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Mundo América
Keiko Fujimori, el 24 de junio, en Lima. Foto: Connie France / AFP

Keiko Fujimori, el 24 de junio, en Lima. Foto: Connie France / AFP

Keiko Fujimori ganó la segunda vuelta en Perú con el 50,135% de los votos

Su rival, el izquierdista Roberto Sánchez, aseguró que en un contexto sin “copamiento de instituciones” este “no sería el resultado”, y anunció que presentará un recurso ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

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Después de 22 días de conteo, el lunes la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) de Perú contabilizó el 100% de las actas tras la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, que tuvo lugar el 7 de junio y enfrentó a la ultraderechista Keiko Fujimori, por el partido Fuerza Popular, con el izquierdista Roberto Sánchez, en representación de Juntos por el Perú.

Según la página web del organismo, Fujimori obtuvo un total de 9.223.396 votos, con lo que canalizó el 50,135% de las adhesiones. Su rival logró 9.173.755 sufragios y escaló hasta el 49,865%. En suma, la distancia entre ambos presidenciables fue mínima y estuvo representada por un estrecho margen de casi 50.000 votos, lo que reflejó la polarización que existe en el país.

“Ya han sido resueltas todas las observaciones por parte de los JEE (jurados electorales especiales). Esperamos la proclamación del JNE (jurado nacional de elecciones) con mucha humildad, prudencia y responsabilidad. Cada vez estamos más cerca de iniciar un camino de orden y esperanza para todos los peruanos”, escribió Fujimori en sus redes sociales tras conocerse los resultados.

La hija del exdictador Alberto Fujimori había intentado acceder a la banda presidencial en tres oportunidades previas (2011, 2016 y 2021), sin éxito. En esta ocasión, tras el triunfo en las urnas, su mandato iniciará el 28 de julio y tiene como antecedente que los dos últimos gobernantes electos por votación en su país no lograron completar sus quinquenios: el más reciente fue Pedro Castillo, destituido por el Congreso en diciembre de 2022 tras un intento de golpe de Estado.

Sánchez, por su parte, había adelantado que no reconocería un eventual gobierno de Fujimori y su partido buscó que se anulen votos en circuitos de Lima y el exterior que resultaron cruciales para su rival. Según la ONPE, Fujimori conquistó el 63,208% de los votos en el extranjero frente al 36,792% de Sánchez, cifras que pasan a 76,456% y 23,544%, en ese orden, en la distribución solamente en Estados Unidos.

Poco antes de conocerse los resultados, en una entrevista con la cadena RT, Sánchez dijo que se “cambiaron las reglas de juego” durante el proceso electoral –como la suspensión de la digitalización de votos en el exterior, afirmó– y solicitaron un recuento de votos que no se aceptó. Aseguró que en un contexto sin “copamiento de instituciones” este “no sería el resultado”, sino que “diría que Juntos por el Perú ha sido ganador”.

Por eso afirmó que agotarán “todas las instancias posibles” previstas en la ley, incluida la vía interamericana. Ayer a la medianoche anunció en X que desde sus filas presentarán un recurso ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) porque están “convencidos de la grave afectación al proceso electoral y a la intangibilidad de la normativa electoral al cambiar las reglas de juego en la segunda vuelta en las elecciones efectuadas por las oficinas consulares”.

Sobre Fujimori, Sánchez señaló al citado medio que existe un “legado de corrupción” y “autoritarismo”, además de afirmar que “las regiones del sur no la quieren recibir por su actuación respecto a los derechos humanos”. “La resistencia es con todas las acciones siempre en el marco de la democracia, la ley, el respeto a la vida y los derechos constitucionales. La protesta pacífica y la movilización pacífica son un derecho constitucional. Seguimos creyendo que esta voluntad simétrica de copamiento de las entidades no es una garantía de un proceso electoral que dé seguridad”, agregó.

En su publicación final, la ONPE afirmó que, como muestra de transparencia, “en cada uno de los centros de cómputo se habilitó un espacio reservado para observadores y personeros de las organizaciones políticas durante todos los días, las 24 horas”.