El papa León XIV llegará a Uruguay el viernes 6 de noviembre con una agenda cargada que incluye una reunión privada con el presidente de la República, Yamandú Orsi, una misa en la mañana del sábado en Paysandú, una vigilia esa misma tarde en el estadio Centenario y la celebración en el santuario de la Virgen de los Treinta y Tres, en la basílica de Florida, al día siguiente. Además, en Montevideo visitará el barrio Casavalle.
En ese marco, una delegación del Frente Amplio (FA) se reunió en el arzobispado de Montevideo con el cardenal y arzobispo Daniel Sturla. Los frenteamplistas que participaron fueron el presidente de la fuerza política, Fernando Pereira, el ministro de Desarrollo Social, Gonzalo Civila (Partido Socialista), la senadora Blanca Rodríguez, la exdiputada comunista Ana Olivera y el director nacional de Transferencias y Análisis de Datos y presidente del Partido Demócrata Cristiano (PDC), Juan Martín Fernández.
A la salida de la reunión, en diálogo con la prensa, Pereira resaltó tres aspectos sobre la reunión. El primero tiene que ver con que los partidos políticos de Uruguay, y en particular el FA, “quieren mantener un vínculo adecuado con las distintas organizaciones”. Señaló que como partido se han reunido con “casi todas las parroquias del interior del país, en el sentido de que cumplen una obra social que muchas veces es desconocida”. “Ese vínculo entre la política y la sociedad tiene que ser muy articulado”, remarcó.
En segundo lugar, apuntó que “muchas iglesias jugaron un papel determinante en la lucha contra la dictadura y también en la protección de quienes estaban perseguidos”, y dijo que “pocas veces se dice” que “hay parroquias que han sido históricas por salvar personas”.
En tercer y último lugar, Pereira afirmó que “no es un tema menor la llegada del papa León XIV a Uruguay”, ya que es el jefe de Estado del Vaticano y también “una entidad religiosa que viene a dar un mensaje”. “Por lo que uno ve en la última encíclica papal, es un mensaje muy reflexivo en torno a la inteligencia artificial [IA], al desarrollo tecnológico, a la distribución [de la riqueza] que tendría que haber”, señaló.
El presidente del FA valoró que se trata de “un mensaje sumamente humanista que piensa en el tejido social como una forma de mejorar la vida de la sociedad, que piensa como debe pensar cualquier cristiano, cualquiera que lea el evangelio”, que refiere a que “hay que tener una mirada amorosa hacia los pobres para darles a los pobres lo que les pertenece”.
“Para un partido de izquierda uruguaya progresista, cualquiera podría sintonizar con una reflexión de este tipo, independientemente de su condición de cristiano, ateo, agnóstico o simplemente de su definición laica”, consideró, y agregó que cuando “hay personas con este peso a nivel planetario”, como el papa, “planteando estos desafíos civilizatorios, es una gran noticia que me permite reflexionar”. “Permite pensar desde un lugar donde habitualmente no pensamos, que es cómo alguien puede tener fortunas para gastar un millón de dólares por día y otros habitantes del mundo no llegan a tener tres comidas por día. Es tristísimo, es deplorable, es criticable”, expresó.
El presidente del PDC y jerarca del Mides dijo a la diaria que como integrantes de una fuerza política de izquierda se sienten “identificados” con algunas de la manifestaciones del papa vinculadas a la crítica a la IA y la “advertencia” sobre “la deshumanización”, así como sobre la concentración de la riqueza. “Son preocupaciones que nos parecen de una vigencia tremenda y que compartimos como fuerza política, independientemente de ser cristianos o católicos”, subrayó.
“Sentimos un eco que trasciende la fe, que tiene que ver con la dimensión política de esto”, apuntó Fernández, y enmarcó la importancia de la visita en “todo lo que genera como comunidad uruguaya, más allá de la gente de fe, por fuera de la iglesia”. Por esa razón, por lo que “mueve a nivel comunitario” la visita es “un hecho político social muy relevante”, y como frenteamplistas no pueden “estar ajenos a ello”, consideró.
Consultado por la prensa sobre si este tipo de reuniones presenta una dificultad con respecto al respeto a la laicidad, Pereira citó al historiador y politólogo Gerardo Caetano, quien dijo que “Uruguay es el país más laico del mundo, gracias a Dios”. “Entonces, en un país como este, quienes creemos podemos ir al culto o rezar en nuestras casas, y quienes no creen pueden no hacerlo y tienen la libertad de no hacerlo”, sostuvo.
En esa línea, el ministro de Desarrollo Social dijo a la diaria que el mensaje que viene a dar el papa “pone en el centro la justicia social” y la “construcción de comunidad”, y considera que eso, tanto para Uruguay como para el mundo, “es algo muy importante”, en un momento en el que “proliferan discursos de odio y de violencia”.
Pereira y Civila calificaron la visita del papa a Casavalle como una señal “tremenda” y “relevante”. Civila destacó que en ese barrio “hay mucha presencia de obras, de iniciativas de la Iglesia católica y de otras organizaciones e instituciones”.
Para el ministro de Desarrollo Social, la expectativa se divide en tres aspectos: “Por un lado, la de recibir a un jefe de Estado con un protagonismo muy importante en la política global; por otro, para muchos de nosotros también [es] una referencia pastoral; y en el caso del Estado, en un país y un Estado laico como es el nuestro, con esa precaución del respeto a las creencias y a las posiciones de todas las personas”.
