”, afirmó Worden. “La FIFA debe adoptar medidas más eficaces para proteger a deportistas, aficionados y trabajadores frente a políticas abusivas del gobierno estadounidense”, agregó.
Pero, además de Estados Unidos, HRW remarcó que México, otro de los países anfitriones del Mundial, sigue siendo uno de los lugares más peligrosos del mundo para el ejercicio del periodismo. Según HRW, la FIFA tampoco abordó los riesgos directos para periodistas que trabajan en las ciudades sede en México, incluidos quienes informan sobre posibles vínculos entre el fútbol y el crimen organizado.