El Ejecutivo boliviano que encabeza el presidente Rodrigo Paz y el argentino de Javier Milei tienen estos días una tarea adicional: dar explicaciones sobre sus vínculos con el asesor político Fernando Cerimedo, quien cumple prisión preventiva por 180 días en un centro de detención en la ciudad boliviana de Santa Cruz de la Sierra tras el atentado que sufrió la abogada Nadia Beller, con quien mantenía un vínculo sentimental.
Este martes, en una conferencia de prensa en la Casa Rosada, el vocero de Milei, Adrián Ravier, aseguró que el mandatario hace algunos años que dejó de tener vínculo con Cerimedo. “Javier Milei no tiene relación con Cerimedo desde 2023”, dijo el funcionario, quien, de todas maneras, reconoció que el estratega político registró algunos ingresos en la sede del gobierno argentino durante la primera mitad de 2024, aunque aclaró que en esas ocasiones no se reunió con el mandatario.
Sobre el caso, el vocero expresó: “Este delito se cometió en Bolivia, si es que se cometió. Hay investigaciones al respecto y hay que dejar trabajar a la Justicia de ese país”.
Además, de acuerdo con lo que informó elDiarioAR, Ravier sostuvo que Cerimedo tuvo un papel durante la campaña previa a las elecciones que Milei ganó en 2023 y que durante la primera mitad de 2024 mantuvo reuniones que “terminaron con su salida del gobierno en el rol que jugaba”, sin dar mayores precisiones.
En Bolivia, la situación es aún más compleja para el presidente Paz, porque luego de la detención de Cerimedo por presuntamente ordenar el asesinato de Beller, la víctima habló con varios medios de prensa y relevó los supuestos alcances de la actuación del asesor argentino dentro del gobierno.
Según lo consignado por el diario paceño La Razón, Beller afirmó que Cerimedo fue asesor de Paz hasta el momento de su detención en el aeropuerto de Santa Cruz de la Sierra y cuestionó la posibilidad de que aún pueda ejercer influencia, pese a encontrarse detenido. “Si sigue manejando decisiones desde la cárcel, es una explicación que Rodrigo le debe al país”, sostuvo.
La abogada también atribuyó al entorno presidencial una serie de actuaciones que, según su versión, habrían favorecido al exasesor. Mencionó presuntos contactos con policías, publicaciones de funcionarios públicos y una supuesta cobertura favorable desde medios estatales.
En ese contexto, pidió al mandatario que se deslinde públicamente de Cerimedo, garantizar que ya no tenga influencia sobre las instituciones y explicar el alcance de la relación que mantuvieron.
El mandatario todavía no se refirió al tema, aunque algunos de sus ministros sí lo hicieron, en un intento de desligar al ahora detenido del Ejecutivo.
El ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, se refirió a Cerimedo y señaló que únicamente se ocupaba de temas vinculados a la comunicación y no participaba en el gabinete de ministros. “Solo veía el tema comunicacional; dentro del gabinete, ninguna participación. Obviamente, él asesoraba netamente en el tema comunicacional, en la campaña, pero luego ya cuando iniciamos el gobierno, estaba en el tema comunicacional”, aseguró Zamora.
Según informó la cadena televisiva boliviana Unitel, el ministro dijo además que el controvertido asesor argentino no tenía oficina ni figuró nunca como funcionario público.
Pocas horas después, Beller cuestionó esas declaraciones y aseguró que puede demostrar lo contrario. Dirigiéndose a Zamora, afirmó: “Dejá de mentir cuando decís que Fernando no entraba a reuniones de gabinete. Puedo probar que lo hizo en numerosas oportunidades”.
La abogada dijo además que colaborará con la Fiscalía, luego de ser convocada a declarar por la Justicia. En una publicación en sus redes sociales, Beller señaló que aportará las pruebas y elementos que estén a su alcance, después de los allanamientos realizados en propiedades vinculadas con Cerimedo y los elementos encontrados durante esos procedimientos. “Voy a colaborar con la Fiscalía. Voy a ofrecer las pruebas y los elementos que estén a mi alcance”, señaló.
