La llegada del papa a Paysandú, prevista para el 7 de noviembre, pero que podría reprogramarse por razones de público conocimiento, representa para el intendente Nicolás Olivera un acontecimiento histórico para el departamento.. Mientras avanzan los preparativos para recibir al pontífice, con el montaje de un escenario de grandes dimensiones en el parque París Londres y distintas intervenciones para acondicionar la ciudad, el jefe comunal defendió la importancia de la visita y cuestionó las críticas que vinculan las obras en marcha exclusivamente con el evento.
“Es una oportunidad única para Paysandú”, afirmó Olivera en diálogo con los medios, y consideró que la presencia de una figura de relevancia mundial permitirá proyectar al departamento más allá de sus fronteras. En ese sentido, sostuvo que se trata de una instancia que debería ser celebrada por todos los sanduceros, independientemente de sus creencias religiosas.
“Para los creyentes y para los no creyentes por igual, es una oportunidad única”, expresó. Consultado sobre la trascendencia de la visita, fue más allá y aseguró que, a su entender, será “la visita más trascendente que ha tenido Paysandú en su historia”.
Uno de los puntos abordados por el jerarca fue el malestar expresado por algunos vecinos en redes sociales debido a los cortes de calles y las intervenciones viales que se desarrollan en distintos puntos de la ciudad. El intendente rechazó que esas obras se estén realizando exclusivamente por la llegada del papa y remarcó que forman parte de una planificación anterior. Como ejemplo, mencionó los trabajos en avenida España, la incorporación de maquinaria para el mantenimiento vial, las intervenciones en caminos rurales y el programa Paysandú Reverdecе, que contempla la plantación de 10.000 árboles.
“Obviamente que se apronta la ciudad, pero si tuviéramos que maquillarla de forma irreconocible, yo mismo le diría que capaz que Paysandú no era una ciudad para postular para que viniera el papa”, sostuvo, y además defendió las transformaciones urbanas y afirmó que la ciudad cuenta con condiciones para recibir un acontecimiento de esta magnitud. Reconoció que las obras generan molestias, pero consideró que sus beneficios serán para el conjunto de la población.
También aprovechó para recordar el proceso de realojo de familias que vivían en condiciones críticas en las inmediaciones del Parque Municipal, entre Guayabos y Bulevar Artigas. Según explicó, esa intervención responde a una necesidad social y habitacional que se venía trabajando desde hace años, y no a la visita del pontífice. “Mientras algunos están preocupados por lo que se hace, porque entienden que se hace pensando en otra cosa, yo estoy preocupado por seguir haciendo”, enfatizó.
Una visita que exige coordinación
La organización del evento también plantea desafíos logísticos y de seguridad, especialmente por la llegada simultánea de una gran cantidad de personas a Paysandú. Olivera señaló que se trabaja con las autoridades correspondientes para agilizar la circulación por el puente internacional, sin descuidar los controles necesarios ante la relevancia de la visita.
“Va a venir mucha gente al mismo tiempo y se va a ir mucha gente al mismo tiempo”, advirtió. Por ese motivo, consideró fundamental encontrar mecanismos que permitan facilitar el tránsito fronterizo y, a la vez, mantener las medidas de seguridad que exige un acontecimiento de estas características.
En relación con la posibilidad de que la visita sufra modificaciones, el intendente indicó que, al momento de la entrevista, no existía información oficial que anunciara una suspensión o postergación. Expresó, además, sus deseos de que la intervención médica a la que debía someterse el papa tuviera un resultado favorable y que pudiera recuperarse satisfactoriamente. Mientras tanto, aseguró que la intendencia continúa adelante con la organización y el acondicionamiento de la ciudad.
Inundaciones: buscan una solución definitiva
Otro de los asuntos centrales fue la situación del río Uruguay y las consecuencias de las crecidas que afectan a familias del departamento. Olivera indicó que, de acuerdo con la información disponible al momento de la entrevista, el nivel del río se había estabilizado y comenzaba a descender levemente. Sin embargo, advirtió que las lluvias en la cuenca y las condiciones meteorológicas de los próximos meses obligan a mantener el monitoreo.
El intendente recordó que las inundaciones y las precipitaciones intensas forman parte de los escenarios advertidos por los pronósticos, aunque aclaró que su evolución no puede determinarse con absoluta certeza. También mencionó la evacuación de personas de zonas próximas al arroyo Sacra y señaló que unas 70 personas estaban afectadas por la situación referida durante la entrevista. En paralelo, confirmó que continúa avanzando el trabajo técnico para diseñar una solución estructural a las inundaciones en sectores de Paysandú.
Según informó, dos consultoras –una argentina y otra colombiana– trabajan junto con la CAF (el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe) en la elaboración de una propuesta. El proceso culminaría entre febrero y marzo del año siguiente, aunque Olivera estimó que en aproximadamente un mes o un mes y medio podría conocerse una primera cifra y una propuesta de diseño.
El objetivo es avanzar hacia una respuesta definitiva para una parte importante de la ciudad que resulta afectada por las crecidas.
Jubilaciones y actualidad política
El jerarca fue consultado sobre la propuesta del gobierno nacional para habilitar el retiro jubilatorio desde los 60 años en determinadas condiciones. El intendente evitó adelantar una posición definitiva y sostuvo que es necesario conocer el texto del proyecto antes de evaluarlo. Señaló que el aspecto central será determinar si la medida puede aplicarse sin comprometer la sostenibilidad financiera del sistema previsional. “Habrá que ver la letra chica”, afirmó, al tiempo que consideró que, si se garantiza la sustentabilidad del sistema, la posibilidad de acceder a la jubilación antes de los 65 años podría resultar favorable para los trabajadores.
Por otra parte, al referirse a la polémica vinculada al edil de Montevideo Gonzalo Gómez y la situación de su exasesor, Olivera distinguió entre las eventuales conductas ilícitas de una persona y las responsabilidades de quienes tienen a su cargo la gestión de recursos públicos. El jefe comunal sostuvo que no corresponde condenar a alguien por linchamiento público y señaló que, según la información que manejaba al momento de la entrevista, la Justicia había indicado que Gómez no era responsable de la actividad ilícita mencionada. No obstante, consideró que la eventual existencia de funcionarios que perciban remuneraciones sin cumplir tareas constituye un asunto que sí debe ser atendido por las autoridades responsables.
La expectativa por una inversión: HIF Global
Olivera también se refirió, tras consulta de la diaria, a las gestiones vinculadas al proyecto de inversión de HIF Global. Indicó que la empresa se había reunido recientemente con el presidente de la República y que se aguardaba la firma del acuerdo de inversión. El intendente manifestó que, a su entender, esa firma debería haberse concretado antes, aunque señaló que el proceso continuaba pendiente.
