La Coordinación por Palestina entregó este miércoles en la Torre Ejecutiva una carta dirigida al presidente de la República, Yamandú Orsi, en la que solicita su “condena ineludible” ante la ley que prevé la pena de muerte para palestinos que hayan sido condenados por “actos de terrorismo” por tribunales militares en Israel.
En la misiva, a la que accedió la diaria, la organización califica la iniciativa de “una flagrante violación del derecho internacional humanitario” y añade que constituye “un crimen de lesa humanidad contra un pueblo desangrado, en resistencia contra una potencia colonial ocupante”. Es así que insta al presidente a pronunciarse al respecto en cumplimiento del derecho internacional.
Desde la organización denunciaron que “durante años Israel ha intentado acabar con la vida de los presos palestinos” e indicaron que la medida es “absolutamente ilegal” y “atenta contra el derecho internacional”, incluidos los tratados internacionales que suscribe Israel, lo que la vuelve “controvertida” dentro del propio país. Denunciaron que la pena de muerte supone “un crimen de guerra” para las Naciones Unidas y países del mundo como Alemania, Francia, Italia y Reino Unido, ya que es “un castigo inhumano y degradante que no tiene efecto de disuasión”.
La organización señala que existe una intención discriminatoria detrás de la aprobación de la ley: con base en testimonios de juristas internacionales, sostiene que se “busca ejecutar exclusivamente a ‘terroristas palestinos’ y no a terroristas israelíes (por ejemplo, colonos)”. De igual manera, denuncia la “ocupación ilegal” de Palestina y expresa que, en tanto Israel “no tiene jurisdicción alguna” dentro de ella, la medida es “inaplicable”.
El comunicado acusa un incremento en las “ejecuciones extrajudiciales de niños y adultos”, que comenzó en 2023 con el conflicto y continúa “incluso bajo el supuesto alto el fuego vigente”. A entender de la organización, su concreción se da como parte de “un falso ‘plan de paz’” que “pretende masificar y legalizar la ejecución de prisioneros”. Según recordaron en la carta, Israel mantiene “una población de 9.000 presos políticos”, entre los que se encuentran “79 mujeres y 350 niños y adolescentes”, que “han sido ya objeto de todo tipo de torturas y malos tratos” y sufren “hambre, la desatención médica absoluta y la mayor extensión en el tiempo de las mismas”.
“Durante los años en que nuestro país sufrió el terrorismo de Estado y tuvo presos y torturados por decenas de miles, muchísimos estados y gobiernos en el mundo colaboraron con nuestro pueblo condenando las violaciones a los derechos humanos de entonces”, subraya la carta remitida al presidente. Y concluye: “Pedimos lo mismo para el pueblo hermano de Palestina”.