La Institución Nacional de Derechos Humanos y Defensoría del Pueblo (INDDHH) resolvió conformar un grupo de trabajo para tratar el antisemitismo en Uruguay, ante reportes de “un aumento sostenido de expresiones y acciones antisemitas desde octubre de 2023 a la actualidad” por parte de diversas organizaciones judías, según lo relevado por la Unidad Étnico-Racial de la institución.

De acuerdo con la resolución, fechada el martes 7 de abril, a la que accedió la diaria, el grupo tendrá un plazo de actuación de seis meses. Durante ese período se abordará el “estado de situación”, se analizará la “legislación internacional y regional sobre antisemitismo” y se conformarán “mesas de diálogo con actores estatales y comunitarios”.

Como última acción del grupo de trabajo, la resolución establece la elaboración de un “informe final con recomendaciones y borrador de proyecto de ley para su discusión parlamentaria”. Jimena Fernández, directora de la INDDHH, aclaró que el resultado final sería un informe con recomendaciones, pero no un proyecto de ley. “No se trata de hacer nosotros un articulado de proyecto de ley, porque eso les corresponde a los legisladores; lo que les podemos decir a los legisladores es que, como grupo de trabajo, pensamos que debería haber una reforma”, la cual debería cumplir con ciertas recomendaciones, explicó.

La resolución está firmada por los cuatro directores de la institución –Fernández, Carmen Rodríguez, Marcos Israel y Juan Miguel Petit–, pero no por la presidenta, Mariana Mota, quien estuvo presente en la sesión y se abstuvo de votar, según confirmó a la diaria, aunque prefirió no detallar las razones.

En noviembre la INDDHH había manifestado preocupación por “el incremento de hechos de discriminación y antisemitismo en Uruguay” y había adelantado que estaba evaluando impulsar la creación de “un espacio de reflexión” para “diseñar propuestas que contribuyan a una convivencia pacífica y respetuosa, libre de todo tipo de discriminación”.

Precisamente, el grupo de trabajo pretende habilitar “un ámbito de reflexión respecto a las dificultades que se relevan en esta materia, de acuerdo al ordenamiento jurídico que nos rige, impulsando una eventual actualización normativa”.

La INDDHH da cuenta de que ante las acciones antisemitas reportadas –“agresiones verbales, amenazas de agresión física, discursos de odio, vandalismo en espacios comunitarios y manifestaciones públicas con simbología ofensiva”, entre otras– han advertido de “dificultades dentro del marco legal uruguayo para la sanción de conductas antisemitas o racistas en general, lo que obstaculiza la protección integral de las víctimas y la prevención de futuras vulneraciones”.

El Consejo Directivo de la INDDHH resolvió cursar invitaciones para integrar el grupo de trabajo a los siguientes organismos e instituciones de la sociedad civil: la Organización de Estados Americanos y Naciones Unidas; el Ministerio de Educación y Cultura, el Ministerio del Interior y el Ministerio de Relaciones Exteriores; el Poder Legislativo, a través de la Comisión de Derechos Humanos y la Comisión de Seguridad y Convivencia; la Fiscalía General de la Nación; el Poder Judicial; universidades; y organizaciones judías de Uruguay, tales como el Comité Central Israelita del Uruguay, el Congreso Judío Latinoamericano, la B’nai B’rith, la Federación Juvenil Sionista y la Asociación Cultural Israelita Dr. Jaime Zhitlovsky, entre otras.

El martes, además, legisladores blancos y colorados presentaron una propuesta para crear una comisión especial parlamentaria de seguimiento, prevención y denuncia del antisemitismo en Uruguay. La comisión tendrá como objetivo “estudiar la situación en el país, promover las instancias de diálogo con instituciones públicas y organizaciones de la sociedad civil, recibir denuncias y elaborar propuestas que contribuyan a prevenir y erradicar toda manifestación de antisemitismo”, según el proyecto al que accedió la diaria.

Desde la B’nai B’rith Uruguay agradecieron a los senadores que impulsaron la iniciativa: “En un momento en que el antisemitismo se siente más cerca y más real, gestos como este importan, porque muestran que no se mira para otro lado, sino que hay voluntad de reconocer lo que pasa y hacer algo al respecto”, expresó la organización en X.