La Organización de las Naciones Unidas (ONU) aprobó este miércoles una resolución por la que exige a Israel “poner fin a su presencia ilegal en el territorio palestino ocupado”, un “hecho ilícito de carácter continuado que genera su responsabilidad internacional”, y que lo haga a más tardar en 12 meses.

La resolución fue aprobada con 124 votos a favor, 14 en contra y 43 abstenciones, entre ellas, la de Uruguay. No es la primera vez que nuestro país se abstiene en resoluciones que condenan las acciones de Israel contra Palestina, lo cual llevó al canciller, Omar Paganini, a tener que dar explicaciones en el Parlamento.

La resolución tuvo el apoyo de países como Brasil, Chile, China, Cuba, El Salvador, Francia, Irán, Irak, Irlanda, Japón, Rusia, España y Emiratos Árabes. En tanto, votaron en contra Argentina, Hungría, Israel, Paraguay y Estados Unidos, entre otros.

En el documento, la ONU también exige a Israel que “cumpla sin demora todas las obligaciones jurídicas que le incumben en virtud del derecho internacional, en particular las establecidas por la Corte Internacional de Justicia”, entre otras cosas, “retirando todas sus fuerzas militares” de Palestina, “incluido su espacio aéreo y marítimo”.

También llama a Israel a poner “fin a sus políticas y prácticas ilegales, en particular procediendo al cese inmediato de cualquier nueva actividad de asentamiento, la evacuación de todos los colonos del territorio palestino ocupado y el desmantelamiento de las partes del muro construido por Israel que están situadas en el territorio”, y derogar “toda la legislación y las medidas que crean o mantienen la situación ilegal, incluidas las que discriminan al pueblo palestino”.

En particular, exige que derogue “todas las medidas que violan el statu quo histórico de los lugares santos de Jerusalén”.

La resolución ordena a Israel que devuelva “la tierra y otros bienes inmuebles, así como todos los activos confiscados a cualquier persona física o jurídica desde que comenzó su ocupación en 1967, y todos los bienes y activos culturales arrebatados a los palestinos y sus instituciones”, y permita “que todos los palestinos desplazados durante la ocupación regresen a su lugar de residencia original”, y repare los daños causados.

Finalmente, le exige que no impida “que el pueblo palestino ejerza su derecho a la libre determinación, incluido su derecho a un Estado independiente y soberano, sobre la totalidad del territorio palestino ocupado”.

La ONU también exhorta a todos los estados a “no reconocer como legal la situación derivada de la presencia ilegal de Israel en el territorio palestino ocupado” y “no prestar ayuda ni asistencia para mantener la situación creada por la presencia ilegal de Israel en el territorio”.