El domingo, miles de chilenos se congregaron en una marcha hacia el Cementerio General de Santiago en homenaje a las víctimas de la dictadura comandada por Augusto Pinochet, en la previa de cumplirse 53 años del golpe de Estado este viernes 11 de setiembre.
Un día después, Paren el mundo, de la diaria Radio, entrevistó a la dirigente comunista Camila Vallejo, quien fue ministra secretaria general de Gobierno entre 2022 y 2026, durante el gobierno de Gabriel Boric.
Vallejo dijo que este tipo de manifestaciones, como lo fue el homenaje a las víctimas de la dictadura, tienden a ser catalogadas “solo como un ejercicio de mirar y observar el pasado”, pero sus adherentes también impulsan un “recordatorio” sobre la importancia de “defender en el día a día la democracia y todo lo que significa”, algo exacerbado en el contexto actual. “La situación no es fácil para Chile, no es fácil para la región y por eso también adquieren un mayor significado y una importancia que de alguna manera tenemos que enaltecer”, señaló.
La semana pasada se desarrolló en Santiago de Chile el Foro de Madrid, que reunió a líderes de ultraderecha, durante el cual el presidente argentino, Javier Milei, empleó el término “zurdos mugrosos” y presentó a la dictadura chilena como “un período de estabilidad y crecimiento”.
Vallejo expresó que, con esos eventos, la extrema derecha demuestra que “está articulada”, cuenta con “estrategias más o menos compartidas” y tiene la capacidad de “instalar lógicas y sistemas autoritarios que buscan, a través de los discursos de odio, convertir al adversario político en enemigo”, para “ir socavando progresivamente las democracias”.
“El problema no es simplemente que un presidente de la República en ejercicio se junte con quienes puedan pensar parecido a él, sino lo que ellos, sus amigos o aliados piensan, promueven y hacen en sus respectivos países”, señaló en referencia al presidente de Chile, José Antonio Kast, y a una agenda “ultraconservadora, neoliberal en muchos casos” y “autoritaria” que implementan líderes que acceden al poder “manipulando mucho la conversación pública” y catalogando al que piensa diferente “como un enemigo”.
Lo anterior “explica el porqué” de la frase de Milei y “por qué no existe un reproche” de Kast –aunque el mandatario sí opinó que “no habría dicho” eso–, lo que “va legitimando esta idea de que en el ejercicio de la política todo se puede”.
La dirigente consideró que el episodio “habla muy mal” del presidente chileno porque, más allá de su mirada política, debe “representar a todos”, incluso a “los que piensan distinto a él”, y “si no es capaz de defender a todos los miembros de su nación, entonces no es patriota”. “Es permitir que en nuestro país se nos venga a insultar, permitir que en nuestro país se venga a profundizar el negacionismo sobre la dictadura y sus efectos, y es también vulnerar la dignidad de miles de compatriotas que todavía están buscando a sus familiares detenidos desaparecidos”, señaló.
La izquierda debe “resignificar principios y luchas que no son nuevas”
Vallejo señaló que en la coyuntura actual se está “en un momento que desafía a las izquierdas y al progresismo a resignificar principios y luchas que no son nuevas”. Además, es preciso que los partidos se pregunten cómo trasladar “la defensa de la democracia, de la justicia social y de la igualdad” a la realidad concreta que atraviesan los ciudadanos.
Sobre este punto, opinó que la ultraderecha –ahora y en otros períodos históricos– ha logrado “ocupar un malestar real, existente en la población, de postergación, de injusticia, de abandono, de olvido en general”, para transformarlo “en una lucha contra un otro como explicación del origen de su malestar”.
Frente a eso, la izquierda debe “traducir un malestar real, no en defensa de la eliminación de los otros, sino en defensa de la democracia, la justicia y el sentido más profundo de la humanidad”. “Que la respuesta pueda ser distinta a la respuesta que estamos teniendo hoy, en día de la masacre, de la destrucción, de la eliminación del otro; que sea una respuesta humana”, exigió.
También llamó a ser “categóricos” en demostrar “por qué es una gran mentira que la izquierda solamente es buena para redistribuir y la derecha supuestamente es buena para hacer crecer la economía”. A seis meses de asumir, señaló, la derecha chilena enfrenta el debate por una posible “recesión técnica” y tiene las “tasas más altas de desempleo”.
Vallejo se identificó como una “mujer política”, pero descartó tener pretensiones electorales, aunque entiende necesario profundizar la “construcción de la alternativa”. Aseveró que “no está en discusión” la necesidad de unidad en la izquierda y los esfuerzos deben confluir en determinar su propuesta de futuro, ya que “es posible un mundo distinto, más próspero, sin guerra, más democrático y más justo”: “Nuestra tarea es demostrar que es posible otro mundo y que puede haber un plan y una estrategia para alcanzarlo”, concretó.
El caso Cerimedo y las campañas de desinformación
En agosto, el estratega político Fernando Cerimedo fue detenido en Bolivia, donde se investiga si participó en el ataque armado que sufrió su expareja, y los diputados chilenos aprobaron la creación de una comisión investigadora para esclarecer si operó en el país desde 2020 en adelante para manipular a la opinión pública con bots y desinformación.
Vallejo dijo que el hecho de que la derecha no haya acompañado la iniciativa habla de “la intención de no avanzar hasta las últimas consecuencias en esclarecer lo que está detrás” de sus redes en el país, donde se comienzan a ver “ciertas señales de campañas sistemáticas de desinformación en redes sociales y también de manera análoga” desde la pandemia en adelante.
Sostuvo que el fenómeno se acrecentó durante el estallido social, los plebiscitos constitucionales y las campañas electorales. Entiende importante que la comisión y la Justicia aclaren “cuánta articulación hay de Cerimedo en redes nacionales de la derecha, ultraderecha y demás para amplificar estas campañas de desinformación”. Afirmó que, en los últimos comicios, “todos los que no fueran afines” a la candidatura del ultraderechista, incluyendo a la postulante derechista Evelyn Mathhei, recibían “ataques de estos seguidores, trolls o bots de José Antonio Kast”.
