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Mundo América
Marco Rubio en el Instituto de Paz de Estados Unidos, el 3 de setiembre, en Washington DC. · Foto: Andrew Harnik / AFP

Marco Rubio en el Instituto de Paz de Estados Unidos, el 3 de setiembre, en Washington DC.

Foto: Andrew Harnik / AFP

Marco Rubio iniciará este martes una gira por Colombia, Perú y Ecuador

El secretario de Estado se propone “fortalecer alianzas clave” de Estados Unidos en la región.

Desde el martes hasta el jueves, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, visitará a tres aliados de su país en América del Sur: se reunirá con los nuevos presidentes de derecha Abelardo de la Espriella, de Colombia, y Keiko Fujimori, de Perú, y también mantendrá un encuentro con el ecuatoriano, Daniel Noboa. Su objetivo es “fortalecer alianzas clave de Estados Unidos en la región”, según un comunicado del Departamento de Estado.

Rubio se propone abordar la “cooperación reforzada en la lucha compartida contra el narcoterrorismo, que amenaza a nuestro hemisferio” así como “los beneficios de relaciones comerciales más profundas entre nuestros países”, de acuerdo con el comunicado de prensa, citado por AFP.

En el marco de la llamada Doctrina Donroe, con la que el presidente estadounidense, Donald Trump, busca ejercer su influencia en toda América, Rubio, descendiente de cubanos, se convirtió en una figura central. Esa relevancia se la brinda su cargo de jefe de la diplomacia, pero también su mirada puesta en los gobiernos de América Latina, en particular en el de Cuba.

De la Espriella y Noboa ya integran el Escudo de las Américas creado por el gobierno estadounidense, y Keiko Fujimori anunció días atrás que sumará a Perú a esa alianza.

Mientras los mandatarios de Colombia y Perú recién asumieron sus funciones con un discurso alineado con Washington, en el caso de Noboa es un socio estable de Estados Unidos, país que visitó tres veces en lo que va del año.

El presidente colombiano ya marcó un quiebre con las políticas que mantenía el gobierno anterior, de Gustavo Petro, que fue un crítico de las políticas del gobierno de Estados Unidos. Por el contrario, De la Espriella apunta a un regreso a los tiempos en que los dos países eran socios en una política de guerra declarada contra los grupos armados y el narcotráfico.

El nuevo gobierno colombiano ya habilitó la fumigación de plantaciones de coca con agrotóxicos, que había sido prohibida, en lugar de apostar por una política de sustitución gradual de cultivos y apoyo al campesinado, e impulsa además un combate militar o policial armado como política central contra los grupos guerrilleros o delictivos. Tanto Ecuador como Colombia están dispuestos, además, a coordinar operaciones militares conjuntas con Washington.

Justamente, la política contra el narcotráfico, o lo que Washington denomina “narcoterrorismo”, es uno de los puntos de la agenda que están previstos para el encuentro que mantendrán este martes Rubio y De la Espriella en el marco de la gira del secretario de Estado. En materia de seguridad, Colombia es parte de un organismo que funciona dentro del Escudo de las Américas, la Coalición contra los Cárteles de las Américas.

Otro tema a tratar será el comercio bilateral. Los países aliados de Washington tienen expectativas de que se les reduzcan los aranceles que Estados Unidos aplica a decenas de estados. Si bien no hay promesas de este tipo, el Departamento de Estado manifestó su voluntad de establecer vínculos comerciales más cercanos con Colombia.

Un tercer punto en la agenda es la reconstrucción de las áreas afectadas por el terremoto que sufrió Colombia el 10 de agosto, que dejó 331 muertos. El gobierno del presidente estadounidense, Donald Trump, anunció 26,5 millones de dólares para atender esa emergencia.

Justamente, De la Espriella dijo en agosto que le pidió a Washington que suspendiera uno de los aranceles que aplicó recientemente a numerosos países, de 12,5%, bajo el argumento de que su gobierno debe atender la emergencia que planteó el terremoto y también una herencia del gobierno de Petro.

Los nuevos gobiernos de América Latina generaron un terreno fértil para que Trump teja alianzas con dirigentes que ya frecuentaban foros de la extrema derecha o que sintonizan con ellos. El actual presidente de Colombia incluso muestra un alineamiento claro con Israel, que también parece reflejar la posición de Estados Unidos en otras regiones.

También América del Norte es un área de interés de Washington. Este lunes, cuando se anunció esta gira, Trump publicó en sus redes sociales un mapa de América del Norte pintado con una bandera de Estados Unidos que abarca no solo ese país, sino también México y Canadá, y se extiende por Groenlandia, Islandia y las islas del Caribe, incluida Cuba.

Más tarde, la presidenta de México publicó en X: “En el mes de la patria reafirmamos que México no es ni será colonia ni protectorado de ningún país extranjero. Orgullosamente somos un país libre, independiente y soberano”.