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Sabastián Da Silva, en el Parlamento (archivo) · Foto: Ernesto Ryan

Sabastián Da Silva, en el Parlamento (archivo)

Foto: Ernesto Ryan

La oposición uruguaya ante la victoria de Lula: “A la izquierda no hay que subestimarla” y “el susto despertó al mamado”

”Es una lección para nosotros en Uruguay, porque todo el mundo está diciendo que gana Luis [Lacalle Pou], pero esta es una linda forma de poner las barbas en remojo”, dijo el senador nacionalista Sebastián da Silva.

A pocos minutos de que se conociera que Luiz Inácio Lula da Silva fue reelecto presidente de Brasil, superando a Flávio Bolsonaro en la segunda vuelta por más de tres puntos, la diaria se contactó con dirigentes de la oposición uruguaya para conocer sus primeras sensaciones.

El senador nacionalista Sebastián da Silva, que está en Brasil y fue uno de los legisladores de la oposición más activos en las redes sociales durante la jornada, dijo que su primera sensación ante el resultado es que “la izquierda tiene una capacidad de traccionar en las segundas vueltas que fue muy parecida a la de Uruguay” en la elección de 2024. Además, afirmó que “Lula es icónico”, y puso como ejemplo que, estando en Río de Janeiro, vio “bikinis, mochilas, remeras” alusivas al presidente reelecto; en cambio, al hijo del expresidente Jair Bolsonaro no lo vio estampado “con la forma icónica que tiene la izquierda de realzar a sus ídolos”.

Da Silva reconoció que no esperaba que ganara Lula, “y menos por este guarismo”. “Es obvio que a la izquierda no hay que subestimarla, y es una lección para nosotros en Uruguay, porque todo el mundo está diciendo que gana Luis [Lacalle Pou], pero esta es una linda forma de poner las barbas en remojo”, expresó. El legislador nacionalista puntualizó que él no piensa que la posible victoria de Lacalle Pou en la próxima elección sería sencilla, pero, para los que sí lo creen, no puede haber “mayor ejemplo que este”.

En cuanto a la relación con Uruguay, Da Silva dijo que la victoria de Lula “no le viene mal, porque los actores son conocidos, son amigos, el PT [Partido de los Trabajadores] y el Frente Amplio [FA] tienen relaciones carnales, y Uruguay tiene que enfrentar la cuota de la carne con la Unión Europea”.

Da Silva aclaró que no fue a Brasil por la elección, sino por un viaje familiar, con motivo del cumpleaños 80 de su padre, y subrayó que este lunes hay sesión extraordinaria del Senado, pero pidió “licencia sin goce de sueldo”.

Por último, dijo que nota “un Brasil partido entre el sur y el norte, que en el próximo gobierno va a tener un enfrentamiento enorme”, por lo tanto, piensa que el país entrará “en un proceso de polarización extrema, con un gobierno sin mayoría”.

Por su parte, el diputado colorado Felipe Schipani dijo que lo de Lula fue “una remontada increíble” y destacó que “es la primera vez que un candidato que sale segundo en la primera vuelta termina ganando el balotaje” en las elecciones brasileñas. “Creo que Lula ganó, más que nada, por los errores de campaña en la segunda vuelta de Flávio Bolsonaro, que fueron varios, y porque logró movilizar a muchos que no habían ido a votar en la primera”, sostuvo.

En una línea similar a Da Silva, Schipani resaltó que la capacidad de movilización que tiene el PT es muy importante, y cree “que es asimilable a la del Frente Amplio”. Además –siguiendo con las analogías–, Schipani dijo que en Brasil pasó aquello que dijo “muy sabiamente” Lucía Topolansky: “El susto despertó al mamado”.

“Personalmente, no tengo nada que festejar ni que no festejar, porque nunca me pronuncié sobre la elección en Brasil, a diferencia de otros, que han hecho campaña de un modo evidente. No me meto en la campaña de otros países, ni para un lado ni para el otro, creo que eso es un error. Me interesa analizar desde el punto de vista de la comunicación política”, subrayó.

En cuanto a la relación entre Brasil y Uruguay, Schipani no cree que haya “grandes cambios”, ya que “la política exterior de Brasil no cambia con el presidente que gobierne; la maneja Itamaraty, es una política de Estado”. “No ha habido grandes cambios. No los hubo cuando gobernó Bolsonaro y luego Lula. O sea que no advierto grandes cambios para Uruguay ni para el Mercosur”, insistió.

A su vez, el diputado colorado cuestionó en su cuenta de X el hecho de que el FA haya convertido “su sede en un búnker de Lula”. “Ahí están sus prioridades: primero la ideología, primero que gane la izquierda, aunque sea en otro país. Ojalá pusieran esas mismas ganas en gobernar y resolver los problemas de los uruguayos”, finalizó.

Minutos antes de que se conociera el resultado, el líder del Partido Independiente, Pablo Mieres, escribió en la misma red social: “Gane quien gane en Brasil, espero que nuestro gobierno mantenga los mejores vínculos con el país vecino, sea cual sea el próximo Presidente. Así debería ser por el bien de nuestros pueblos”.

Albertoni: los próximos días “exigirán responsabilidad de ambos candidatos”

En tanto, el colorado Nicolás Albertoni, quien se desempeñó como vicecanciller en el segundo tramo del gobierno de Lacalle Pou, señaló que, “lamentablemente, una decisión judicial termina siendo una de las protagonistas de la noche”, ya que “extender dos horas la votación, cuando algunas mesas ya habían cerrado y se había empezado el conteo, introduce una incertidumbre que debió evitarse con una resolución más oportuna en términos del tiempo en el que se comunica”.

“Ambas candidaturas parecen haber coincidido en una prórroga, pero con alcances distintos: Lula para todo el país y Flávio Bolsonaro para las localidades afectadas. Se aplicó finalmente la de Lula. Esto no debería deslegitimar por sí mismo al ganador, cuyo triunfo debe respetarse, pero puede complicar la aceptación del resultado en una sociedad que llega a esta elección profundamente tensionada”, consideró el exjerarca.

Albertoni subrayó que los próximos días “exigirán claridad de las autoridades y responsabilidad de ambos candidatos, más aún sabiendo que quien generó esa decisión es un juez muy cercano a Lula, que incluso lo asesoró legalmente en los procesos de Lava Jato y luego fue propuesto por él para el Supremo Tribunal Federal en 2023”. “Todos estos escenarios de incertidumbre no favorecen para nada el clima democrático poselección”, finalizó.