Luego de prácticamente dos meses de discusión en una comisión especial, este miércoles se puso a votación en el plenario de la Junta Departamental de Montevideo el presupuesto elaborado por la comuna capitalina para el período 2026-2030. El proyecto será aprobado solamente con los votos del Frente Amplio (FA); la iniciativa será rechazada por los ediles del Partido Nacional (PN) y el Partido Colorado (PC).
En el inicio del debate, la edila frenteamplista Juana Silva destacó que el presupuesto presentado por la Intendencia de Montevideo (IM) “no es neutro, sino que orienta recursos hacia los territorios que más necesitan, con una mirada de equidad”. “Se parte de un diagnóstico claro: en Montevideo hay realidades muy distintas entre municipios, con zonas que concentran mayores ingresos y otras que enfrentan vulnerabilidades estructurales”, expresó.
Asimismo, según Silva, el proyecto “combina atracción de inversiones” con un “fortalecimiento del entramado productivo local”, mediante “innovación, sostenibilidad ambiental y formación para el trabajo”. “Se reconoce que el crecimiento por sí solo no garantiza inclusión, por lo que se apuesta a políticas activas que mejoren la calidad del empleo y acompañen a quienes quieren emprender o insertarse en el mercado laboral”, señaló.
En la exposición de motivos del presupuesto, la IM puntualizó que la actual gestión debió afrontar el resultado negativo de 3.640 millones de pesos que se registró al cierre de 2024, cuando el déficit del gobierno departamental se multiplicó por ocho, en comparación con el pasivo de 439 millones de pesos que se había registrado al cierre de 2023.
En ese marco, se señala, la actual administración realizó “esfuerzos significativos orientados a revertir esta trayectoria, aplicando un conjunto de medidas de racionalización del gasto que ayuden a recomponer gradualmente el equilibrio fiscal”. Se sostiene que para el próximo quinquenio se estiman “resultados corrientes superavitarios”, “sentando las bases para una gestión financiera sostenible y compatible con los compromisos asumidos por la Intendencia de Montevideo”.
En materia de ingresos, la comuna capitalina tiene previsto mejorar la gestión de los recursos a través de la incorporación de herramientas que permitan “una mejor predicción de su evolución”, así como también “una administración más eficiente de los cobros”. La IM firmará convenios con organismos del gobierno nacional con el objetivo de “intercambiar información relevante para la gestión tributaria”. También se prevé el ingreso de mayores recursos a partir de “algunas resoluciones del Congreso de Intendentes respecto a ingresos vehiculares”.
En cuanto a los gastos proyectados, la comuna capitalina apuntó en la exposición de motivos que 45,3% del presupuesto corresponde a retribuciones personales, 40,3% a gastos de funcionamiento y 14,4% a inversiones, “siendo las áreas prioritarias las que tienen mayor participación en el mismo”. Esto último, el porcentaje destinado a las inversiones, fue cuestionado este miércoles por parte de la oposición.
Dada la mayoría del oficialismo en la Junta Departamental (17 en 31), la aprobación del presupuesto es un hecho. La negociación política real entre el oficialismo y la oposición se dará cuando la comuna capitalina presente los cinco proyectos que pretende llevar a cabo con financiamiento extrapresupuestal, los cuales exigen una mayoría especial (21 en 31). Se trata de cinco áreas clave para la actual administración —limpieza, saneamiento, calles, veredas y un plan para la Ciudad Vieja— para las que el intendente de Montevideo, Mario Bergara, solicitará 300 millones de dólares adicionales.
Edil del Partido Nacional: “Este presupuesto es más de lo mismo”
Luego de Silva, tomó la palabra el PN Juan Ignacio Abdala, quien, en primer lugar, informó en el plenario que la oposición votará en contra del proyecto. “Lo que se le ofrece a la ciudadanía es lo que está en el presupuesto; y este presupuesto no solo no cumple una sola promesa de campaña, sino que ratifica el modelo y el rumbo de la gestión anterior”, expresó, en referencia a la administración liderada por Carolina Cosse y Mauricio Zunino.
Según Abdala, el presupuesto “rompe” con “esa idea de cambios” pregonada por parte del oficialismo. “Este presupuesto es más de lo mismo”, subrayó.
El edil nacionalista dijo que en la distribución de los recursos no es posible vislumbrar “cómo la Intendencia va a levantar la basura, cómo van a hacer que no nos pasemos la vida en el ómnibus, cómo van a hacer que se democratice el acceso a la cultura o cómo van a hacer que tengamos calles para transitar”. Además, advirtió que el presupuesto “no resuelve los enormes problemas financieros que tiene la Intendencia de Montevideo”, ya que “trae más y peor gasto”.
En respuesta, el edil del FA Ricardo González sostuvo que “decir que no” al presupuesto de la IM significa “decirle que no a los montevideanos en su conjunto”. “Es decirle que no a esa cantidad enorme de vecinas y vecinos a los cuales les fueron a pedir el voto, cada uno de los ediles de la oposición”, porque “seguramente cuando les pidieron el voto no les dijeron que dentro de este hemiciclo iban a trancar los proyectos departamentales”, agregó.
A su turno, el único del PC, Federico Paganini, cuestionó el monto asignado a las inversiones. “Difícilmente una ciudad con tantas problemáticas como Montevideo pueda ser solucionada con únicamente 13% de inversión”, señaló; y apuntó que el porcentaje destinado a las inversiones ha venido descendiendo desde la recuperación democrática, hasta llegar actualmente a “la menor inversión en los últimos 15 años de Montevideo”.
“Las inversiones estaban en guarismos de 20% durante la gestión de Aquiles Lanza [PC], y empezaron a bajar de forma definida y decidida, porque no es solo una cuestión al azar, sino que es una decisión política de parte de la fuerza política que hoy gobierna, de bajar sostenidamente las inversiones”, afirmó Paganini.
El edil colorado sostuvo que el presupuesto “desordena absolutamente todas las prioridades” de la IM, dado que mientras que “únicamente se aumenta un 2% la inversión en desarrollo ambiental”, cuando “Montevideo es una mugre”, el monto asignado para TV Ciudad es “el mismo que está destinado a calles”.
Desde el oficialismo, la edila del FA Gimena Urta sostuvo que el proyecto mantiene “controlada la deuda departamental” y, al mismo tiempo, habilita “nuevas formas de financiamiento, sin comprometer el equilibrio económico y financiero, dando previsibilidad y estabilidad a la gestión”. Afirmó que “cada peso asignado está asociado a una planificación estratégica, a objetivos definidos, a metas concretas y a resultados esperados”.