En representación del presidente de la República, Yamandú Orsi, Mario Lubetkin participó este jueves en la XXX Cumbre Iberoamericana, celebrada en Madrid, España. Durante su intervención en la sesión plenaria, el ministro de Relaciones Exteriores abogó por el diálogo y la cooperación en tiempos de “confrontación” y “fragmentación”. “Cuando los consensos internacionales resultan cada vez más difíciles, nuestra capacidad de alcanzarlos adquiere todavía mayor relevancia”, expresó.
“Nos reunimos en un momento particularmente complejo del sistema internacional, caracterizado por la fragmentación, el agravamiento de las tensiones geopolíticas y el debilitamiento de los mecanismos multilaterales, mientras la cooperación internacional enfrenta restricciones y los espacios de diálogo y concertación se vuelven cada vez más escasos”, apuntó el canciller.
En ese marco, Lubetkin dijo que la comunidad iberoamericana “es un ejemplo de que, cuando somos capaces de reconocer que aquello que nos une es más importante que aquello que nos separa, la cooperación efectiva es posible y es la mejor manera de enfrentar los retos globales”.
Lubetkin recordó el aporte del excanciller uruguayo Enrique Iglesias, “quien contribuyó a consolidar la institucionalidad de nuestra comunidad”. “Su trayectoria y su permanente vocación de diálogo y búsqueda de consensos nos recuerda que Iberoamérica se fortalece cuando somos capaces de construir acuerdos a partir de nuestra diferencia”, agregó.
El ministro afirmó que Uruguay “defiende una comunidad iberoamericana basada en el respeto a la soberanía, la igualdad entre los Estados, el diálogo y la cooperación”, y respalda un bloque que “no exija uniformidad política, pero que sí promueva compromisos comunes y resultados concretos”.
Con base en el “respeto de estos principios”, Lubetkin recalcó que Uruguay insiste en “su apoyo a los legítimos derechos de la República Argentina en la disputa de soberanía relativa a la cuestión de las Islas Malvinas”, al tiempo que “reitera su rechazo a las medidas coercitivas unilaterales contrarias al derecho internacional que sufre el pueblo cubano”.
En su intervención, el ministro también planteó la necesidad de tener una Iberoamérica “capaz de producir resultados concretos” ante “los desafíos tecnológicos, económicos, sociales y ambientales”, que “avanzan a una velocidad que exige respuestas colectivas, pragmáticas y oportunas”. “La inteligencia artificial está transformando nuestras economías y nuestras sociedades; las dificultades de acceso al financiamiento limitan las oportunidades de nuestro desarrollo; el cambio climático, las desigualdades, las transformaciones demográficas, los temas de la seguridad, entre otros, plantean desafíos que ningún país puede enfrentar solo”, reafirmó.
Con todo, Lubetkin destacó que Uruguay “reafirma su compromiso con esta comunidad y seguir fortaleciendo la concertación política y la cooperación iberoamericana”.
Durante la cumbre, Honduras asumió la secretaría pro tempore de la Comunidad Iberoamericana para el período 2026-2028.
