El Instituto Nacional de Estadística (INE) difundió este lunes su informe de estimación de la pobreza por el método de ingreso, correspondiente a 2025, en el que se constató un descenso en los niveles de pobreza en comparación al año anterior. Según el reporte, en 2025 el porcentaje de personas bajo la línea de la pobreza decreció respecto de 2024 de 17,3% a 16,6%. Por su parte, el total de hogares por debajo de la línea de pobreza permaneció relativamente incambiado: de 13,4% en 2024 pasó a 13,2% en 2025.

En cambio, el porcentaje de personas bajo la línea de indigencia subió de 1,5% en 2024 a 1,7% en 2025; mientras que para los hogares creció una décima: de 1,2% a 1,3%.

El informe aborda también su distribución territorial y recoge que Montevideo es la localidad con los valores más altos de pobreza e indigencia: 18,7% de las personas y 14,1% de los hogares de la capital viven por debajo de la línea de pobreza, frente a 15,3% de personas y 14,1% de hogares del interior. Del mismo modo, 1,7% de hogares y 2,3% de montevideanos son indigentes, frente a 1% de hogares y 1,3% personas del interior.

En términos globales, el INE constató la heterogeneidad en la distribución de la pobreza, que es mayor en los departamentos del norte y el litoral este. Según el informe, los mayores niveles se observaron en Cerro Largo, Rivera y Artigas, mientras que en San José, Maldonado, Colonia y Flores se observaron las menores cifras, estimadas por debajo de 8,9%.

Además, la tasa de pobreza entre las personas cobra mayor peso en las localidades del interior con menos de 5.000 habitantes, estimada en 16,6% frente a 14,9% de localidades de mayor tamaño.

Con relación a la pobreza infantil, en el informe del INE se constató un descenso en el rango entre 0 y 6 años, de 32,2% a 29,1%; a su vez, entre 6 y 12 años la disminución entre un año y otro fue de 28,1 a 27,3%. En el resto de las edades, los porcentajes de 2025 fueron los siguientes: de 13 y 17 años, 26,5%; de 18 a 64 años, 15,4%; de 65 años en adelante, 6%.

También desagrega los datos en función de la ascendencia étnico-racial de las personas. Los niveles de pobreza son mayores entre la población identificada como afrodescendiente: 28,7%, casi 14 puntos porcentuales por encima de quienes declaran tener ascendencia blanca (14,9%).

De igual forma sucede con el género: según el informe, los hogares para los que la persona referente es una mujer comprenden el 70% de los hogares pobres en nuestro país. Añade que “la incidencia de la pobreza en los hogares con referente mujeres un 60% superior a la observada en los hogares encabezados por varones”, situada en 16% y 9,7%, respectivamente.