A medida que pasan las horas desde el doble terremoto del miércoles en Venezuela, se conocen nuevos datos de la gravedad de su impacto. El viernes, a lo largo del día, el balance de muertos aumentó varias veces, de a cientos. Avanzada la tarde, los números oficiales llegaban a 920 fallecidos, 3.360 heridos y 243 personas rescatadas de entre los escombros. Otras 172 personas seguían atrapadas allí, habían sido localizadas con vida, pero continuaban los trabajos para liberarlas.
En muchos casos, las esperaban familiares en medio de la angustia de saber que estaban atrapadas y que los escombros podían aplastarlas o dejarlas sin oxígeno. Muchas personas más, que se estiman en miles, están desaparecidas. Las autoridades también comunicaron que los terremotos de 7,2 y 7,5 grados en la escala de Richter del miércoles fueron seguidos por 302 réplicas, informó Telesur.
Dos personas colaboran con el rescate en un edificio en Caracas, el 25 de junio.
Foto: Manaure Quintero, AFP
Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional, comunicó que se militarizó parte de La Guaira, que al igual que Caracas fue una de las zonas más afectadas, pero los terremotos causaron daños también en Aragua, Miranda, Carabobo, Falcón y Yaracuy. El gobierno informó que la medida busca facilitar las tareas de rescate, a las que están dedicados 861 funcionarios de distintos países, y despejar las calles para que circule maquinaria que permita remover los escombros y vehículos para trasladar a los heridos. “Siguen llegando aviones con más ayuda internacional” que se sumará “a los miles de funcionarios y voluntarios del país”, dijo Rodríguez. Bomberos, policías y militares siguen trabajando en tareas de rescate.
Ayuda externa
La Cruz Roja desplegó hospitales de campaña para la atención de los heridos. El terremoto afectó a 13 hospitales, en un país cuyo sistema de salud también se ha deteriorado por años de crisis económica, política y social. También algunos países, como Costa Rica, enviaron equipos médicos y farmacéuticos. El gobierno de Brasil envió personal médico y todo lo necesario para instalar un hospital de campaña, además de 100 purificadores de agua.
Estados Unidos, que este año forzó un cambio de presidente en Venezuela mediante un ataque militar y el secuestro del entonces gobernante Nicolás Maduro, suspendió algunas sanciones que aplica sobre el país y envió aviones y helicópteros con equipos de rescate urbano, además de colaborar con imágenes satelitales para planificar la respuesta humanitaria e identificar las zonas más golpeadas por los terremotos. A esos países se sumaron decenas de otros que brindaron ayuda o mandaron personal de rescate. Es el caso de República Dominicana, Suiza, Ecuador, España, Chile, Colombia y El Salvador.
Residentes se refugian en un campo deportivo en Catia La Mar, La Guaira, el 26 de junio.
Foto: Federico Parra, AFP
La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, agradeció también la solidaridad y el apoyo que le ofrecieron los gobiernos de México y China, y anunció en la noche del viernes que conversó con Donald Trump y su secretario de Estado, Marco Rubio, que “ratificaron el respaldo del gobierno de los Estados Unidos en este momento difícil para Venezuela”.
Entre escombros y hospitales
De acuerdo con Jorge Rodríguez, los terremotos causaron daños en 1.423 edificios. Algunos que seguían en pie se derrumbaron con el paso de las horas; también en ese aspecto los daños siguen aumentando. Los damnificados se cuentan por miles y algunos de ellos relatan a los medios locales el dolor de no saber dónde están sus familiares o de esperar a que sean rescatados de los escombros. Otros recorren hospitales buscándolos, pensando que pueden estar heridos o muertos.
Según informó la agencia Efe, en algunos centros de salud de Caracas, como el hospital Vargas o el Doctor Domingo Luciani, que recibieron heridos de la capital y también de la zona costera de La Guaira, los trabajadores pegaban afuera del edificio listas de personas que ingresaron a la emergencia y también los nombres de las que ya habían sido estabilizadas, pero continuaban hospitalizadas.
Voluntarios retiran escombros mientras buscan cuerpos entre los restos de edificios, el 26 de junio, en La Guaira.
Foto: Federico Parra, AFP
A la angustia de los damnificados se sumaba también la desesperación por la falta de alimentos y otros insumos básicos, que se reflejaron en saqueos en comercios y en filas para recibir ayuda humanitaria. Según las autoridades, se distribuyeron 2.600 toneladas de alimentos en las zonas afectadas. En los hospitales, además de atender a los heridos, se recibían el viernes donaciones de alimentos y ropa para La Guaira, y se pedían donantes de sangre e insumos médicos básicos, como guantes o gasas para el propio centro de salud.
