El Poder Ejecutivo anunció luego del Consejo de Ministros del lunes que enviaría al Parlamento un proyecto para crear una causal de retiro anticipado a partir de los 60 años. La iniciativa, resultante del Diálogo Social procesado en los primeros meses de gobierno, se remitió finalmente el viernes. En el Poder Legislativo deberá ser discutida en el marco de una Cámara de Representantes sin mayoría oficialista y luego de que actores de la oposición –pertenecientes al Partido Nacional y al Partido Colorado– la hayan cuestionado.
Por lo pronto, el proyecto de ley al que accedió la diaria no se limita a la creación de la causal de retiro anticipado a partir de los 60 años. Incorpora también una adecuación del “mecanismo de ajuste del suplemento solidario”, busca “ampliar” el acceso a “partidas adicionales para personas que enfrentan una incapacidad permanente” y propone “revisar los plazos para el reconocimiento de servicios anteriores al inicio de la historia laboral en 1996”.
En lo que se refiere a la causal de retiro, en línea con lo anunciado se deja constancia de que se seguirán requiriendo “30 años de servicios computados”. Asimismo, la exposición de motivos destaca que el diseño propuesto busca atender “la suficiencia de las prestaciones de las personas más vulnerables”, estimulando paralelamente “la extensión de la vida laboral mediante incentivos”.
En el caso del suplemento solidario, se sostiene que se modifica el mecanismo de ajuste actual cuestionando la existencia de “un grado elevado de discrecionalidad” dado por la posibilidad de fijar su valor por la variación anual del índice de precios del consumo (IPC), del índice medio de salarios (IMS), o hasta un 20% “por encima o debajo” de la variación de estos indicadores.
Por el contrario, se sugiere “un mecanismo automático” de ajuste resultante de “la semisuma de las variaciones del IPC y del IMS”. Con esto se sostiene la posibilidad de preservar “el impacto positivo” del suplemento y una “mayor previsibilidad del gasto y del resultado previsional”.
En cuanto a las partidas adicionales por incapacidad permanente, lo que se busca cambiar es la limitación de acceso que establece la legislación actual cuando se cuenta con los requisitos para acceder a una “causal normal”.
Por último, se pretende derogar los plazos establecidos para acreditar la historia laboral previa a 1996. Se sostiene que se trata de limitaciones que terminarían por afectar de forma irreversible particularmente a quienes “se encuentran en condiciones de mayor vulnerabilidad”. Se respalda esta afirmación indicando que estas personas suelen ser “quienes frecuentemente enfrentan mayores dificultades para acceder a información en relación con el vencimiento de los plazos previstos, a la exigencia de realizar el referido trámite y a las condiciones y medios para llevarlo adelante”.
¿Qué respalda la causal a los 60 años?
Los argumentos presentados en el proyecto de ley parten de la situación base establecida en 2023 por la Ley 20.130. Se reconoce que esos cambios legislativos implementados por la gestión de Luis Lacalle Pou “contribuyeron a modificar la trayectoria esperada del gasto previsional, mejorando la sostenibilidad económico-financiera del sistema en un horizonte de mediano y largo plazo”. Sin embargo, se remarca la existencia de “aspectos del contexto demográfico, tecnológico y elementos de diseño del sistema” que se traducen en la persistencia de “riesgos fiscales que es necesario resolver”.
En lo que se refiere al aspecto tecnológico, se sostiene que “el acelerado proceso de cambio” da paso a una “fuerte incertidumbre, en particular para aquellos trabajadores altamente expuestos a los procesos de automatización o sustitución tecnológica”. En particular, se hace referencia a que las personas cercanas a los 60 años pueden tener “crecientes problemas de empleabilidad” por la brecha entre “las competencias acumuladas” en su trayectoria y las “nuevas capacidades requeridas”.
En ese sentido, se apunta a que la causal anticipada permitiría reducir “otras contingencias” asociadas a esta situación. Haciendo referencia a “evidencia internacional” se sostiene que un escenario sin este tipo de “flexibilidad” en la edad de retiro “suele asociarse a un mayor uso de subsidios por enfermedad y desempleo”, así como a más “altas por incapacidad”.
En paralelo, se sostiene el argumento de que los sectores más vulnerables son los que “suelen llegar a las edades próximas al retiro con mayor desgaste físico y menor probabilidad de sostenerse en el mercado laboral”. Esto se traduce también en evidencia que da cuenta de la existencia de “brechas en la esperanza de vida entre sectores de ingresos”.
La exposición de motivos reconoce que la Ley 20.130 estableció la “creación de la causal anticipada para puestos de trabajo particularmente exigentes”, es decir, está acotada a “trabajadores en ciertos puestos de trabajo de la construcción y del sector rural” y con la posibilidad de que otros sectores “soliciten ser incluidos en la causal”. En este caso, el Poder Ejecutivo está facultado a otorgar esta posibilidad tras previo informe de la Agencia Reguladora de la Seguridad Social.
Este orden normativo, según la propuesta del oficialismo, implica “riesgos relevantes”. Por un lado, se hace referencia a “la discrecionalidad” que se le da al Poder Ejecutivo para usar el mecanismo. Se sostiene que esto “implica contingencias de gasto a futuro que resulta deseable mitigar mediante la causal anticipada”. Por otro lado, también se apunta que el mecanismo “presenta debilidades en términos de equidad” por hacer “más probable” el beneficio de sectores con “mayor capacidad de incidencia en las políticas públicas”.
Diseño e impacto fiscal
Según explica el Ejecutivo en su iniciativa legislativa, la causal anticipada que se busca generar tendrá “carácter general”, esto es, el acceso de todos los que tengan entre 60 y 65 años y acrediten 30 años de trabajo. A su vez, se detalla que, más allá de los “incentivos significativos a postergar el retiro” que prevé la iniciativa, se establece que las personas de ingresos medios y altos tengan más incentivo a través de “un ajuste al suplemento solidario para el retiro anticipado”. Otro de los aspectos centrales del diseño tiene que ver con que al ser “un mecanismo excepcional” no será “compatible con el trabajo”.
Con relación a los “impactos fiscales” previstos, se parte de la base de que se espera que la causal “opere sobre un conjunto acotado de altas”. Se sostiene que la evidencia muestra que ya con la normativa vigente “la edad promedio de retiro se ubica próxima a los 63 años”. Se ubican como razones de este comportamiento la existencia de personas que no han llegado a los 30 años de trabajo, otras que “optan voluntariamente por postergar el retiro” y un tercer grupo que “se jubila por otras causales diferentes a la común” (incapacidad o edad avanzada).
Con este escenario, se afirma que las personas que podrían acceder a la causal anticipada que se pretende crear “representan aproximadamente el 50% de las altas jubilatorias anuales, aunque no necesariamente esto implica que hagan uso del derecho”. En este análisis se observa que “el retiro anticipado se concentra en los primeros cinco deciles de ingreso”, dado que “las personas de ingresos medios y altos obtendrían una pérdida neta en términos de valor agregado neto en caso de optar por adelantar el retiro”.
“La causal anticipada presentaría en el mediano plazo un costo máximo anual que alcanzaría entre 2040 y 2045 el 0,15% del producto interno bruto (PIB)”, en términos concretos. En ese sentido, se afirma que “no supone un desvío relevante de la proyección del gasto previsional y el resultado a mediano y largo plazo respecto del escenario base que corresponde a la Ley 20.130”.
“Una parte de este costo adicional se compensa con jubilaciones de menor monto, dado que estas altas anticipadas presentan tasas de reemplazo más bajas y un suplemento solidario ajustado”, argumentan desde el Ejecutivo. En la misma línea, se sostiene que “hacia 2070 se genera un ahorro de aproximadamente 0,03% del PIB”. Esto supone que en el largo plazo “la modificación es neutra y la diferencia frente al escenario base desaparece por completo”.
