El director de la Institución Nacional de Derechos Humanos (INDDHH) Marcos Israel opinó la semana pasada, en diálogo con el periodista Leonardo Sarro, que en relación al conflicto en la Franja de Gaza hay “mucha información falsa” que “se pasa como si fuera verdadera”, y negó que el gobierno de Israel difunda desinformación. “Una cosa es una sociedad democrática y otra cosa es un gobierno terrorista, donde no hay opiniones ni libertad de expresión”, manifestó, y acotó que la probabilidad de que se difunda información falsa desde la Franja de Gaza es “de 99%”, mientras que “del otro lado” (en referencia a Israel) “no es así”.
Israel aseguró que en Uruguay “se toma como si fuera cierto” lo que difunde el grupo terrorista Hamas y eso genera “un estado de difamación colectiva, y es un motor del antisemitismo”. Consultado por el periodista sobre las publicaciones del periódico estadounidense The New York Times sobre ataques comprobados del gobierno de Israel sobre víctimas civiles, el director de la INDDHH dijo que a mediados del siglo pasado ese periódico minimizó la información sobre los campos de concentración del nazismo y que hoy es “un gran generador de desinformación”.
Ante estas declaraciones, un conjunto de organizaciones sociales, entre ellas el PIT-CNT, Madres y Familiares de Detenidos Desaparecidos, Cotidiano Mujer, el Servicio Paz y Justicia (Serpaj) y la Coordinación por Palestina, emitió un comunicado para expresar su rechazo. Las organizaciones entienden que, con estas declaraciones, Israel “niega el genocidio contra el pueblo palestino y califica de noticias falsas la difusión de crímenes de guerra ampliamente documentados cometidos por Israel contra la población civil de Gaza”.
“Con una clara postura en defensa del régimen de Israel pretende incorporar la categorización de que toda crítica hacia dicho Estado sea considerada como antisemitismo”, denuncian. Esto se da en un contexto en el que la INDDHH resolvió la creación de un grupo de trabajo para tratar el antisemitismo en Uruguay. Las organizaciones cuestionan la integración de este grupo, que incluye a universidades y organizaciones judías, como el Comité Central Israelita del Uruguay y la B’nai B’rith, al tiempo que excluye a otras como el PIT-CNT u organizaciones de derechos humanos, y señalan que la integración del grupo “no representa todas las posturas sobre la temática”.
“Manifestamos nuestro rechazo y preocupación, como organizaciones de defensa y promoción de los derechos humanos, por la creación de este grupo de trabajo”, apuntan las agrupaciones firmantes del comunicado.
Denuncian que el director de la INDDHH busca “coartar las críticas al Estado de Israel señalando que las mismas se originan en prejuicios contra las personas judías, desconociendo el derecho a la libertad de expresión de reconocer que las políticas y fundamentos del régimen sionista son racistas y supremacistas”. Señalan, en este sentido, que “la mitad de las personas que se encuentran de facto bajo la jurisdicción del Estado de Israel tienen derechos de ciudadanía limitados o carecen por completo de ellos, según en qué parte del territorio vivan, y miles han sido asesinados, perseguidos, encarcelados y expulsados de sus casas y tierras”.