La vuelta de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos, con sus amenazas de apropiación territorial, la profundización de la crisis humanitaria en la Franja de Gaza, el aumento de la conflictividad bélica en Ucrania, la escalada de la guerra comercial y las deportaciones masivas de inmigrantes desde Washington, así como las tensiones militares en el Caribe y el avance electoral de las derechas radicales en América, son algunos de los hechos que marcaron el año 2025 en materia de política internacional.
En ese marco, la Fundación Friedrich Ebert difundió hace unos días su encuesta Amlat Radar 2026. Navegar la incertidumbre: miradas latinoamericanas sobre Europa y el mundo, que pone el foco en la opinión pública sobre los asuntos internacionales, y “pretende contribuir a entender la inserción internacional de la región con una perspectiva propia desde el Sur global”. Los principales resultados se presentarán este jueves de manera virtual, en un evento que contará con la presencia de José Miguel Insulza, ex secretario general de la Organización de los Estados Americanos.
La encuesta fue realizada entre el 3 de octubre y el 18 de noviembre de 2025. El relevamiento recoge la opinión de diez países de América Latina: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, México, Uruguay y Venezuela. Se hicieron 12.000 entrevistas –1.200 por país– y con una muestra representativa de la población de 18 años o más, con ocho años o más de educación en cada país.
El problema que más preocupa a los uruguayos es la guerra
El primer eje de la encuesta recoge datos sobre las emociones, subjetividades e incertidumbre de cada país con respecto al mundo. En ese sentido, en la región los sentimientos negativos ante la situación duplican en menciones a los positivos, y la incertidumbre se posiciona como el “sentimiento dominante” en todos los países de la muestra. En el caso de Uruguay, los sentimientos que se ubican en segundo lugar son la esperanza y la impotencia.
También se midieron las percepciones sobre el futuro en tres aspectos: el mundo, el país y la familia. En general, existe un “alto pesimismo” acerca del mundo y el país; en contraste, hay optimismo sobre la situación familiar y personal.
Los temas que más preocupan a América Latina son las guerras, los conflictos, la pobreza, el narcotráfico, el cambio climático y el hambre. En Uruguay, los tres problemas que más preocupan, por orden de relevancia, son la guerra y los conflictos armados, la pobreza extrema y el narcotráfico.
59% de los uruguayos cree que en Gaza se está cometiendo un genocidio
“La opinión pública latinoamericana presenta una convicción mayoritaria respecto de que el mundo ha entrado en una fase más conflictiva, lo que resulta consistente con los datos que muestran que la guerra y los conflictos armados son la principal fuente de preocupación en la región”, señala el informe en el eje “Visión del mundo”. La mayoría de los uruguayos estuvo de acuerdo con la afirmación de que el mundo comenzó una era de guerras y conflictos.
Asimismo, la mayoría de los encuestados no está de acuerdo con que las leyes y normas internacionales sean relevantes hoy en día. El informe apunta que en una región como América Latina, “donde los gobiernos han estado comprometidos con el multilateralismo y la defensa del derecho internacional, resulta llamativo que la opinión pública tienda mayoritariamente a percibir una pérdida de relevancia de las reglas y normas que estructuran el orden internacional”.
De todas formas, se aclara que quienes se declaran “algo de acuerdo” con esta idea duplican a los que están “muy de acuerdo”, lo cual “sugiere la percepción de una erosión gradual antes que un diagnóstico categórico de irrelevancia”.
Sobre la crisis humanitaria en Gaza, la mayoría de las personas consultadas en América Latina piensan que Israel está cometiendo un genocidio; en este caso, la proporción de quienes están “muy de acuerdo” es mayor que la de quienes están “algo de acuerdo”. Uruguay tiene un grado de acuerdo de 59% con respecto a esta afirmación y se ubica en quinto lugar. El país con mayor grado de acuerdo es México, con 67%.
Por otro lado, se consultó sobre si el poder de Estados Unidos como potencia mundial está llegando a su fin. En este punto la región aparece dividida en sus percepciones. En cuatro países predomina que el país norteamericano está en declive, mientras que en los seis restantes se piensa que no es así. Uruguay se ubica con un nivel de desacuerdo ante la afirmación de 51%.
El líder que genera más desconfianza en América Latina es Trump, quien tiene un porcentaje de 25,3%. En segundo lugar se ubica Vladimir Putin con 12,3%.
Hay una mayor desconfianza hacia Estados Unidos
Entre los siete países mejor evaluados por los encuestados, solo China mejoró su imagen entre la primera encuesta de 2022 y la segunda de 2025. En el resto se observó una “caída generalizada de las opiniones positivas”.
Si bien en 2022 Estados Unidos encabezaba las preferencias como modelo de desarrollo para América Latina, en el relevamiento de 2025 el mapa de referencias tuvo una reconfiguración y los latinoamericanos “vuelven la mirada a Asia, con China en el primer lugar y Japón en el segundo”. Uruguay responde a esta mirada y ubica a Estados Unidos en el tercer lugar.
En cuanto a la competencia geopolítica, la mirada latinoamericana refleja un “orden mundial fragmentado”, con tres protagonistas: Estados Unidos, China y la Unión Europea (UE). El primer país “mantiene el liderazgo en poder militar, asuntos de seguridad y capacidad de coerción, compartiendo con China la preeminencia económica”. China se distingue como “principal líder en tecnología, inteligencia artificial y desarrollo científico y educativo”, mientras que la UE aparece como un “líder global en valores, normas y bienes públicos tales como la paz y el medioambiente”.
La encuesta midió los niveles de desconfianza hacia los tres. En el caso de Uruguay, hay un nivel de desconfianza hacia Estados Unidos de 33%, hacia China de 24% y hacia la UE de 18%. A nivel general de todos los países, el informe resalta que “el miedo hacia China es insignificante, lo que pone en cuestión las narrativas que identifican la presencia china como una amenaza para la región”.
Uruguay prioriza el comercio
El último eje recoge las agendas y las prioridades de América Latina, que se describen como “fragmentadas” y “dispersas”. En general, los principales desafíos para América Latina detectados son la pobreza, el narcotráfico y el crimen organizado, y el bajo crecimiento económico, lo cual se replica en Uruguay.
Asimismo, la política exterior latinoamericana está guiada, sobre todo, por lógicas de bienestar económico, seguridad y autonomía. “América Latina aparece como una región que quiere comerciar más, preservar su soberanía y sostener compromisos normativos con la democracia y los derechos humanos, pero sin traducir estas preferencias en apoyo fuerte a la integración regional, al fortalecimiento militar o al alineamiento con grandes potencias”, señala.
De esa forma, la principal prioridad de la política exterior es la promoción del comercio, seguida por la defensa de la soberanía nacional y la defensa de la democracia y los derechos en el mundo.
Por otro lado, el informe marca que “un rasgo identitario” de la inserción internacional latinoamericana es el rechazo a las armas nucleares, ya que en todos los países se observa un rechazo mayoritario a la proliferación nuclear en América Latina.