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Política Partidos políticos
Fernando Pereira, el 3 de noviembre de 2026, en la Huella de Seregni. · Foto: Rodrigo Viera Amaral

Fernando Pereira, el 3 de noviembre de 2026, en la Huella de Seregni.

Foto: Rodrigo Viera Amaral

Fernando Pereira: “Tenemos cierto complejo de decir que somos de izquierda y cristianos, y es lo que hay que abatir”

El presidente del FA sostuvo que los papas León XIV y Francisco “se animaron a desafiar al sistema duramente, como muy pocas personas lo han hecho en la humanidad”

“Frente Amplio [FA] y cristianismo” fue el título de la charla que organizó la coalición de izquierda en su sede, La Huella de Seregni, este martes de noche, a raíz de la visita del papa León XIV, que llegará a Uruguay el viernes.

Mercedes Clara, directora nacional de Gestión Territorial del Ministerio de Desarrollo Social, empezó el intercambio señalando que hay una “tendencia superficial” a decir que “el cristianismo y la izquierda política” son “dos mundos antagónicos”, pero en realidad “las preocupaciones centrales son las mismas: la justicia social, la dignidad humana y la construcción de una sociedad fraterna”. Además, subrayó que dentro del FA hay “una diversidad de sensibilidades, de énfasis y de opciones”, así como “dentro de la Iglesia hay otra diversidad de maneras de vivir la fe”, entonces, son “muchos mundos dentro de los mundos”.

“Para mí, fe y política son dos caras de la misma moneda, nunca fue difícil conciliar esas dimensiones, y tiene que ver también con la experiencia de cada uno. Porque desde muy niña fue la comunidad cristiana-católica la que me abrió sus puertas y me permitió una vivencia en comunidad, y el seguimiento de Jesús que tenía que ver con la opción por los pobres. No había otra forma de ser cristiano en la tradición de la Iglesia”, sostuvo.

Más adelante, Clara subrayó que la fe tiene un componente individual “pero sobre todo colectivo”, ya que “por algo los primeros cristianos estaban en comunidades”, porque “no hay forma de construirse como humanos si no es a partir del encuentro con otros y con otras”. “Nos hacemos en relación, y eso es identitario, esta forma de construir, desde la izquierda y desde la Iglesia”, acotó. Destacó que el punto de encuentro es “crear humanidad”, y es lo que está en juego, como “la inteligencia artificial lo pone de manifiesto”. “Todavía tenemos que seguir aprendiendo hoy, en este contexto, cuáles son esos signos de los tiempos que nos van mostrando el camino”, finalizó.

Por su parte, la exdiputada y exintendenta de Montevideo Ana Olivera (Partido Comunista) señaló que el evento despertó “mucha curiosidad”, y puso como ejemplo que “un montón” de compañeras y compañeros que no le escribían, o lo hacían “para criticar cosas”, le hicieron “muchos aportes en relación con este encuentro”. “A cada uno de los que estamos acá, los que creen y los que no creemos, ¿qué cosa nos hizo militar? Fue rebelarnos frente a la injusticia y la desigualdad, y entender, como decía [Vladimir] Lenin, que pensar en cómo construimos el paraíso en la tierra no tiene que llevarnos a contradecir a aquellos que piensan que estará en otro lugar”, sostuvo.

Además, la exdiputada recordó las publicaciones del pastor Emilio Castro (1927-2013), que planteaba “que a los cristianos y a los marxistas les pasa lo mismo, están en las mismas cárceles y en los mismos cuarteles” (durante el proceso de fundación del FA), y subrayó que el pastor reivindicaba “el rol que jugó el Congreso del Pueblo” (1965). Agregó que “la explicación más maravillosa” sobre la frase “la religión es el opio de los pueblos” (de Karl Marx), relativa a que “no es despectiva”, la hizo Castro.

Pereira y los complejos

Por último, Fernando Pereira, presidente del FA, empezó su aporte con una anécdota personal. Dijo que cuando era chico los vecinos le preguntaban a su abuela “por qué este pibe no va a un colegio cristiano, si usted lo vive llevando a la parroquia”, y ella contestaba: “En la mañana aprende democracia, a convivir con los distintos; de tarde, lo que pueda”, y el cura “hacía lo que podía”.

Retomando lo de Olivera, Pereira subrayó que la unidad sindical fue precedida por el Congreso del Pueblo, y entre las 700 organizaciones que participaron, hubo “una cantidad de organizaciones vinculadas a la religiosidad, no solo al catolicismo”. “Hoy estamos haciendo esta actividad porque viene el papa, pero el FA tiene cobijo de muchas otras creencias: está lleno de umbandistas, pastores y protestantes, y reflexionan sobre estos mismos asuntos con nosotros y con otros. Ahora, ¿qué nos pasa a los cristianos? Tenemos cierto complejo de decir que somos de izquierda y cristianos, y esto es lo que hay que abatir”, subrayó Pereira.

Dijo que deben abatir ese complejo, en primer lugar, porque la concepción que tienen del cristianismo “y del papel que puede jugar en una sociedad fue hija de una construcción revolucionaria, no apagada”. Subrayó que “la opción por los más débiles no es solamente una opción”, sino que “es haber sido parte de los débiles”.

Señaló que hay complejo de “no quiero decirle a mi amigo de al lado que soy cristiano y marxista”, pero Pereira destacó que conoce a “cientos de marxistas cristianos”, y algunos estaban ahí, aunque dijo –con tono de broma– que no los iba a señalar. “Hasta por defensa propia estudiabas marxismo, si no, los marxistas te pasaban por arriba cuando ibas a discutir en una asamblea”, agregó.

El presidente del FA dijo que se puede decir que la visita del papa León XIV “es un hecho más que pasa en Uruguay”, pero preguntó “cuántos hechos llenan el estadio” Centenario, cuántos hechos “van a poner 40 o 50.000 personas en Paysandú”, así como cuántos hechos “van a movilizar a Florida”. “¿Por qué los hoteles están todos llenos? No es que sea un evento cualquiera. Eso es ridiculizar una cosa que está pasando en Uruguay, y no tiene nada que ver con la condición de ateo o no, sino con analizar la realidad, y es que va a pasar algo extraordinario en Uruguay”, subrayó.

Pereira sostuvo que tanto el actual papa como el anterior (Francisco) “se animaron a desafiar al sistema duramente, como muy pocas personas lo han hecho en la humanidad”, porque desafiaron “la desigualdad, el desarrollo no distributivo y las nuevas tecnologías apropiadas por los más poderosos”. “Se anima a desafiar el modo de acumulación capitalista, y con ideas”, señaló, por lo tanto, la unidad “marxista, cristiana, anarcosindicalista y batllista” no es forzada, sino “en defensa propia”, finalizó.