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Mundo América
Catia La Mar en La Guaira, el 25 de junio, tras el sismo. Foto: Juan Barreto, AFP

Catia La Mar en La Guaira, el 25 de junio, tras el sismo. Foto: Juan Barreto, AFP

Los equipos de rescate aceleran sus tareas en Venezuela, donde se teme que centenares de personas estén muertas bajo los escombros

Decenas de países enviaron ayuda al país que fue azotado por dos terremotos casi simultáneos, el segundo de ellos el más grave desde el año 1900.

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En una frenética carrera contra el tiempo están trabajando en estas horas los equipos de rescate en numerosas localidades de Venezuela, que fueron severamente afectadas por los dos terremotos de gran intensidad que sacudieron buena parte del país en la tarde del miércoles.

El gobierno encabezado por la presidenta encargada Delcy Rodríguez decretó el estado de emergencia en todo el país después de los sismos de gran intensidad que afectaron amplias zonas del territorio venezolano, y que se sintieron en la zona norte de Brasil. El primer terremoto, de magnitud 7,2, tuvo su epicentro en la localidad de Morón, en el estado Carabobo, en el noroeste del país, mientras que el segundo, de 7,5, ocurrió 39 segundos después en el municipio Montalbán, situado en el mismo estado.

Pero el movimiento telúrico afectó a muchos lugares del territorio venezolano, destruyendo centenares de edificios en lugares densamente poblados, como Puerto Cabello, Maiquetía, Petare, La Guaira y también a la capital, Caracas. Es por eso que, pese a que el número de víctimas oficialmente informado por las autoridades era de 188 y el de heridos superaba los 1.500 en las primeras horas de la noche del jueves, se estima que el número de muertos subirá de manera significativa.

El Instituto Geológico de Estados Unidos (USGS) ofrece estimaciones que combinan la intensidad del terremoto con la densidad de población en las áreas afectadas. Según su cálculo, que fue consignado por El País de Madrid, es muy probable que haya más de 1.000 fallecidos (92% probable), es probable que se superen los 10.000 muertos (59%) y no se descartan cifras por encima de los 100.000.

En la tarde del jueves, más de 35.000 personas habían sido reportadas como desaparecidas, por lo que su destino se conocerá en el correr de las próximas horas.

La situación en todo el país era de enorme desesperación, ya que a los dos terremotos del miércoles les siguieron decenas de réplicas menores, por lo que el jueves Venezuela registró más de 16 horas de actividad sísmica casi ininterrumpida, de acuerdo con reportes divulgados por la Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas.

Hasta el mediodía del jueves, las autoridades científicas reportaron un total de 138 réplicas, acumulando 140 eventos sísmicos en menos de 24 horas.

Mientras los centros de salud de muchas partes del país colapsaron, el gobierno reaccionó activando su potencial de rescate y además llamando a la calma a la población.

De acuerdo a lo que informó la cadena Telesur, Rodríguez convocó a la ciudadanía a sumarse a una gran jornada de oración ecuménica nacional e instó a todos los venezolanos a unirse en este encuentro espiritual sin importar la fe que profese cada persona. El objetivo central de la jornada es concentrar los esfuerzos colectivos para pedir por el rescate con vida de aquellos compatriotas que aún se encuentran atrapados bajo las estructuras derrumbadas.

Por su parte, el hermano de la presidenta, Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional, el órgano unicameral legislativo del país, dijo que la nación enfrenta la crisis sismológica más severa de las últimas tres décadas.

Rodríguez además destacó que la prioridad es la unión nacional para salvar vidas y rescatar personas. El dirigente confirmó la llegada de grupos de rescate especializados de Estados Unidos, México, España, Qatar y de las Naciones Unidas. Además, anunció tres medidas fundamentales impulsadas por el Poder Ejecutivo: la solicitud a empresas privadas de maquinaria para remoción de escombros, la creación de un fondo de 200 millones de dólares para asistencia y líneas de crédito especiales para comerciantes afectados.

La magnitud de la tragedia ocurrida en Venezuela, un país que ya viene soportando desde hace muchos años una severa crisis económica y social, generó una ola de reacciones en todo el mundo.

Desde Estados Unidos, que de hecho está tutelando al país sudamericano desde el 3 de enero, cuando las fuerzas de Washington capturaron y llevaron a Nueva York al hasta entonces presidente Nicolás Maduro, el presidente Donald Trump expresó su solidaridad y comunicó el envío inmediato de ayuda.

A través de un mensaje publicado en sus redes sociales, Trump calificó los sismos como eventos de una magnitud “masiva” y lamentó las consecuencias humanas de la tragedia. “Los dos grandes terremotos que acaban de golpear al gran pueblo de Venezuela son ambos enormes en escala y han dejado un número devastador de muertes. ¡Estados Unidos está listo, dispuesto y capacitado para ayudar!”, afirmó el mandatario estadounidense en la noche del miércoles.

El jueves, desde Medio Oriente, donde se encuentra en una gira en el marco de las negociaciones para terminar la guerra con Irán, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, declaró que ya están desplegando equipos de búsqueda y rescate para apoyar con las labores de recuperación tras los estragos causados por los terremotos.

“Ahora mismo, nuestra preocupación es que hay personas atrapadas entre los escombros. Queremos ayudar a rescatarlas. Algunas de estas personas tienen familiares que viven en Estados Unidos, pero, independientemente de eso, Estados Unidos siempre ha respondido ante crisis humanitarias, especialmente en nuestro propio hemisferio”, afirmó Rubio. “En eso nos estamos centrando ahora”, agregó. “No estamos analizando cómo encaja esto en el proceso general de estabilización [del país], que, como es lógico, se verá afectado”.

Rubio también destacó que El Salvador, “que no ha mantenido una relación (o, al menos, no una positiva)” con Venezuela, fuera “uno de los primeros en ofrecer ayuda enviando un equipo de búsqueda y rescate”. “Creo que Venezuela saldrá fortalecida de esta situación, a pesar de la tragedia que afronta actualmente”, concluyó el jefe diplomático de la Casa Blanca.

También llegó ayuda a Venezuela proveniente de Colombia. Además, en este contexto trágico, el mandatario colombiano Gustavo Petro, que demoró más de 20 horas en pronunciarse sobre los terremotos en el país vecino, le pidió al gobierno de Estados Unidos que levante todas las sanciones que pesan sobre Venezuela.

“Colombia siempre ayudará a Venezuela y al revés. Hemos organizado envíos en primer lugar de búsqueda de personas. Hay dificultad en aterrizar. Todo lo que se solicite y tengamos lo tendrán”, expresó Petro en su cuenta de X en la tarde del jueves.

Posteriormente, el mandatario se expresó directamente hacia Washington: “Le solicito al presidente Donald Trump levantar las sanciones y el bloqueo, para que la sociedad y el Estado venezolano tengan la más amplia capacidad de actuar. Si se junta el efecto de un enorme desastre natural como el sufrido por Venezuela con el bloqueo económico a un país, aumentará en muchos el número de muertos”.