Entre 2025 y 2026, Uruguay subió 11 escalones y se ubicó en el puesto 48 en materia de libertad de prensa, según el informe que realiza anualmente la organización no gubernamental Reporteros Sin Fronteras. El año pasado Uruguay se había ubicado en el puesto 59. La lista incluye un total de 180 países.

Uruguay está primero en América del Sur, por encima de Brasil (52), Chile (70), Paraguay (88), Bolivia (91), Argentina (98), Colombia (102), Ecuador (125), Perú (144) y Venezuela (159).

En América Latina y el Caribe, Uruguay solo es superado en el ranking por Jamaica (26), Trinidad y Tobago (32), Surinam (34), Costa Rica (38) y República Dominicana (44).

A nivel mundial, los primeros 19 lugares corresponden a países europeos: Noruega, Países Bajos, Estonia, Dinamarca y Suecia, entre otros. Recién a partir del puesto 20 aparecen Canadá, Sudáfrica, Nueva Zelanda, Namibia y Fiji.

Estados Unidos se ubicó en la posición 64 (cayó siete lugares). China, en tanto, se mantuvo en el puesto 178.

El país que mejoró más en el ranking entre un año y otro fue Siria, que escaló 36 posiciones (de 177 a 141). En el otro extremo, el país que más empeoró entre una medición y la otra fue Níger, que bajó 37 puestos (de 83 a 120).

La puntuación media “nunca había sido tan baja”

En el informe se advierte que, “por primera vez en la historia del Índice Mundial de Libertad de Prensa de Reporteros Sin Fronteras”, se registró que “más de la mitad de los países del mundo se encuentran ahora en las categorías de 'difícil' o 'muy grave'”.

Como metodología, la organización utiliza una puntuación de 0 a 100, en función de dos componentes: por un lado, “un recuento cuantitativo de los abusos contra los medios de comunicación y los periodistas en el ejercicio de su profesión” y, por otro, “un análisis cualitativo de la situación en cada país o territorio, basado en las respuestas de especialistas en libertad de prensa (incluidos periodistas, investigadores, académicos y defensores de los derechos humanos)”. En el informe se señala que, “en 25 años, la puntuación media de los 180 países y territorios analizados en el índice nunca había sido tan baja”.

Europa del Este, África Central, África del Norte y Oriente Medio son descritas como las zonas “más difíciles del mundo para el periodismo”.

Con respecto a la región, se marca que “Estados Unidos ha descendido siete puestos”, mientras que “varios países latinoamericanos se han hundido aún más en una espiral de violencia y represión”. “En 2026, se observa una marcada tendencia por parte de las autoridades de toda la región a intensificar estas presiones mediante una retórica hostil, restricciones legales y administrativas, acceso limitado a la información pública y la instrumentalización de los sistemas legales para silenciar la información”, se apunta en el informe.

En el caso particular de Estados Unidos, se señala que, bajo la actual administración del presidente Donald Trump, los periodistas “han sido blanco de ataques durante las protestas, lo que refleja un deterioro generalizado que constituye una de las crisis más graves para la libertad de prensa en la historia moderna de Estados Unidos”.

En Argentina, en tanto, se advierte que durante el gobierno encabezado por Javier Milei ha aumentado “la hostilidad institucional hacia la prensa y la violencia contra los periodistas que cubren las protestas”.

También se denuncia que en El Salvador el gobierno liderado por el presidente Nayib Bukele “intensificó la criminalización del periodismo”, sobre todo, “en particular mediante la Ley de Agentes Extranjeros de 2025, que exige a las personas y organizaciones que reciben financiación extranjera el pago de un impuesto del 30% sobre esos ingresos y otorga al gobierno amplios poderes para suspender o disolver entidades consideradas incumplidoras”.