Algunos segundos antes de las 19.00 de este lunes, el presidente de la República, Yamandú Orsi, comenzó su segundo discurso ante la Asamblea General. El mandatario ingresó al Palacio Legislativo acompañado por la vicepresidenta, Carolina Cosse, y fue recibido en la entrada del recinto parlamentario por varios legisladores. Allí se abrazó con Andrés Ojeda, Óscar Andrade y, de manera efusiva, con el senador nacionalista y exintendente de Colonia Carlos Moreira.

En las barras estuvieron presentes, entre otros, el expresidente Julio María Sanguinetti; la exvicepresidenta Lucía Topolansky; el secretario y el prosecretario de Presidencia, Alejandro Sánchez y Jorge Díaz, respectivamente; el presidente del Frente Amplio, Fernando Pereira, y el presidente del Partido Nacional, Álvaro Delgado. También asistieron la mayoría de los ministros.

El presidente abrió su discurso saludando a la “gurisada” que este lunes comenzó un nuevo año lectivo, así como también a las maestras y a los profesores. “Las democracias no se sostienen solo en los derechos que consagran, se sostienen en las obligaciones que asumimos para protegerlos. Como primer punto, quiero agradecer a este cuerpo, que, a fuerza de diálogo, mucho diálogo, y capacidad de acuerdo –un valor de nuestra democracia que muchas veces no reconocemos–, conseguimos la aprobación inédita y reveladora de la norma madre de todo gobierno: la ley de presupuesto”, apuntó en primera instancia.

Luego de los agradecimientos, el mandatario dijo que concurrir a la Asamblea General es “fundamentalmente para rendir cuentas”, en la línea con el objetivo de que el país “siga siendo lo que ha sido, es y será: un faro del republicanismo democrático, de la seguridad jurídica y de la calidad institucional; de la democracia plena y del respeto por la ley; del desarrollo económico con inclusión social en un mundo cada vez más radicalizado y extremista”.

Dicho esto, Orsi sostuvo que actualmente el mundo vive “un cambio de época”. “En el plano geopolítico asistimos a una fragmentación creciente”, señaló, y dijo que persisten “guerras sin resolución”, “conflictos que reconfiguran alianzas” y “una disputa estratégica por energía, minerales y tecnología”. En ese contexto, advirtió que “el comercio dejó de ser solo comercio y hoy es geopolítica”, apuntó.

El presidente dijo que actualmente campean en el plano democrático la “desinformación”, la “polarización” y el “descreimiento institucional”. “Por eso estoy convencido de que la democracia no puede darse por garantizada, debe ejercerse todos los días”, y consideró que, en este escenario, Uruguay podía “resignarse a la incertidumbre o reafirmar su identidad”: “Elegimos reafirmarnos. Somos un país de reglas claras, un país de convivencia, un país que entiende que la estabilidad no es inmovilidad, sino la plataforma para transformar, porque, en un mundo inestable, la estabilidad es un activo estratégico y, en un mundo desigual, la justicia social es una obligación moral”, condensó.

Las cifras del primer año de gestión

“Empezamos por ordenar para poder transformar”, afirmó Orsi sobre sus primeros días de gestión. Dijo que el actual gobierno recibió un déficit fiscal superior al 4% del producto interno bruto (PIB), con gastos trasladados a 2025 por “varios millones de dólares” y “contratos que exigían revisión técnica y jurídica”, como el del astillero español Cardama y el proyecto Neptuno. “Definimos 63 prioridades estratégicas con responsables y cronogramas; hoy más del 80% está en marcha”, indicó.

Orsi apuntó que “ordenar” también implicó “fortalecer las bases fiscales del país”. En ese sentido, señaló que el gobierno avanzó en la implementación del impuesto mínimo global para las compañías multinacionales, que en 2027 permitirá obtener “una recaudación inicial en torno a los 360 millones de dólares”. “Concretamos, además, una reformulación profunda de la regla fiscal mediante la ley de presupuesto. Ordenar no fue un ajuste contable de la herencia recibida, fue un acto de responsabilidad estructural”, afirmó.

En materia laboral, el mandatario dijo que el año pasado se crearon 26.000 nuevos puestos de trabajo y Uruguay alcanzó un total de 1.755.000 personas ocupadas. Mencionó que el salario real creció 2,3%, mientras que la inflación se ubicó en 3,5%, “la más baja en 25 años”. También agregó que las exportaciones de bienes “alcanzaron el mayor registro histórico de la última década” y superaron los 13.400 millones de dólares, mientras que la decimoprimera ronda de los Consejos de Salarios concentró 248 mesas de las cuales “hubo más del 90% de acuerdos cerrados y el 83% por consenso”.

En el ámbito de la salud pública, Orsi aseguró que el gobierno ya ha regularizado el abastecimiento de “casi 100 medicamentos que estaban en falta” y también ha reducido un 15% la lista de espera en especialidades críticas, un 6,5% en la lista quirúrgica general y un 55% en el retraso en cirugías oftalmológicas infantiles. “La mortalidad infantil continúa descendiendo y se ubica en un 6,3 por 1.000 nacidos vivos; construimos la estrategia nacional de salud mental; impulsamos planes departamentales en todo el territorio para reducir las brechas entre departamentos y entre prestadores, y pusimos en marcha la iniciativa Acción País por Salud Mental”, expresó.

Según Orsi, en 2026 “se implementarán dos hospitales de día, dos casas de medio camino, un centro de rehabilitación, una unidad de corta estadía para adolescentes, una unidad de atención domiciliaria en Vilardebó, nueve equipos comunitarios de salud mental” y “50 nuevos recursos humanos dedicados específicamente a salud mental”, así como salas específicas para la atención en salud mental en hospitales generales. “Como me comprometí, este año se inician las obras en el Hospital de la Costa en Atlántida”, agregó.

Otro foco del discurso del presidente estuvo en la primera infancia. Dijo que la decisión de la actual administración fue “poner a la niñez en el centro” a través de “la mayor asignación presupuestal para la primera infancia en la historia de Uruguay”. También mencionó que se reglamentó la ley de garantías para la primera infancia con el objetivo de monitorear las políticas dirigidas a niñas, niños y adolescentes, además de que “más de 170.000 niños y niñas acceden al bono vuelta a clases” y serán 300.000 al final del período, repasó.

Al mismo tiempo, señaló que el gobierno fortaleció los montos de la Tarjeta Uruguay Social y el Bono Crianza “con incrementos de hasta el 50% para los hogares de mayor vulnerabilidad”, además de que comenzó el programa Crece desde el Pie “para acompañar a las familias desde el nacimiento articulando salud, vivienda y desarrollo infantil, para que ningún niño dé sus primeros pasos en una casa con piso de tierra”.

Por último, en lo que respecta a la educación pública, el presidente dijo que se dieron pasos concretos “para transformar, no para refundar”. Entre ellos, listó que presentaron los proyectos de creación de la Universidad de la Educación y de ampliación de la participación en la ANEP, “restituyendo la voz de los docentes en la educación pública”.

“Avanzamos en la ampliación del tiempo educativo con una hoja de ruta que llevará a 100.000 niños y niñas a escuelas de tiempo completo o extendido para 2029”, aseveró. También señaló que se duplicó “la cobertura en comedores escolares de educación media” con “más de 50 comedores para que 40.000 estudiantes puedan almorzar en el liceo o en la UTU”, y que comenzará el programa Más Deporte y Más Experiencias Educativas en 45 escuelas donde construirán diez polideportivos abiertos a la comunidad.

Por último, mencionó que, por primera vez en ocho años, se convocó al Congreso Nacional de Educación, porque “las grandes decisiones sobre el futuro de nuestros hijos se construyen con la sociedad”, y que la acción de “transformar la educación no es solo cambiar contenidos”, sino “las condiciones en las que aprendemos”.

Personas en situación de calle y medidas para el acceso a la vivienda

En otro pasaje de su discurso, el presidente afirmó que “nadie se realiza en una sociedad que deja atrás a los más frágiles”, y mencionó la enfermedad, la vejez, el desempleo y “la calle”. “Cuando asumimos, Uruguay había alcanzado el récord histórico de personas viviendo en calle, un problema que sigue, [pero] decidimos no mirar para otro lado”, expresó.

Señaló que, a mediados del año pasado, se reforzó el Plan Invierno “con cupos ampliados y atención sanitaria”, y apuntó que actualmente el gobierno está “construyendo un abordaje integral que combina emergencia, salud, acompañamiento social y salida sostenida de la calle”. Dijo que ya se han reordenado programas sociales y resaltó que se seguirán “eliminando superposiciones” para evitar que las políticas sociales sean “un laberinto burocrático para quien más necesita ayuda”.

En materia de vivienda, Orsi prometió para este quinquenio el desarrollo de 69.334 soluciones habitacionales. Apuntó, además, que el gobierno ha avanzado en “ampliar el acceso al crédito hipotecario para familias de ingresos medios, que hoy quedan en una zona intermedia en el sistema habitacional”.

“Los uruguayos podrán acceder al programa Primera Vivienda, que combinará subsidio al capital y subsidio a la cuota, un instrumento estructural para que miles de familias puedan acceder a su primera vivienda propia en condiciones más justas y adecuadas a la realidad de sus ingresos”, agregó, entre los aplausos de los presentes.

Se cumplirán los “cambios comprometidos” en el régimen previsional

Orsi también hizo referencia en su mensaje al Diálogo Social, convocado por la actual administración para reformar el sistema de seguridad social. En línea con lo que había anunciado durante la campaña electoral, el mandatario afirmó que se cumplirá con los “cambios comprometidos”, esto es, “jubilación a los 60 años para los más vulnerables, piso de protección ampliado y mejoras en el pilar de ahorro individual”.

Por otra parte, el presidente señaló que, en el transcurso del año pasado, el equipo económico realizó un conjunto de modificaciones para “simplificar y transformar los procedimientos vinculados al comercio exterior”, y también modificó el régimen de promoción de inversiones. “Redoblamos la apuesta con nuevas iniciativas, algunas de las cuales serán anunciadas en los próximos días y otras a través de la ley de competitividad e innovación que presentaremos ante este Parlamento el primer semestre de este año”, anunció.

Orsi confirmó que el gobierno instalará un “parque tecnológico regional” en Rivera, que será un “polo binacional de innovación en inteligencia artificial”. Apuntó, además, que en los últimos días se definió “la construcción de dos nuevos data center de Antel”, uno en Pando y otro en Montevideo.

También señaló que este año se comenzarán a “iluminar las canchas de fútbol infantil en todo el país”, algo que fue incluido en el presupuesto quinquenal. “UTE asumirá los costos de materiales y de ejecución de obras y contratará cooperativas de trabajo en todos los departamentos”, añadió.

Este año comenzará la construcción de dos cárceles de máxima seguridad

En materia de seguridad pública, Orsi destacó la incorporación, “para fines de este año”, de 1.700 funcionarios policiales, y subrayó que el gobierno mantiene la intención de “llegar cuanto antes al compromiso de los 2.000 nuevos efectivos”. Y agregó: “También dijimos en campaña que reforzaríamos el sistema con 20.000 cámaras de videovigilancia; pues bien, ya superamos esa meta”.

Otro aspecto que destacó el presidente durante su discurso fue la instalación del Sistema Integral de Lucha contra el Crimen Organizado, algo que definió como “un paso institucional clave”. “Por primera vez el Estado actúa como un solo cuerpo ante este desafío; golpeamos donde duele, en la logística, en el territorio y especialmente en el dinero”, afirmó.

Del mismo modo, valoró la convocatoria a un diálogo entre los distintos partidos políticos y organizaciones de la sociedad civil para elaborar un Plan Nacional de Seguridad Pública, que será presentado este mes.

Asimismo, Orsi señaló que el gobierno pretende transformar al Instituto Nacional de Rehabilitación en un servicio descentralizado y anunció que “en las próximas semanas” el Poder Ejecutivo enviará al Parlamento un proyecto de ley para crear el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos.

El mandatario dijo que la seguridad pública “no es un problema que se resuelva cada cinco años”. Sostuvo que se trata de un tema que requiere una “mirada larga y políticas de Estado”. “En los últimos años este país ha sido asediado por el crimen organizado, con niveles elevados de violencia y un sistema penitenciario desbordado; [nosotros] tomamos una decisión de enfrentar el problema sin negar la realidad, pero sin caer en atajos que no funcionan”, expresó.

Orsi anunció que este año el gobierno dispondrá “la construcción de dos cárceles de máxima seguridad con estrictos controles y tecnología de punta para personas imputadas o condenadas por delitos que representan un alto riesgo para la seguridad pública”. También anunció que remitirá al Parlamento un proyecto de ley para reformar el Código del Proceso Penal, que “refuerza garantías fundamentales, consolida la figura del juez de garantía, actualiza el estatuto de las víctimas y moderniza el régimen de medidas cautelares”. “No rompe con lo construido, lo perfecciona”, agregó.

Las obras proyectadas para el resto del quinquenio

En cuanto a las principales obras proyectadas por la actual administración, Orsi mencionó la reforma prevista para el sistema de transporte metropolitano, que incluirá “dos ejes troncales de altísima frecuencia” y que permitirá “reducir un tercio los tiempos de viaje en los principales corredores”. “Estoy convencido de que el transporte también es justicia social; reducir los tiempos de traslado es devolver tiempo de vida”, expresó.

También hizo mención a la construcción de la represa de Casupá, cuyo cometido central es reforzar el suministro de agua potable en el área metropolitana. Señaló que esta obra, junto con la reformulación del proyecto Neptuno, significará “la mayor inversión histórica de OSE para asegurar el abastecimiento de agua potable hasta 2045”. Añadió que, en materia de saneamiento, y “siguiendo una línea de trabajo que venía del gobierno anterior”, el actual gobierno ha iniciado una serie de obras en Young, Rocha, Lascano, Minas, Aiguá, Las Piedras, Progreso, Colonia del Sacramento y Ecilda Paullier.

El mensaje final

Al término de su discurso, Orsi aseguró que, a un año del inicio de su mandato, “más del 80% de compromisos asumidos están en marcha”. No obstante, puntualizó que “esto es un punto de apoyo” y “ahora empieza otra etapa, la de consolidar, la de profundizar, la de transformar lo que ya está en camino”.

“Creo en un Estado que marque el rumbo, en empresas que inviertan, con trabajadores que defiendan sus derechos y apuesten al desarrollo, academia, organizaciones sociales, gobiernos departamentales; necesitamos a la sociedad caminando junta, sabemos a dónde vamos, más empleo de calidad, más conocimiento aplicado, más producción con valor agregado, más integración regional”, manifestó.

Orsi dijo que “ese es el rumbo”. “Mi compromiso es la constancia, no los gestos grandilocuentes”, afirmó, y sostuvo que, “en un mundo que se fragmenta y busca atajos”, Uruguay “tiene la misma obligación de siempre”, esto es, “ser el ejemplo de que las transformaciones profundas se construyen con paciencia, con convicción y con la gente adentro”.