La directora del Mides, licenciada María Inés Firpo, señaló a la diaria que con la intendencia se coordina bien en cuanto a los distintos programas que los vinculan y que las dificultades estuvieron en relación al programa Calle. La jerarca admitió que en alguna oportunidad “hemos tenido problemas de comunicación”.
El intendente planteó el asunto en el reciente encuentro del presidente, en Anchorena, con todos los jefes departamentales, según consignó El Observador.
Firpo ratificó que la idea de conseguir el exsanatorio Pasteur surgió “allí”, en una de las reuniones del Centro Coordinador de Emergencias Departamentales (Cecoed) que preside la intendencia. Asimismo, rescató la reunión de los legisladores, ediles y vecinos con el ministro Gonzalo Civila sobre el funcionamiento del exsanatorio.
¿Siguen las refacciones en el exsanatorio Pasteur?
Sí. Todavía no tenemos una fecha prevista de apertura. Esperamos que sea cuanto antes.
Pasteur: se incorporan planteos de los vecinos
Luego de la reunión con el ministro, ¿hubo conformidad de los diferentes grupos?
Nosotros quedamos muy conformes con la reunión. Entendimos que era un espacio para evacuar dudas y poder intercambiar sobre cómo va a funcionar el dispositivo y también incorporar aquellas sugerencias o propuestas que los vecinos tenían respecto a la convivencia.
Poder de alguna forma articular. Pasteur no es un dispositivo cerrado, sino que se está trabajando en lo que son los nuevos términos de referencia y demás.
Por lo tanto, hicimos acuso de las diferentes propuestas de los vecinos y sin duda que las incorporamos al trabajo que se viene pensando, no solamente para el Pasteur, sino para los otros dispositivos.
Departamentos con refugios permanentes
¿Sorprendió un poco la magnitud que tuvo el tema desde el punto de vista público?
Sí, sin duda. El ministro Gonzalo Civila se los decía en la entrevista. Cualquier lugar en que tú pongas un dispositivo de calle va a generar dificultades. El tema es poder trabajar para que la convivencia sea lo más armoniosa posible. Hace unos diez años había 18/20 personas en situación de calle y hoy hay más de 100.
En Paysandú teníamos la particularidad de que era uno de los pocos departamentos al norte del río Negro, junto con Rivera, que tenía refugio permanente. Los otros departamentos, Salto, Artigas, Tacuarembó, Río Negro, por decir algunos cercanos, no tenían refugio permanente; funcionaban solamente en invierno.
Eso hizo que mucha gente viniera para Paysandú o fuera a Rivera. El tema de la zafra tiene un componente especial.
La frontera también tiene un componente especial. Eso ha hecho que, notoriamente, hayamos visto una explosión en las personas que están en situación de calle.
A partir de la estrategia y del plan 365 Calles, una de las dos modificaciones grandes fue dejar de funcionar en la nocturnidad y pasar a funcionar las 24 horas.
Lo otro fue la atención. Hoy todos los departamentos tienen refugio permanente. Eso, sin duda, es un gran refuerzo presupuestal; votados ahora en la rendición de cuentas.
Tiene que ver con esta ampliación, no solamente de dispositivos en todo el país, sino también con la ampliación de la atención.
Recordemos que los refugios funcionaban solamente de noche; abrían a las 19.00 y cerraban a las 09.00 siguiente. Hoy nos permite un funcionamiento 24 horas.
El velódromo “no era la mejor opción, pero…”
¿Supimos que la Intendencia denegó el velódromo; me imagino que ustedes contaban con ese espacio para este invierno. ¿Cómo viene siendo el trabajo con la intendencia?
El velódromo para nosotros no era tampoco la mejor opción, pero sí entendíamos que había otros lugares que la intendencia podría haber cedido en lo que es el protocolo de la alerta roja. Eso no se entendió.
Hubo muchos cortocircuitos en el tema de la comunicación y, en ese sentido, podría decir hoy que Calle es el único dispositivo o el único programa que el ministerio está teniendo dificultades para coordinar con la intendencia.
¿Participa la Policía?
Sí, claro. Cuando hay alerta roja, va la Policía y levanta a la gente y tiene que llevarla al refugio.
¿La intendencia antes prestaba un servicio y ahora no lo está haciendo?
Nosotros siempre coordinamos con el coordinador del Centro Coordinador de Emergencias Departamentales (Cecoed), Fernando González, todo el tema de los colchones, de la limpieza, de la higiene personal.
Siempre se ha coordinado con él, se ha trabajado en forma conjunta, no tanto con el intendente, con quien hemos tenido algunos problemas de comunicación, pero en realidad solamente en lo que tiene que ver con Calle.
Después, en los otros programas que trabajamos en conjunto, no hemos tenido dificultades en esa coordinación. De hecho, en todo lo que tiene que ver con el fenómeno de El Niño, ya hemos tenido algún encuentro en el Cecoed y algún intercambio con el coordinador, porque algunos puntos están como en duda sobre la atención. Ya pasamos por eso en el plan invierno y estamos intercambiando constantemente para ver cómo se resolvieron y cómo lo podemos resolver a futuro.
¿El ministerio participa en las reuniones del Cecoed?
Sí, sí.
¿Y en qué otros dispositivos se coordinan con la intendencia?
Se coordina en diferentes programas. Por ejemplo, desde el Instituto Nacional de la Juventud, tenemos una amplia propuesta para los jóvenes. Trabajamos con la Secretaría de la Juventud (de la intendencia) de muy buena forma.
En otro de los dispositivos que trabajamos muy bien es el Sipiav, del Instituto del Niño y Adolescentes del Uruguay (INAU). En un montón de programas nos juntamos. O sea, yo no veo dificultades en esas otras temáticas.
¿Qué dejó de hacer la intendencia en la alerta roja?
El año pasado, la intendencia trasladaba a la gente al batallón, que funciona como un centro de evacuados; ahora no lo hace. Lo hace el Mides. Lo otro fue el tema locativo. Si bien no puso el velódromo, tampoco hubo otra propuesta.
¿Allí cuántos espacios había?
En el velódromo, como máximo, 20. Si el Mides no logra cubrir las plazas estipuladas para el Plan Invierno, el Cecoed en su conjunto —por eso esto también se malinterpreta— debe buscar una solución.
De una reunión nos fuimos con el batallón disponiendo de 14 lugares, como el año pasado, y con el levantamiento forzoso, terminamos en 19, que es lo que está hoy. Es un dispositivo que funciona desde mayo hasta diciembre en lo que tiene que ver con la alerta roja pública decretada por Presidencia.
¿La idea de contar con el Pasteur surgió del Cecoed?
La idea de ese lugar, como dijo el diputado Juan Gorosterrazú, que luego negó el intendente, surgió allí.
Lo que se trató de decir en ese sentido fue que, de alguna forma, dentro de los lugares propuestos en el Cecoed, el Pasteur era uno de los que se puso sobre la mesa como posibilidad. Todo lo que se pasó después y todo lo que el ministerio hizo después es exclusivo del ministerio.
Ya no tiene que ver aquí el Cecoed. Lo que el diputado (Gorosterrazú) quiso decir fue eso; que en algún momento se propuso. Lo que digo es que Fernando González estuvo siempre al tanto de que se iba a alquilar el Pasteur.
La movida fuerte ahí fue de los vecinos y se sumaron políticos.
Inicialmente, sí. Pero acá no se trata de pasar responsabilidades del ministerio hacia la intendencia, ni mucho menos. Lo que se dijo fue eso, que había sido uno de los lugares planteados; así lo transmitió el diputado.
En general, hay pocos espacios en la ciudad que puedan albergar cierta cantidad de personas y gente que quiera alquilarle al ministerio.
Sin duda que fue una de las mayores dificultades con las que nos encontramos.
