Franklin Gino Belveder, dirigente colorado de Quebracho, exconsejal municipal en el periodo anterior y ex candidato a la Intendencia Departamental de Paysandú en las últimas elecciones, pedirá a OSE que facilite los análisis de las fuentes de abastecimiento y a los ministerios de Salud Pública y Ambiente y a la Unidad Reguladora de Energía y Agua (Ursea) los niveles de arsénico presentes en el agua.
El dirigente denunció en El Telégrafo que preocupa donde vierten las barométricas y el funcionamiento del vertedero. Agregó que “a OSE se le pidió muchas veces que nos enviara todos los análisis de las aguas, para saber realmente que agua estábamos tomando”.
“La gente se queja por la alta cloración” del agua dijo Belveder. Por su parte la alcaldesa Silbia Visoso maneja la información, proveniente de OSE, que los “niveles de arsénico están dentro de lo permitido”.
El dirigente colorado dijo preparar una nota para la intendencia y el municipio de Quebracho solicitando arbitren medidas por los efluentes y el Vertedero. “La gente de Quebracho, en su gran mayoría, se queja, se enoja, por la alta cloración que existe en el agua. Algunos días no se puede ni tomar”, afirmó. Quebracho se abastece mediante distintos pozos semisurgentes.
Visoso: “No es del todo correcto”
Consultada por la diaria, la alcaldesa respondió que “al vertedero se le hizo un mantenimiento en abril; la idea es que desaparezca y se vaya al mecanismo de estación de transferencia”. Agregó que hay “una familia” que clasifica en el vertedero.
Sobre el vertido de efluentes que hace la barométrica, Visoso comentó que “la barométrica descargaba en las piletas de Mevir, pero están colapsadas. Eso hace que se vierta en tajamares que están en el Vertedero”. No obstante, reconoce “que no es del todo correcto”.
Quebracho es una ciudad que ingresó en el proyecto universalización del saneamiento. El pasado 18 de agosto, se verificó una reunión virtual entre la intendencia, OSE, alcaldía y la empresa CSU encargada de las obras. Los técnicos de la empresa presentaron el alcance del proyecto y a su vez intercambiaron información con las autoridades locales sobre las condiciones existentes y el futuro desarrollo de la localidad, obras actuales y futuras de pavimento y sobre condicionantes para el diseño del proyecto ejecutivo.
En la instancia se ratificó que las obras comprenden todo el casco urbano a las que se incorporarán los sistemas de Mevir. Se visualizó la necesidad de coordinar con la intendencia si es que está realizando obas viales, pluviales o urbanísticas o sí prevé hacerlas.
La ley de ordenamiento territorial plantea la coordinación entre organismos que ejecutan obras en los territorios. Visoso señaló que “se ejecutó en carpeta asfáltica el acceso a la localidad”, y pidió “minimizar cualquier afectación durante la ejecución del saneamiento”.
La respuesta recibida de Cecilia Ceiter, Leticia López e Iara Caruso, de CSU, fue que el cruce de la avenida principal se haría por “impulsión y, en general, se ejecuta mediante perforación dirigida o tunelera, evitando la apertura de la calzada”.
Por otra parte, y es una preocupación de vecinos y autoridades locales, las obras comenzarían en octubre del año próximo. Visoso comentó que “OSE alertó que la fecha de inicio está sujeta a diversas aprobaciones como ser la planta de tratamiento, por lo que no debe tomarse como una fecha fija”.
Previsión y condicionantes
El municipio aspira que se prevean condiciones que acompañen el crecimiento de la ciudad. La alcaldesa puso como ejemplo a la cooperativa Coviunique, de 40 viviendas, que comenzará a construir el próximo año, en un terreno adquirido a Belveder y a la expansión de zona sur.
Los técnicos de la empresa hablaron de “condicionantes significativas vinculadas a pendientes y presencia de roca, por lo que será necesario profundizar el análisis durante el desarrollo del proyecto ejecutivo”.
