La reducción de los precios de los combustibles dispuesta por el gobierno este miércoles, sumada al incremento del descuento del Imesi del 20% al 22% para quienes cargan combustible con tarjeta en estaciones ubicadas en la frontera con Argentina, representa una señal positiva para el litoral uruguayo.
Sin embargo, el economista Adolfo Fernández sostiene que, si bien ambas medidas alivian la situación, todavía no modifican de forma definitiva la realidad comercial de ciudades como Paysandú.
En diálogo con la diaria, Fernández explicó que la baja del 5% en las naftas y el gasoil —junto con la reducción del 7,6% en el precio del supergás— mejora la competitividad del lado uruguayo, especialmente porque el descuento del Imesi ahora beneficia tanto a Paysandú-Colón como a Salto-Concordia.
“Son dos noticias que apuntan en la misma dirección y ayudan a reducir la diferencia con Argentina, pero todavía no alcanzan para decir que desapareció el incentivo a cruzar la frontera”, señaló.
El economista director de AF Consultoría explicó que para comprender la situación fronteriza no alcanza con observar únicamente el tipo de cambio.
Según indicó, el denominado Índice de Competitividad Fronteriza (ICF) elaborado por su consultora refleja que actualmente el peso uruguayo tiene una ventaja cambiaria muy superior a la existente hace dos años, debido a la evolución del dólar blue argentino.
Sin embargo, aclaró que esa lectura debe complementarse con el Índice de Precios Fronterizos (IPF), elaborado por el Observatorio Económico de la Universidad Católica del Uruguay Campus Salto, que compara directamente los precios de una misma canasta de bienes entre ambos lados del río.
“El tipo de cambio muestra una ventaja importante para el consumidor uruguayo, pero cuando se analizan los precios reales, la diferencia es mucho menor”, explicó.
De acuerdo con el último relevamiento, la brecha de precios ronda el 15%, uno de los niveles más bajos registrados desde que comenzó a elaborarse ese indicador. En el caso de alimentos y bebidas, la diferencia cayó incluso al 9,1%, un mínimo histórico.
Para Fernández esto demuestra que la inflación argentina ha ido reduciendo buena parte de la ventaja que durante años tuvieron los consumidores uruguayos al realizar compras en el vecino país.
El precio de la nafta
Con la rebaja aplicada en Uruguay y el nuevo descuento del Imesi, cargar combustible con tarjeta en Paysandú reduce considerablemente la diferencia respecto a Colón.
No obstante, el economista recordó que la comparación debe contemplar otros costos.
En el caso de Paysandú, existe un elemento diferencial: el peaje del Puente General Artigas. Al sumar el combustible consumido durante el viaje y el costo del peaje, cruzar exclusivamente para cargar nafta deja prácticamente de ser rentable para quienes pagan con tarjeta y acceden al beneficio del Imesi.
“La diferencia de precio termina siendo insuficiente para compensar el costo del traslado”, explicó.
Distinta es la situación para quienes pagan en efectivo y no acceden al descuento tributario. Allí la diferencia de precios continúa siendo significativa y el ahorro todavía puede justificar el cruce hacia Argentina.
Fernández destacó que las medidas adoptadas este mes representan un alivio concreto para el comercio fronterizo, aunque pidió analizarlas en perspectiva.
Recordó que, pese a la rebaja, los combustibles en Uruguay siguen ubicándose por encima de los valores mínimos registrados meses atrás. “La mejora existe y es importante, pero todavía estamos lejos de una situación de normalidad”, afirmó.
Además, advirtió que tanto el precio internacional del petróleo como el tipo de cambio son variables que pueden modificarse rápidamente. “Son factores externos que cambian mes a mes y sobre los cuales ni Paysandú ni Salto tienen capacidad de incidencia”.
El valor de las medidas estructurales
Más allá de las decisiones coyunturales sobre los combustibles, el economista destacó la importancia de las herramientas permanentes incorporadas para los departamentos fronterizos a través de la Ley 20.419.
Entre ellas mencionó el régimen simplificado de importación para pequeños comercios, con exoneraciones de IVA e Imesi; la reducción del 75% de los aportes patronales durante un año por cada nuevo trabajador contratado; y la ampliación del beneficio del Imesi a un radio de 60 kilómetros desde la frontera.
A su juicio, estas disposiciones constituyen la verdadera base para mejorar la competitividad del litoral.
“Los precios del petróleo y el dólar pueden cambiar todos los meses. Lo que realmente genera condiciones para que el comercio de Paysandú sea más competitivo son las medidas estructurales que permanecen en el tiempo”, concluyó Fernández.
