Luego de varias instancias a la interna del gobierno, el Poder Ejecutivo presentó este jueves oficialmente el Plan Nacional de Seguridad Pública, denominado “Uruguay más seguro”, cuyo proceso de elaboración comenzó en julio del año pasado, con el lanzamiento de la etapa de diálogo “Encuentros por seguridad”, en la que participaron unas 80 organizaciones.

La presentación fue en la sede de la Sociedad Criolla Dr. Elías Regules, ubicada en el parque Rivera de Montevideo, donde el presidente de la República, Yamandú Orsi, reunió este jueves al Consejo de Ministros a las 10.00. Tres horas después, acompañado por el ministro del Interior, Carlos Negro, y el director de la Policía Nacional, José Azambuya, Orsi hizo pública la estrategia nacional de seguridad del gobierno en una conferencia de prensa.

El presidente empezó por definir “lo que el plan no es”. En ese sentido, afirmó que se trata de “una estrategia de seguridad que no empieza de cero”, sino que es “fruto de un trabajo de muchos años de acumulación de la Policía Nacional, que nos permite identificar las cosas que funcionan muy bien y otras que de repente no funcionan tan bien”.

“No es una propuesta integral paralizadora, donde se da espacio a múltiples instituciones para que después no pase nada, sino al revés: es una puesta de acción, de trabajo, encabezada por la Policía Nacional, por el Ministerio del Interior, y el resto del Estado nos encolumnamos detrás de esto”, expresó el mandatario.

Orsi señaló que el plan prevé una coordinación del equipo de seguridad con los ministerios de Desarrollo Social, Defensa Nacional, Transporte y Obras Públicas y otros organismos, como el Instituto Nacional de Empleo y Formación Profesional. Además, “necesita del trabajo coordinado con Fiscalía y con el Poder Judicial” y “articula con los privados, porque somos conscientes de que existe un grupo de empresas, que son unos 2.000 funcionarios empleados de empresas de seguridad privada, que a partir de ahora, a partir de este plan, interactúan mucho más fuertemente con nuestra Policía Nacional”, agregó.

Por último, el presidente señaló que el plan “tampoco es un congelador donde decimos ‘este es el plan y no hay otra cosa’”, ya que la intención de la actual administración es que los próximos gobiernos contribuyan con “nuevas medidas que sean mucho más eficientes y que nos garanticen que la seguridad siga siendo un derecho de todos”.

Negro destacó los aportes que hizo la oposición

A su turno, Negro hizo en primer lugar un repaso de lo que se ha hecho hasta ahora, en lo que definió como la “primera velocidad” de la actual gestión, que estuvo enfocada en “atender las prioridades en materia de seguridad”. El ministro dijo que en el primer año de gobierno se consolidó “una tendencia a la baja en los homicidios en el país”, así como una reducción de 18% en los homicidios por violencia basada en género. Mencionó que se incautaron “más de 3.000 armas de fuego”, “más de nueve toneladas de drogas” y “250 millones de dólares en drogas, dinero y bienes”.

Con respecto al crimen organizado, resaltó que en los primeros meses de gestión fueron apresados “los principales dirigentes de las bandas de narcotraficantes que operaban en el país”, y destacó que ese proceso “no se tradujo en una consecuencia no deseada, que fuera el aumento de la violencia”.

En paralelo, continuó Negro, “trabajamos en la segunda velocidad”, en referencia a la elaboración del Plan Nacional de Seguridad Pública. Señaló que la nueva estrategia incluye 135 medidas que “no son el universo de medidas que pretendemos tomar ni mucho menos”, sino que son las que “emergen del lanzamiento del plan de seguridad y que son las adaptadas a este momento determinado”.

Al igual que Orsi, el ministro puntualizó que “no se trata de un documento que esté escrito en piedra ni en mármol”. “Es un documento vivo, es una herramienta que está en movimiento, que surge a partir de datos y resultados, y que tiene una amplia participación social y política”, afirmó.

Negro recordó que en la etapa de intercambio los partidos políticos “participaron durante todo el lapso de los encuentros, sin que nadie abandonara las mesas”, y “aportaron sus ideas”, las cuales fueron “recogidas en el plan y en las diferentes medidas”.

A modo de ejemplo, Negro mencionó la construcción de dos cárceles para perfiles de alto riesgo –que fueron anunciadas por Orsi ante la Asamblea General–, una iniciativa que “deriva de un aporte” de Cabildo Abierto. También nombró la propuesta de implementar un software que recopile la información de familias o personas en condiciones de vulnerabilidad para que, al momento de generarse una denuncia, haya “una luz de alerta en su caso”, algo que surgió a instancias del Partido Independiente. El ministro apuntó que también se está trabajando en un proyecto de justicia terapéutica, que fue una propuesta del Partido Colorado.

Entre las novedades, Negro anunció que se está “trabajando en un proyecto de ley que no solamente regule el mercado de municiones, sino que también establezca un aumento de penas para el porte ilegal de armas en lugares públicos”. Además, en materia de lucha contra el narcotráfico y control de frontera, resaltó que el gobierno está “pensando en ampliar las competencias de las Fuerzas Armadas”.

“Esto quiere decir que queremos ampliar el ámbito de jurisdicción que les corresponde a las Fuerzas Armadas, pero a la vez, las competencias, y esto se traduce en un centro de comando unificado en seguridad de frontera que va a compartir la información que recaban los medios tecnológicos de las Fuerzas Armadas con los medios tecnológicos con los que cuenta el Ministerio del Interior”, expresó, y agregó que, al mismo tiempo, se pretende extender “la competencia y la jurisdicción de las Fuerzas Armadas en materia de seguridad de frontera a toda la frontera del territorio nacional”.