En 2025 fallecieron 36 personas más en siniestros de tránsito que en 2024, según los datos preliminares de la Unidad Nacional de Seguridad Vial (Unasev), a los que tuvo acceso la diaria. El año pasado se registraron 470 muertes y 28.326 personas lesionadas, en un total de 22.475 siniestros.

Sin embargo, en diálogo con la diaria, el presidente de la Unasev, Marcelo Metediera, aclaró que para llegar a la medición final es necesario esperar al 31 de enero de este año, ya que, según los criterios del Observatorio Iberoamericano de Seguridad Vial —que Uruguay integra—, si una persona queda en estado grave y fallece posteriormente al accidente en un margen de 30 días, se considera una muerte producto del siniestro. “Es preliminar porque todavía hay que cerrar eso. Nosotros esperamos que no varíe, y si varía, debería variar muy poquito”, señaló. Los números finales serán presentados en marzo.

Por otro lado, en diciembre, la Usina de Percepción Ciudadana realizó una segunda encuesta sobre la siniestralidad en el tránsito, que reveló un aumento en el nivel de conocimiento (de 60% a 72%) de la libreta de conducir por puntos que se pretende poner en funcionamiento en los próximos meses, algo que Metediera valoró positivamente.

Si bien los datos son preliminares, ¿qué valoración hacés de ellos?

Hay mucha preocupación porque el número de fallecidos es muy alto. Si bien no ha sido el mayor aumento de un año a otro, preocupa que no se tome conciencia del tema. Hemos logrado poner el tema arriba de la mesa; hoy se habla de los temas de tránsito. Ese es uno de los objetivos que teníamos: volver a recuperar la conducción política del tema de la seguridad vial a nivel país, debatirlo, presentarlo, trabajar, articular, coordinar y exigir cuando alguien no cumple con la ley.

Creo que la primera señal fuerte es la que acordamos con el Ministerio del Interior, que la veníamos trabajando ya desde mayo, vinculada a un plan de impacto hacia las motos, como una de las acciones de fiscalización para intentar cambiar esta situación. También venimos trabajando con ANEP para incluir los temas de tránsito en la educación; ya se les entregó un borrador con cómo serían los módulos de trabajo, las temáticas, los ejes a abordar.

Después están las herramientas como el permiso por puntos, la destrucción de los vehículos incautados o el permiso de conducir digital. Hay un montón de herramientas arriba de la mesa que hay que materializar de una vez por todas; hay que tomar las decisiones políticas para que esas cosas se hagan, porque si no la realidad no va a cambiar. Nos tiene preocupados que planteamos seis líneas estratégicas de trabajo y en algunos casos no hemos podido todavía concretarlas, que son las cosas que nosotros entendemos que se tienen que dar para que Uruguay realmente tenga un cambio.

¿Cómo cuáles?

La acción de la Justicia con la ley de faltas y más fiscalización. Las cosas coercitivas son las que, de alguna manera, hacen que la gente objetivamente cambie la forma de conducir. La educación, el permiso de conducir por puntos son herramientas, pero si no hay fiscalización y si la Justicia no juzga… Esas son las dos cosas en las que creo que tenemos cierta debilidad.

También está convocada para el 14 de enero la Junta Nacional de Seguridad Vial, tenemos coordinadas reuniones con el ministro de Economía [Gabriel Oddone], con el intendente de Montevideo [Mario Bergara], con el intendente de Canelones [Francisco Legnani], y estamos tratando de coordinar con el intendente de Maldonado [Miguel Abella].

Sobre la libreta de conducir por puntos, el Congreso de Intendentes había manifestado su intención de implementar el permiso en un plazo de dos años, lo que sorprendió a la Unasev. ¿Qué diálogo ha habido con el Congreso por este tema?

Después de esas declaraciones, a los dos o tres días nos llamaron de la Secretaría General del Congreso diciendo, a pedido del presidente del Congreso [el intendente de Paysandú, Nicolás Olivera], que había habido un malentendido, que los dos años que ellos planteaban son los mismos que dice el decreto. Por lo tanto, seguimos sin mayor dificultad. De hecho, volvió a sesionar la comisión de seguimiento del permiso por puntos y estuvimos reunidos con los directores y las directoras de tránsito de todo el país. Ahora va a haber un período de tiempo con trabajo puertas para adentro: desarrollo de software, análisis de datos. Eso va a llevar cinco o seis meses.

Entiendo que lo que falta para implementar el sistema es la unificación de criterios y el desarrollo informático, ¿no?

Exacto, son tres cosas. El desarrollo informático para que el sistema funcione, llámese aplicación o desarrollo web, para que la gente pueda loguearse, tener su aplicación, consultar el saldo de los puntos, observar el tema de las multas. El programa de recuperación de puntos, el contenido del programa, que ya lo tenemos pronto y se lo entregamos al Congreso de Intendentes para que analice y haga los ajustes que tenga que hacer. Y cómo se va a instrumentar el programa de recuperación de puntos: si se va a hacer en la intendencia, si va a ser exclusivamente en la web, si va a ser un sistema mixto.

La Usina de Percepción Ciudadana realizó dos encuestas sobre la libreta de conducir por puntos y los siniestros de tránsito, el primero en agosto y el segundo en diciembre. Si se comparan, hubo un aumento del conocimiento de las personas del nuevo permiso. ¿Te sorprendió?

Lo que me sorprendió fue la primera encuesta, que arrancamos con un grado de aprobación alto, porque 60% de las personas estaban al tanto del permiso por puntos, 68% estaba de acuerdo y 65% lo evaluaba positivamente.

A su vez, que los datos digan, por ejemplo, que las personas que están al tanto del permiso por puntos fue de 60% y subió a 72%, a nosotros nos muestra, a priori, que el tema está en la calle, que llegamos con el tema a la gente y que hay una perspectiva. Si están de acuerdo —o si están algo de acuerdo—, ya estamos hablando del 89%, o sea, es mucha [gente], por suerte. Yo creo que hay una expectativa ahí y una necesidad marcada de que el permiso va a traer alguna solución al país; eso está muy bueno porque te da un espaldarazo social, de alguna manera, importante.

A tu juicio, ¿qué incide en esa percepción? Tengamos en cuenta que el gobierno no ha hecho campañas de información.

La campaña de difusión ha sido a pulmón, recorriendo el país, hablando con todo el mundo, discutiendo con todo el mundo, yendo a las comisiones sociales y culturales que nos invitan, a las juntas departamentales. Es la forma, me parece a mí, de instalarlo.

Nosotros ya tenemos un plan de campaña de comunicación, pero necesitamos avanzar un poco más en tener certezas de cuándo [se va a implementar el nuevo sistema], alguna definición administrativa más, e intercambiar con el propio Congreso de Intendentes.

Creo que el mensaje que está dando esta encuesta, además, es que cuando a veces se habla de que no se toman medidas políticas con temas de tránsito por miedo a perder votos, bueno, esto demuestra todo lo contrario. El 84% de las personas quiere que se haga algo distinto con el tema del tránsito. La gente está cansada con el tema del tránsito. Con las motos, las picadas, los ruidos molestos, los siniestros de tránsito. Me parece que lo positivo que le ven al tema del permiso por puntos es que es una medida disruptiva que pone ciertas perspectivas de que eso puede generar algún cambio. Hay que animarse a tomar las decisiones políticas para poder avanzar en este sentido porque la gente no lo ve mal. Vamos a trabajar con mucha fuerza para que este año esas cosas se materialicen, porque insisto, no hay tiempo para perder. Se necesita actuar ya para resolver ya.