El Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) sesionó este martes con el propósito de que los países miembros “refuercen su solidaridad, logren consensos, reafirmen su firme compromiso de defender los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas y revitalicen el papel central de la ONU en el sistema internacional”.
En la sesión, que fue presidida por el ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi, Uruguay estuvo representado por el canciller Mario Lubetkin. Al comienzo de su intervención, Lubetkin felicitó a la presidencia de China por “organizar este oportuno debate de alto nivel sobre un tema tan central para la convivencia pacífica entre las naciones y la paz, la estabilidad mundial y el desarrollo sostenible”.
“Hemos venido desde Uruguay para participar en esta importante discusión, guiados por un alto sentido de responsabilidad, por lo que ha sido la historia de nuestro país en la defensa del multilateralismo y del sistema de las Naciones Unidas”, expresó Lubetkin. El ministro de Relaciones Exteriores señaló que Uruguay está ejerciendo actualmente la presidencia de dos mecanismos de integración regional, la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) y el Consenso de Brasilia, mientras que a nivel global está temporalmente al frente del Grupo de los 77 más China, tres espacios que definió como “mecanismos profundamente comprometidos con el respeto de los principios y propósitos de la Carta de las Naciones Unidas”.
Lubetkin afirmó que “en estos complejos tiempos que vivimos para la paz y la seguridad internacional”, se vuelve “más necesario que nunca” reivindicar “la vigencia de los principios y propósitos” de la Carta de Naciones Unidas, firmada en San Francisco, Estados Unidos, en 1945. “Estos son los parámetros más elementales que tenemos para lograr una convivencia pacífica y un buen relacionamiento entre las naciones”, subrayó.
“La única manera que tenemos de resolver los problemas globales es a través de la cooperación, los principios jurídicos, tales como la igualdad soberana de los estados, el cumplimiento de la buena fe de las obligaciones internacionales, el respeto a la integralidad territorial, la solución pacífica de las controversias, la no intervención en los asuntos internos, la libre determinación y el no uso de la fuerza resultan de obligatoria observancia en su integridad”, manifestó.
Según el canciller, cuando esos “principios básicos se incumplen”, “todo el tejido que hemos construido voluntariamente y de buena fe para poder vivir y desarrollarnos en paz durante los últimos 80 años se empieza a deshilachar, como lamentablemente hoy estamos presenciando”. “Uruguay ha sido firme y coherente al defender cada uno de estos principios exigiendo su respeto en cada ocasión en que estos se han visto desafiados”, afirmó.
Asimismo, Lubetkin destacó la “larga y rica tradición de participación” de Uruguay en las operaciones de paz de las Naciones Unidas a través de los cascos azules. Dijo que los soldados uruguayos “han dado el máximo e inclusive varios han pagado con sus vidas por defender los derechos humanos, el derecho internacional humanitario y propiciar la estabilidad en las zonas afectadas por conflictos en las cuales se han desplegado nuestras fuerzas”. Agregó que Uruguay “reivindica la importancia de continuar apostando por esta valiosa herramienta para mantener y consolidar la paz a nivel internacional que hemos creado”.
En ese sentido, el canciller subrayó que el gobierno de Yamandú Orsi decidió “lanzar una política nacional de construcción de la paz y facilitación de diálogos”, en la que la expectativa es “poder hacer una contribución positiva en esta materia, particularmente en nuestra región de América Latina y el Caribe, la cual debemos preservar siempre como zona de paz en su sentido más amplio”.
El sistema de Naciones Unidas “tiene que buscar ser más efectivo”
Por otro lado, Lubetkin se refirió al actual sistema de Naciones Unidas, el cual, sostuvo, “sin duda tiene margen para ganar en eficiencia”. El canciller dijo que el sistema “tiene que buscar ser más efectivo” y resaltó la necesidad de “encarar reformas largamente postergadas como las que harían que diversas entidades relevantes de este sistema sean más representativas, como este mismo consejo”. El Consejo de Seguridad está compuesto por 15 miembros, pero solo cinco países son permanentes y tienen poder de veto: China, Rusia, Francia, Reino Unido y Estados Unidos.
De todas formas, el canciller planteó que “no podemos mentirnos a nosotros mismos” en el sentido de que “ninguna actualización, reforma o ganancia en eficiencia traerá beneficios sustantivos y sostenibles en el mediano y largo plazo si no reafirmamos el compromiso colectivo con los propósitos y principios de la Carta, y si no ponemos a nuestra humanidad común en el centro de nuestro esfuerzo”. “Si esas bases no están, el resto de lo que construyamos se caerá, sea porque no tendrá donde apoyarse o porque carecerá del más básico sentido de propósito”, aseveró.
