A la izquierda de la puerta de la Seccional 20 del Partido Comunista del Uruguay (PCU), la de la avenida Agraciada, sobre la imagen de los rostros de los 32 cubanos que fueron asesinados el pasado 3 de enero en el ataque militar perpetrado por Estados Unidos en territorio venezolano se habían colocado las palabras “honor y gloria”. Debajo, apoyadas contra la entrada del local, coronas fúnebres.
El homenaje que el PCU hizo este miércoles a los “internacionalistas cubanos” tuvo como orador principal al secretario general del partido, el senador del Frente Amplio (FA) Óscar Andrade. Asistieron, entre otros, la exdiputada Ana Olivera; el exintendente de Canelones Marcos Carámbula y su hijo Matías Carámbula, subsecretario de Ganadería, Agricultura y Pesca; y el presidente de la Confederación de Sindicatos Industriales, Danilo Dárdano.
En el fondo del local, que sobre las 18.00 se colmó de gente (algunas personas tuvieron que seguir el acto a través de un parlante orientado hacia la vereda), se leyeron –y aplaudieron– mensajes enviados por la senadora del FA Constanza Moreira y el artista Mario Carrero, así como un comunicado del Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros.
También concurrió la embajadora de Cuba en Uruguay, Lissette Pérez, quien en una breve intervención agradeció las “muestras de afecto” que desde el 3 de enero ha recibido por parte de “muchos uruguayos”.
Este miércoles en la Seccional 20 del PCU se leyeron los 32 nombres de los cubanos asesinados por Estados Unidos, quienes, según informó días atrás el gobierno de Cuba, estaban en Venezuela cumpliendo “misiones en representación de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y el Ministerio del Interior, a solicitud de órganos homólogos del país sudamericano”.
“Nos hemos sentido acompañados ante el dolor”, expresó Pérez, y valoró particularmente la elección del lugar para el homenaje. “Sabemos que estamos en un lugar simbólico y también les agradecemos por eso, esa conexión con sus mártires, en una época también oscura”, manifestó la diplomática.
Andrade: “Hoy homenajeamos al internacionalismo”
El paralelismo entre los 32 cubanos caídos en Venezuela y los ocho comunistas uruguayos asesinados el 17 de abril de 1972 en la Seccional 20 del PCU fue explícito cuando tomó el micrófono Andrade.
“Es difícil llegar a la 20 y no conmoverse, porque es un local que es emblema, que de alguna manera preanunció lo que vendría después. Es hablar del heroísmo de nuestros mártires, de esa masacre del Paso Molino, con los compañeros sangrando durante horas en la calle con las ambulancias no pudiendo venir a socorrerlos”, afirmó el secretario general del PCU en la primera parte de su discurso.
Andrade dijo que el homenaje “intenta ser consecuente con la principal de las tareas que tenemos hoy”, algo a lo que volvería una y otra vez. “Cuando cavan una trinchera tan profunda no hay posibilidad de hacer malabares en el medio de la trinchera. Hay que tener una postura clara y digna. Y nuestra postura y este acto tienen que ver con reafirmar una convicción que es clara y digna: tocaron a nuestra América y amenazan a nuestra Cuba y a nuestro México y a nuestra Colombia, y nuestras banderas van a estar altas en la solidaridad, altas en la movilización, altas en la emergencia”, exclamó.
El senador dijo que los “anuncios posteriores” a la agresión militar contra Venezuela “confirman la pulverización de las condiciones democráticas”. En ese sentido, sostuvo que “no queda otra perspectiva que generar las condiciones de lucha para recomponer, y serán los pueblos los que estén convocados a esa tarea”.
Sobre esto último, agregó: “La tarea principal a la que estamos convocados no es describir la catástrofe, sino encontrar rutas de salida, dar perspectiva y encontrar, en el plano de la organización, de la unidad, de la movilización, de la lucha, del encuentro, la forja de la esperanza”.
Con respecto al gobierno estadounidense, Andrade señaló que “lo que tiene el trumpismo es que no se tapa”. “Hace dos días, [Donald] Trump ponía un mapa donde Canadá pasaba a tener la bandera de Estados Unidos, Groenlandia la bandera de Estados Unidos y Venezuela la bandera de Estados Unidos”, comentó. Dicho esto, afirmó: “No va a faltar mucho tiempo para que pongamos un mapa con la bandera de los pueblos libres en todas partes del mundo; esa va a tener que ser la perspectiva de acumulación nuestra”.
El secretario general del PCU planteó como “un desafío cercano” tener el próximo 5 de febrero “un aniversario del Frente Amplio gigante en tamaño, pero claro en su pronunciamiento, en su mensaje de solidaridad con los pueblos que están amenazados”. “No puede haber hoy tarea más imprescindible”, recalcó.
Andrade anunció en el homenaje que Juan Castillo, ministro de Trabajo y Seguridad Social y exsecretario general del PCU, le transmitió que “hay abierta una posibilidad de que el gobierno uruguayo colabore con alimentos en Cuba”. Apuntó, además, que el presidente del FA, Fernando Pereira, “va a trasladar la orientación de enviar una delegación de primera línea del Frente Amplio a visitar Cuba, como expresión de solidaridad en un momento tan dramático”.
“Hoy homenajeamos al internacionalismo”, remarcó el senador, y advirtió que con el reciente ataque militar en territorio venezolano “empezó una lucha que tiene que ser de carácter nacional en los pueblos del mundo, para que la perspectiva racista, colonialista y bélica se enfrente con una estrategia de paz, cooperación, desarrollo, humanidad y lucha”.
“Por eso, este aniversario del Frente Amplio tiene que ser mucho más grande que los demás”, insistió Andrade, y apuntó también a la preparación del próximo Día Internacional de los Trabajadores, para que sea “un día mundial de denuncia de la barbarie”.
Al cierre, el secretario general del PCU volvió a enlazar el caso de los cubanos asesinados a principios de año en Venezuela con el de los comunistas masacrados en la víspera de la dictadura cívico-militar uruguaya, cuyos rostros también estuvieron presentes este miércoles en uno de los muros del local. “Cuando vayamos a organizar la pueblada del 20 de Mayo, no hay que olvidar que el terrorismo de Estado tuvo que ver con la geopolítica imperial en la región y con esos intereses que hoy estamos enfrentando”, planteó.